sábado, 6 de enero de 2018

Top Rock y Otras Excentricidades 2017 (George)

Una de las grandes peculiaridades del 2017, fue el resurgimiento del death metal, como género relevante en el maravilloso y casi trillado mundo del metal. Al respecto, escribimos algunas líneas; y una de las grandes sorpresas fue que muchas bandas legendarias, como Immolation o Morbid Angel o incluso Dying Fetus, sacaron discos muy sólidos después de todo. No obstante, frente a la cantidad de música y estilos, es bastante difícil armar una lista que contemple el movimiento musical del año. Como ya es habitual, estas lista son un reflejo de lo que somos, de la música que nos acompaña día a día, y como dice el buen Blaze Bayley, es la banda sonora de nuestra vida. Esta vez traté de simplificar la tarea y separé los discos en dos grandes categorías y en dos entradas.

15. The National – Sleep Well Beast 



Fue uno de los últimos descubrimientos del año y es muy diferente a la música que suelo escuchar, a mi me gusta el rock que tiene groove y boogie, al estilo de AC/DC. Caí en este disco sin mucho entusiasmo y quedé deslumbrado. Es un post-punk bastante tétrico en el fondo y creo que encaja bien en las atmósferas que han imperado el 2017. Es un disco excelente, con un fuerte contenido político, siendo un dato no menor. Pero más allá, de la denuncia formal o de la crítica visceral, el contenido lírico es bastante sutil y eso le da mucha fuerza, plantea una reflexión lúcida ante un panorama poco alentador. 

14. David Gilmour – Live at Pompeii



En esta rivalidad entre Gilmour y Waters, creo que el guitarrista sale ganando, es el sonido de Pink Floyd, esa guitarra y esa manera de cantar marcaron una época y me sigue trayendo muy buenos recuerdos. El concierto es muy emotivo y compila lo mejor que tiene Gilmour dentro y fuera de Pink Floyd. El On an Island es una maravilla de disco, al Rattle that Lock no le entré muy bien al principio, pero creo que cierra esa tetralogía musical que comienza con el Division Bell, pasando de rebote por el Broken China, el último disco de Richard Wright. Yo creo que el Live at Pompeii, el disco de Pink Floyd cierra la primera etapa, aquella que sigue mirando al estilo musical de Syd Barrett, y por ello no deja de ser simbólico que este disco también cierre una etapa. Habrá que ver qué más puede ofrecer el guitarrista. 

13. Black Country Communion – BBCIV



Disco de regreso de una casi leyenda, BCC tiene todo para establecerse firmemente en el mundo anquilosado del rock, aunque me gustaría que Bonamassa participe más y cante más, pues el disco tiene un sonido muy similar a todo lo que Glenn Hughes ha producido a lo largo de su carrera. Se siente más la influencia de Jason Bonham, irremediablemente consumido por el legado de su padre, siempre le da un toque zeppelinezco en todos los proyectos en los cuales participa. Con todo, el disco suena muy bien y es una gran adición al catálogo de la banda. Es un disco muy recomendable, para los amantes del rock clásico 

12. Thundercat – Drunk 



Maravilloso de principio a fin, es un disco que muestra muy bien que el jazz no ha muerto; creo que el problema es que no nos da el tiempo de explorar todos estos submundos, pero es necesario destacar discos que no encajan cabalmente en nuestro ideario musical. Hay todo un mundo por explorar, dentro y fuera del metal. Suena trillado, pero así no más es. También sería justo citar al disco de Kendrick Lamar, sin ello, no habría descubierto este disco, y me siento bastante agradecido por ello. 

11. Electric Octopus – Chaotic Wavemaker 



Es locura psicodélica de viejo cuño, un jam que podría extenderse durante horas; puede ser un poco pesado y creo que hay que estar demasiado concentrado en el viaje como para disfrutarlo. Pero me gusta ese sonido retro, me hace recuerdo a Hawkwind en su mejor momento o a Sweet Smoke. Delirio hippie posmoderno, irreverente y pendenciero, y al mismo tiempo genial. 

10. Queens of the Stone Age – Villains 



Yo me enganché con esta banda con el Songs for the Deaf y el …Like Clockwork fue un disco fenomenal también. Estaba esperando ansioso este disco y no quedé decepcionado. Tal vez sea demasiado mainstream, pero es una banda excepcional, con un estilo muy propio, muy reconocible, un sello de fábrica peculiar y que disfruto mucho. El Villains, si bien no tiene muchas sorpresas, confirma que esta es una de las bandas más representativas de los 2000 y Josh Homme, es uno de los íconos del rock contemporáneo. 

9. Royal Blood – How Did We Get So Dark ?



Banda revelación del 2014, Royal Blood es un punto intermedio entre Muse y Queens of the Stone Age, un dúo inusual en un mundo saturado de guitarras, el primer disco fue sin duda una sorpresa. Steve Harris lo dijo en su momento, el primer disco es el más fácil, pues llevas una vida recopilando y escribiendo material. El segundo es el más difícil, porque ya no tienes ideas y hay que escribir las canciones bajo presión. Por ello, el segundo disco siempre es más flojo y esta no es la excepción. Y sin embargo sigue siendo un disco muy interesante, y revitaliza plenamente mi interés por la banda. 

8. Alice Cooper – Paranormal 



Lo mencioné en su momento, este es uno de los discos más interesantes de esta fase de Alice Cooper, y probablemente sea el mejor disco que ha sacado en años, diría yo desde el Last Temptation.

7. Ulan Bator – Stereolith



Lo mencioné también en mi top de medio año y ratifico lo establecido, sin duda alguna es uno de los discos que he disfrutado a lo largo del año. Bastante inusual y por eso mismo genial.

6. Steven Wilson – To the Bone 



Es notorio nuestro amor incondicional por el Wilson y sin bien es cierto que es un Wilson más dulzón, sigue siendo extraordinario. Yo creo firmemente que el Raven that Refused to Sing and Other Stories es su mejor disco, antes de dar un viraje hacia terrenos un poco más accesibles. Yo adoro este disco y pese a las pestes que hablan y se publican todos los días, lo ratifico; es uno de los mejores discos del año, y uno de los discos que voy a seguir escuchando en años venideros. 


5. Kadavar – Rough Times 



Imaginario hippie, llevado a su paroxismo; sin bien la banda tiene una estética retro, tiene un sonido muy contemporáneo. Y desde que la descubrí no deja de sorprenderme. Si el Berlin, es tal vez su mejor disco, este nuevo esfuerzo reafirma el hecho que esta es una de las bandas más interesantes en esta oleada del retro revival. Tienen elementos que lo posicionan dentro del metal, pero en el fondo es hard rock, de ese que marcó mis años mozos. La industria musical está crisis, pero la música sigue su curso. 

4. Elder - Reflections of a Floating World 



Elder es un viaje sideral y ha dado un salto que reafirma su reputación, al ser una de las bandas más interesantes de la escena contemporánea. Creo que este disco es muy superior al anterior y confirma un viraje hacia un espectro más progresivo, con su dosis de experimentación controlada. Ahora solo nos queda esperar al siguiente disco. 

3. Ulver – The Assassination of Julius Caesar 



También es muy notorio nuestro amor incondicional por Ulver, porque esta banda está en la vanguardia de la música. Si bien es un disco, mucho más accesible que los dos anteriores, no deja de ser una experiencia sublime que si bien tiene elementos pop encajan a la perfección en el sonido y en la trama narrativa, que es un aspecto que valoro mucho en Ulver. Es una banda que está en otro universo, que ha construido su propia mitología y cada disco es una experiencia fuera de toda norma.  

2.  Anathema – The Optimist



El Sebas hizo una excelente revisión de este disco y Anathema sin duda ha cambiado en el curso de los años, afinando un sonido muy propio, una tristeza muy característica y una forma inusual de concebir los discos. Anathema es una experiencia que requiere de un estado de ánimo en concordancia con la música, para así imbuirse de las atmosferas, comprender la magnitud del proyecto y no es nada fácil asumir semejante tarea. The Optimist, es un disco bastante oscuro, en relación a los anteriores, pero confirma en el hecho que esta es una banda que sigue progresando, tomando nuevas direcciones, dando giros imprevistos, dejando consternado y complacido, al fiel seguidor.

1. Deep Purple – InFinite 



Qué más puedo decir, por todo lo que esta banda representa para mí, es sin duda el disco del año. Sin embargo, algo que no me gustó es que hace poco salió la edición Gold del disco, incluyendo el audio de su presentación en el Hellfest, podían haberlo sacado por separado y todos estaríamos contentos. Es un muy buen live, la banda suena muy bien y hasta Gillan tiene sus momentos de grandeza, aunque es bastante evidente que hubo una reconstrucción en estudio del sonido, es una etapa necesaria; es la última gira después todo y algo que aprecio en Deep Purple es que casi todas sus giras están muy bien documentadas. 

5 comentarios:

rodrigo nichols gutierrez dijo...

increible doc 👏👏 porfa siga escribiendo sobre «rock y otras excentricidades» no todos digerimos o asimilamos muy bien el death o el black metal, que al parecer es su especialidad, leer estas lineas fueron por demás interesantes 🤘

Machi dijo...

Excelente lista querido George, salvo algunos discos (Ulver, Anathema, Elder, Steven Wilson), no pude escuchar los demás, así que quedan pendientes.

Un fuerte abrazo

Krupskaia Peredo dijo...

George! Quizás este año no presentaste tantos disco, como creo fue la tendencia en general. Escuché algunas de tus recomendaciones, hay mucha diversidad y eso siempre es bueno. Cosas muy otra onda y otras muy tu onda jeje. Tengo que escoger cuales me interesan y pedirte luego. Que bueno ver ahí al Elder y al Ulver, discos que pisaron fuerte en los confines abismales.

Sebas dijo...

Bien George!
Creo que el High Violet es el mejor de The National. Definitivamente dale una escuchada si no lo hiciste.

George dijo...

Gracias a todos por sus comentarios, respondiendo al Sebas el High Violet es un disco fenomenal. Mucha banda