jueves, 26 de octubre de 2017

Mastodon – Emperor Of Sand (2017)


La tetralogía de álbumes inicial de Mastodon fue, en cierto sentido, revolucionaria. Es una de esas bandas que nacieron para ser grandes y lo que crearon a través de esos cuatro discos revitalizó el rock y pateó el tablero del metal para siempre.

Combinaron alocadamente una serie de géneros del sonido norteamericano; pero básicamente tenían tanto de Thin Lizzy como de Neurosis. Remission (2002) guarda un lugar importante dentro de esta colección de álbumes por ser la furiosa llama que inició todo. Luego publicaron su grabación más épica, el Leviathan (2004), disco que se constituye en un punto de inflexión para el metal y la médula de la revolución mastodonezca.

El tercer elemento, el Blood Mountain (2006), es un disco increíble cargado de estrellas de rock, voces más elaboradas (inclusive Brann Dailor se estrena en esta área) y aventuras más coloridas. Para completar la serie publicaron el Crack The Skye (2009), el último de los cuatro elementos, el más liviano, representativo de su apertura a un sonido menos radical, una crisis existencial y el lado más psicodélico de la banda. En ese momento la relación con el metal se volvió más difusa, pero el disco tuvo su razón de ser; el oxígeno, el final de la década. Cabe añadir que el arte de Paul Romano es un componente clave de la tetralogía.

La vara estaba demasiado alta y esto jugó en contra de mi conexión con la banda post tetralogía. En consecuencia The Hunter (2011), pese a ser un disco muy sólido, me costó un poco; me pierdo en las últimas canciones. Atacaron a las masas, el acercamiento al indie rock fue un poco chocante, pero en el largo plazo ese no fue el problema, sino que en general Mastodon, luego de haber rozado la gloria gracias a conceptos muy marcados, se encontraba buscando una nueva identidad. El Onces More Round The Sun (2014) fue un paso en la dirección correcta, claro que me parece un disco transitorio que no goza de la mejor de las mezclas y también me pierde un poco al final. Igual es sólido.

Aquí recién encuentra su lugar The Emperor of Sand, el último larga duración. No hay vuelta que darle que esta banda se maneja mejor con discos conceptuales. Puede que este sea un poco lineal, pero la verdad que no encuentro una canción débil y después de haberlo escuchado incontables veces puedo afirmar que fue un acierto haber trabajado de nuevo con el productor Brendan O’Brien.

Tanto en las partes más comerciales como en las más pesadas, suenan a si mismos más que nunca. Encontraron el equilibrio entre su nueva faceta más comercial y el metal progresivo de antaño. Inclusive están tan inspirados este 2017 que les dio para sacar un EP, el Cold Dark Place, disfrutando de unas cuantas canciones psicodélicas.

Sobre la temática del disco, pienso que hoy en día el cáncer nos acecha de una manera incansable. Es la nueva guerra en el límite, la cara de la muerte y el desafío por la vida. “El álbum cuenta la historia de un hombre que recibe una sentencia de muerte por un ser desértico y deambula por el desierto.” Rolling Stone

“Al final de la historia, la persona simultáneamente muere y es salvada”, comenta Dailor para la Rolling Stone. “[El álbum] trata de afrontar el cáncer, afrontar la quimioterapia y todas las cosas asociadas con eso. No quería ser literal al respecto. Pero todo está allí. Puedes leer entre líneas.”

“Estamos reflexionando sobre la muerte”, dice Troy Sanders en un comunicado. “Para ese fin, el álbum recorre toda nuestra discografía. Son 17 años de proceso, pero también es una reacción a los últimos dos. Tendemos a tomar inspiración de cosas muy reales en nuestras vidas.”

El disco es muy sólido y si lo tomaste a la ligera te recomiendo darle una oportunidad adicional.


2 comentarios:

Machi dijo...

Excelente reseña querido Sebas! Uno de los mejores discos del año sin dudas, muy sólido como dices y retorno a lo conceptual, en una banda madura y ya con experiencia. El EP Igual está muy rico... Buen momento de la banda.

Abrazos!

Sebas dijo...

Muchas gracias Machi!!