domingo, 10 de junio de 2018

Recomendaciones breves (II) - Dieguex

Aquí les dejo algunas recomendaciones. Posiblemente, no serán de lo mejor del año, pero la propuesta de estos discos me pareció interesante, así que creí oportuno recomendarlos antes de que se pasen… 


Ion - A Path Unknown 


Procedentes de San Francisco, California, este trío nos presenta una propuesta bastante interesante. Técnicamente hablando, esta banda se define como blackmetal ambiental, sin embargo, después de escuchar el disco, creo que el alcance musical va mucho más allá. 

Este disco está compuesto por seis partes, estructuradas en tres canciones; la primera que incluye las partes I, II y VI, la segunda que corresponde a la V y la tercera canción conformada por las partes III y IV. 

La primera canción tiene una intro (I) que es prácticamente drone, que va despegando hasta que de repente te encuentras metido en un remolino sonoro, en el que hay varios elementos dando vueltas. Por momentos aparecen unos solos de viola y unos riffs que suenan a algo medio stoner, pero en una atmosfera bien oscura, y como era de esperar la última parte es la blackera. Pero igual, me resulta complicado encasillar esta parte en solo black. Se nota una vertiente post, se siente otro aire, mas contemporánea en todo caso. Y bueno, la última parte de esta canción, es prácticamente música electrónica ambiental. 

El segundo tema es otra cosa rara. Tiene una onda medio alternativa, pero también es bien tirada a lo post. La parte en la que canta es medio extraña. Podrá parecer extraño, pero la forma de cantar me recuerda en algo a Nirvana o a los STP, pero obviamente en una versión mucho más densa. 

Y bueno, la última canción es prácticamente black, pero igualmente aderezada con un monton de cosas que hacen que la canción no sea tan plana. 

En resumen, un buen disco, por lo menos bastante interesante para escuchar. 


Glaciär - Fyra 


Este es uno de esos discos que me sorprendió. Esta banda o proyecto, es un duo alemán conformado por Seelenbrand (Batería y voces) y Wintersonne (Guitarras, bajo, piano, sintetizadores) y básicamente nos presentan un trabajo de black metal atmosférico. 

Obviamente, este es un género ya trillado y saturado, y prácticamente todo suena a lo mismo. Este disco tampoco es del todo la excepción, no están inventando la pólvora ni mucho menos, pero sin embargo y en este caso, el disco tiene su gusto. 

Lo que hace interesante a este disco, es que es un black pesado, muy tirado al black antiguo, con ese chirrido que hace interesante al black metal. No son riffs rápidos ni veloces, sino más bien lentos y saturadísimos. Por otro lado, tiene de fondo toda esa atmósfera oscura, con esos teclados y pianos de fondo que le dan el pulso a cada canción. No sé si es mi idea, pero le siento algo del viejo Burzum. Y lo mismo me pasa con las voces; que son más lentas y profundas, casi desgarradas y aquí nuevamente el recuerdo a las glorias pasadas, me recuerdan mucho al antiguo Satyricon o Emperor, salvando las diferencias claro está. 

Un disco que no se si llegará a ser top, pero es un disco que vale la pena escuchar. 


Ghostbound - All Is Phantom 


No se escuchan discos así todos los días. Musicalmente es algo difícil de describir o catalogar. Es una mezcla de todo, desde post-black, pasando por el post-rock, por el atmosférico, hasta llegar al post-punk. En todo caso, ese es el hilo conductor lo “post”. Pero también tiene mucho del rock clásico. 

Este es un proyecto procedente de New Jersey, New York, formado por Alec A. Head (guitarras y voces) y Noah Shaul (bajo), a quienes acompañan una serie de músicos de sesión. 

Por momentos parece Deafheaven, o Enslaved y de repente parece Queensrÿche. Después de todo es un disco bastante progresivo. Sin embargo, lo que realmente resalta en el disco es la parte vocal. Alec es un vocal raro para estos tiempos, sin llegar a los chillidos, es un vocal que fácilmente te puede recordar a Gillan. O, dicho de otro modo, es ese vocal melódico y coral, que podría encajar en cualquiera de los ensambles de los Viajes al Centro de la Tierra de Rick Wakeman; creo que con eso ya aclaro muchas cosas. 

¡Un disco que sorprenderá a los fans de, esos vocales épicos de los setentas!!! 


Wayfarer - World's Blood 


Es sorprendente como en estos años, la escena de Denver ha ido creciendo, y hoy en día nos presenta una amplia gama de bandas, prácticamente en todos los estilos posibles. Eso ya de por si habla muy bien de esa escena. 

Y además, el entorno siempre te marca y te da ese sentido de pertenencia e identidad, grupal y culturalmente hablando. Wayfarer, nos lleva a un viaje por sus bosques y sus montañas y sus historias. Básicamente nos presentan un disco de black atmosférico con elementos folk. 

Un disco realmente interesante. Ahora, es cierto que al escuchar las partes “folk”, inmediatamente pensamos en ese tipo de black tipo Agalloch, pero creo que va mas allá. Esa percusión autóctona y nativa está presente a lo largo de todo el disco. Cuando escuchen detenidamente el disco, podrán encontrar ese aire medio post-metalero en los riffs. Imposible no pensar en Isis y más aún en Neurosis, que creo que efectivamente es una de las bandas que ha forjado las bases de este estilo de sonido. 

Un disco áspero, seco, polvoriento, frio por momentos. Sientes que las montañas, los bosques y el viento te susurran y el sol siempre titilando te acompaña, danzando contigo. Es ese Colorado nativo que nos habla. Son estos arraigos a la naturaleza y las historias, lo que hacen atractivos a estos discos. 



miércoles, 23 de mayo de 2018

Recomendaciones

Veld – Daemonic: The Art of Dantalian (2015)



Hace no mucho tiempo atrás, estábamos reflexionando sobre el death, sus repercusiones y su legado en la escena contemporánea. En las investigaciones que derivaron, hallé este disco. El más reciente de esta banda polaca, inserto en una larga tradición de brutalidad y perfeccionismo técnico. Aquí lo que destaca es el contenido lírico y desde las primeras notas nos vemos invadidos por esa atmósfera que grita blasfemia; escupiendo en el legado de dios, ese ser corrupto y retorcido. 

Sin duda, tiene un contenido melódico, algo que lo diferencia de otras bandas del rubro, con elementos sinfónicos, aunque sin bajar de intensidad. Furia primigenia, escarbando en las entrañas de dios. Sin salir mucho de las normas habituales, este disco sobresale por la calidad del sonido y por toda esa construcción narrativa que propone una interesante reflexión sobre esa extraña relación entre el ser humano y su divinidad, ese ser intangible que cuida de nosotros, dejándonos sumidos en el sufrimiento. Hay algo profundamente perverso en esa exaltación del dolor, condición necesaria para acceder a los cielos; dónde está tu dios cuando te enfrentas al verdugo.  

Blasphemium - Crowned by the Serpent (2016)



La blasfemia es más usual en el black, siendo un cuasi requisito para el género. Segundo disco de esta banda española. Al igual que en el caso anterior, hay elementos melódicos que le dan cuerpo a las canciones y todo ese trasfondo sinfónico es sublime. Las canciones están muy bien construidas y es un deleite escucharlas de corrido. Sin duda fue una agradable sorpresa, a nivel musical tiene un buen sonido, solos muy bien ejecutados, secciones instrumentales muy bien logradas, elementos que lo alejan prudentemente de los vicios habituales del black. 

Claro a nivel lírico, es la glorificación del mal, nada inusual para el género. Satanás en todo su esplendor. Treintaicuatro minutos de pura brutalidad, un riff bestial tras otro; es un disco excelente, a todo nivel. Aunque un poco plano porque hay cientos de bandas que suenan a lo mismo y plantean la misma reflexión, el black pude ser tediosamente repetitivo y predecible, pero creo que el disco merece mayor atención y de hecho lo escucho con bastante frecuencia. 

Ex Eye (2017) 




Aquí entramos en terreno desconocido, en un género que nace por la fuerza misma del saxofón de Colin Stetson; es más creo que nunca había escuchado tocar el saxofón de esa manera, es una innovación musical y técnica, con estructuras bastante complejas. Es un disco que descubrí muy tarde y es una pena, creo que es la banda revelación del 2017 y de hecho fue recomendada en varias listas, con justa razón. 

Yo creo que todo género debe reinventarse para no caer en la morosidad y el conformismo; todavía debatimos sobre la relevancia del metal o del rock en la escena contemporánea, muchos críticos y músicos siguen estancados, no logran comprender que la música ya no es industria que produce mercadería estándar, hoy es más un impulso emprendedor y ofrece un producto altamente personalizado, adecuado a los gustos de un público muy particular. Tal vez no te conviertas en una superestrella, pero ese nunca fue el objetivo. 

Este pudo haber sido el disco del año, porque realmente sobresale al ser una propuesta única, con un sonido tan peculiar que es casi imposible imitar. Con ello, el saxofón entra de manera triunfal al metal, lo que no siempre es del agrado de la vieja guardia ultraconservadora. Romper esquemas y moldes, siempre fue el trabajo del artista. Tal cometido requiere herir sensibilidades y tomar riesgos. Me parece que todo lo que Stetson hizo todo este tiempo desemboca en este disco, en el sonido que vino construyendo y que ahora tiene la posibilidad de expandir a otros niveles. Es el punto culminante de su carrera, pero tan solo es un inicio. 

Inquinamentum – 8342 (2018) 



Esta es una banda rara con un sonido muy peculiar, una suerte de black cuasi cristalino si es que vale la descripción. Debo decir que el Void es un disco que aprecio mucho, y me parece que tiene un sonido muy pulcro, como para sacar de onda a cualquiera. No es fácil proponer algo nuevo, un sonido que destaque entre la enorme cantidad de música; y esta banda inglesa hace un black metal que no encaja con el sonido típico del género. Desde la primera canción, que es un prólogo, ya quedamos francamente desconcertados; es metal posmoderno, toma elementos de varios géneros, tiene algo de sinfónico, de heavy, de power, de folk y unas partes melódicas sublimes; todo ello, sin dejar de ser black. Es un viaje épico por la desolación mortecina del ser. Una experiencia de la que uno sale exhausto, pero complicado y sereno. 

Este disco, por lo visto, pasó desapercibido y sin embargo, tiene cosas extraordinarias y vale la pena escucharlo, aunque sea de rebote, podría entrar entre los mejores discos del año pese a que queda un largo trecho por recorrer; sin duda es un disco monumental, es la glorificación del género transmutado en un objeto híbrido, arrogante y pendenciero, suntuoso. La verdad, me encantaría tenerlo en disco, por desgracia solo está disponible en formato digital, desde bandcamp.  

miércoles, 16 de mayo de 2018

Rumbo a la 13a versión del Hellfest


Con el motto "You can't control it", esta será mi quinta visita consecutiva al Hellfest, a diferencia de lo que se espera cuando algo se vuelve repetitivo, el festival trae consigo un gran expectativa, desde saber las bandas que tocarán hasta el hecho de llegar allí y ver las grandiosas nuevas atracciones. Para confirmarlo solo basta ver la interminable fila de fans que, ni bien llegan, intentan conseguir una entrada para el siguiente año, confiando en que valdrá la pena. 

Cola tickets HF2018
Entre las novedades en este 2018, el sistema Cashless funcionará en el microchip de las manillas, las tarjetas ya serán obsoletas. Varios festivales saltaron directo de los tokens a las manillas, mientras que el Hellfest introdujo las tarjetas por tres años. Es muy bueno que se simplifique, el tener que mostrar o sacar tu tarjeta y además tener que vaciarla porque una solo servía dos años, solo complicaba las cosas.

El escenario Hell Stage, inaugurado en 2017 y que queda entre la entrada principal y el Hell City Square, tendrá varias bandas en su mayoría francesas que estarán animando la fiesta desde la tarde del jueves 21 de Junio. El Metal Corner, la carpa de circo gigante, de igual manera tendrá bandas tocando el Jueves y el resto del festival tendrá DJ's desde que tocan las últimas bandas en el festival, hasta el amanecer.

Lo que es siempre más complicado, es decidir las bandas que ver, como comenté en otras oportunidades siempre es bueno tener en mente un Running Order propio, utilizando incluso la aplicación que se ofrece para ese fin y llevarlo al festival. Obviamente el que quiere experimentar la espontaneidad es libre de hacerlo pero por mi experiencia yo prefiero decidirlo con anticipación, además de planificar que bandas fotografiar, de otra forma se corre el riesgo de perder mucho tiempo u otra banda que se desea ver.


Las bandas que definitivamente quiero ver en los escenarios principales son: Deftones, Alice in Chains, A Perfect Circle, Steven Wilson, Joan Jett & the Black Hearts, todos los anteriores porque sería la primera vez que los veo. Otras que siempre es bueno ver en vivo: Iron Maiden (como parte de su tour "Legacy of the Beast"), Judas Priest, Megadeth, Accept, Converge, Meshuggah, y si el tiempo alcanza Mos Generator, Tesseract o Marilyn Manson, esta última ya que siempre tienen cosas raras sus shows. Por cierto la banda ganadora del Springboard: Voice of Hell 3 fue  Redemption quienes se presentarán en el Mainstage 2 el sábado a las 10:30 am.

En el Altar (death metal), algunas que hasta hora no vi como los legendarios Carnivore A.D, Origin, Demolition Hammer o Children of Bodom. Otras en su mayoría serian bandas que me gustaría ver de nuevo aunque no se pueda el set completo. Napalm Death, Benighted, Sufoccation, Nile, Exodus, Kataklysm, At the Gates, Exumer o Rotten Sound.

Napalm Death HF2016
El Temple (black metal), como siempre tendrá paradas fijas con bandas como Au-Dessus, que espero mucho ver por primera vez en vivo luego Schammasch, Bathushka, Oranssi Pazuzu o Misþyrming, volver a ver estas últimas en este escenario será imperdible. También tocarán aquí: The Great Old Ones, Satyricon, Enslaved, Dimmu Borgir, Therion, Sólstafir, Watain, Tombs y sin dejar de mencionar a Carpenter Brut.

Baroness HF 2017
El poderoso Valley (stoner/heavy rock y doom metal), contará con bandas como: Zeal and Ardor, Nebula, Church of Misery, Warning, Corrosion of Conformity, Lucifer y Celeste a quienes no puedo perderme porque será la oportunidad que esperaba!. A eso hay que sumarle bandas que llegan por primera vez a este festival con exitosos tours por detrás como 1000 Mods y los grandes Amenra, que tendrán el honor de ser la banda que cierre el Valley el domingo.  A lo que se suma Neurosis para cerrar el Sábado, y sin dejar de mencionar otras bandas como  Eyehategod, Bongzilla,  Dopethrone, Crowbar, Black Rainbows, Orange Goblin, Dälek y Dead Cross. Varias bandas se repiten, en general las mainstream, otras tocan cada dos años como Monolord, Grave Pleasures o Kadavar e incluso otras años seguidos, como es el caso de Baroness.

Moshpit en el Warzone
El campo de batalla, es decir el Warzone (hardcore/punk), tendrá a bandas como Hellacopters, Bad Religion, los infaltables Turbonegro, Cro-Mags, Rise Against. Gluecifer, Terror, Madball y Hatebreed.

Objetivos para está ocasión: subirme a la Grande Roue, visitar el Bar de Vinos, intentar sacar fotos dentro del Hellfest Cult y visitar más sitios en Clisson.


Para tener una idea de como fue el festival en 2017, aquí el afterfilm:


viernes, 11 de mayo de 2018

Review Hellfest 2017

Nueva entrada al Hell Metal Square
Días antes este año, aproveché de visitar la pequeña y bella ciudad de Nantes, que queda a unos 30 km de Clisson. Con lugares muy interesantes  que visitar como el Machines de l'Ile, una exhibición animales mecánicos inspirados en el universo de Leonardo da Vinci y los mondes inventés de Julio Verne, muy al estilo steampunk. Incluso allí ya se veían varios fans al igual que muchos otros en la calle y un clima que advertía que iba a ser un verdadero infierno.
Una de la esculturas movibles del Machines de l'Ile en Nantes
Jueves 15 de junio, llegando al festival ya se podía ver el caos de esperar a que abran las puertas. Es una tradición ya, donde pasado el medio día la gente espera la señal de la organización para entrar toda eufórica, mientras cargan todo lo que pueden y llegan a la siguiente cola para finalmente recibir la manilla.  Aquí fue la primera gran sorpresa, la nueva entrada donde gigantes amplificadores sirven ahora de decoración para darte la bienvenida y sumergirte en este universo irreal. La entrada a la zona de prensa que antes era una carpa, fue reemplazada por un de estos hermosos y gigantes juguetes.
Nueva entrada al VIP/Prensa
Hay una nueva calle en el Hell City Square, llena de varias cosas del anterior año a las que se suman otras para llenar todo este nuevo espacio. Cada vez más, la plaza se asemeja a lo que es el centro de cualquier ciudad y donde se puede encontrar un estudio de tatuajes, una barbería, un arcade, un taller mecánico, un banco, una galería de arte, y claro no podría faltar el gigante Extreme Market con una increíble cantidad de merch y un nuevo escenario con un ring por delante donde ya tocaban las primeras bandas. 

Nuevo bar área VIP
Al día siguiente, viernes 16 y empezando oficialmente el festival, quedé encantada con la nueva área VIP y Prensa, con un estilo de osuario a lo Kutna Hora para decorar los nuevos bares y una fuente gigante que luego se convirtió en piscina. 

Este año el Valley ardería ¡de principio a fin!, no por nada es mi escenario favorito. La primera banda que vería aquí sería a los noruegos de Okkultokrati con su rock de influencias crust punk y black. Después a Noothgrush desde San José, California y su pesado sludge, reconocí al guitarrista quien también toca en Alaric, por cierto son del sello de Ivan de Fuck Yoga Records (Macedonia). 

Baroness (John Baizley)
Baroness tocó con su nueva guitarrista, quien también canta y con mucha emoción. Me gustó más que cuando los vi en su último tour, tocaron más temas antiguos. En este escenario también se presentaba Subrosa, Red fang, una leyenda de los noventa con los newyorkinos de Helmet con un Page Hamilton muy intenso, los Electric Wizard en esta ocasión con sus proyecciones gigantes, y para cerrar este Stage era el turno de Monster Magnet con un Dave Wyndorf que invitaba a la fiesta hasta el último segundo. 

Deep Purple
Sin duda un banda importante ese día fue Deep Purple, cuyo show era parte del tour de despedida, este concierto además se grabó en vivo para meses después venderlo con la nueva edición de su último disco "Infinity". Tuve la gran oportunidad de ver a los Exhumed y luego a los Autopsy, grandes y reconocidas bandas de la escena death metal, cada una a su estilo hicieron vibrar a sus fans con varios de sus clásicos. De adolescente tenía unos posters de Queensrÿche, fue bueno verlos tocando varios de sus temas bien heavies. Ese día terminaría con una leyenda del punk británico The Damned en el Warzone ya pasada la media noche y con un “Fuck the Brexit” para empezar su show. 

Crypt Sermon
El segundo día, sábado 16 de junio, empezaría a las 11 am con los doom franceses de Monolithe como primera banda del Temple, muy temprano quizás para escuchar su estilo funeral y aún así muy buenos, un sonido impecable. Después en el Altar quería ver a la banda que Enrique (ex Octubre Negro) tiene en Philadelphia, Crypt Sermon, donde los chicos muestran sus variadas influencias para lograr un doom y voces bien a lo heavy, sobretodo se divirtieron mucho considerando que cruzaron el océano y llegaron directamente a tocar. 

Mientras el sol ardía y la cerveza fluía, se podría esperar ya ver signos de resaca o insolación pero este año la organización añadió el “Hell fresh” donde constantemente se recibían chorros de agua, ideal serían más sitios como este por la cantidad de gente. Aunque queda claro que el festival aprovecha los alrededores para fascinar a sus fans, por ejemplo el Warzone esta cubierto como un campo de guerra con alambre de púas, trailers reusados y mucho fuego. Cada bar y stand de merch, no solo está bien decorado sino que también se ofrecen pyro shows así el sol se esconde y cada hora en adelante. El fuego tiene inclusive su lugar para espectáculos de este tipo.

Bongripper
En el Valley empezó la jornada con los poderosos Monkey 3 de Suiza, era el soundtrack ideal para el calor en el desierto, ¡así estaba el clima!. El único inconveniente de ver a Bongripper tan temprano, sería que no tocarían mucho, de todas formas ese corto set de 40 minutos alcanzó para perder la cabeza y dejarse llevar por esta gran banda, luego de 10 minutos de terminar su set, los fans seguían pidiendo un tema más.

Primus
Seguirían los canadienses de Blood Ceremony y su pelicular vocalista quien además de tocar el órgano toca también la flauta, por cierto con el bajista de Volür. Para Chelsea Wolfe, pude sacar fotos de cerca y me impresionó la baterista quien derramó hasta la última gota de sudor que le quedaba. Me alegró mucho ver a Primus, nunca imaginé ver en pantalla gigante el video de Mr. Krinkle y personificado por el gran bajista Les Claypool. Este gran día, el mejor escenario del Hellfest cerraría con John Garcia y Slo Burn al rimto de “Pilot the dune”. 

Wardruna
Otra sobresaliente banda esa jornada sería Skepticism, que tocaron de igual manera bastante temprano ca. 5 pm. El sentimiento de que uno está en un funeral fue acompañado mientras el vocalista repartía rosas blancas, incluso al final me regaló una y el setlist. Una banda que da mucho que hablar es Wardruna, el proyecto del noruego Einar Selvik cuyos exclusivos conciertos son en lugares a donde pocas bandas pueden acceder, un folk que atrae ya que estaba llenísimo. Mencionar también a Phill Campbell & the Bastard Sons, quienes tocaron algunos clásicos de Motörhead además de temas nuevos. La conocida banda punk de la costa oeste Zeke, tocaba en un sol infernal y en un campo de batalla literal que es el Warzone, sea la hora que sea aquí siempre hay ese ambiente y en la noche, totalmente abarrotado, cerraron ahí mismo los legendarios Suicidal Tendencies con un Dave Lombardo en la batería.

Food Court
Como siempre los seis escenarios ofrecen más de una oportunidad simultánea que uno no desearía perder pero que habla muy bien de la calidad del line up, no por nada luego uno puede aprovechar de ver los conciertos de las bandas que se perdió, gracias a trabajo de ARTE. Uno tampoco se puede quejar con la variedad de comida que hay en el gigante patio y la cerveza que es distribuida por cientos de bartenders en todo lugar, o encontrar incluso snacks en los bares, ¡lo único complicado es no perder mucho tiempo en las colas!.

Blue Öyster Cult
Así de fugaz llegamos al último día, y en el Valley los Vintage Caravan mostraban que crecieron de la misma forma, manteniéndose como una banda clave fuera de la usual escena islandesa. Ufommamut como siempre durísimos, verlos es como un golpe al cerebro. Pentagram se presentaba sin Bobby Liebling, el guitarrista no lo hace para nada mal y bueno al menos no se extraña tanto a su controversial frontman, aunque si cancelaron otros shows por esta razón. Otra leyenda viva Blue Öyster Cult, esta banda setentera con sus clásicos temas de hard rock como “Godzilla” o "Burnin' for You".

Hawkwind
Esta vez logré entrar a Clutch y es que nadie se los quiere perder!, tomarles fotos de cerca es sentir toda esa energía que derrochan y disfrutar cada nota desde el inicio con "Electric Worry". La nota psicodélica del día fue sin duda cerrar este escenario con los poderosos Hawkwind, un viaje espacial donde incluso recuerdas a Lemmy con “Silver Machine” en medio de otros temas acompañados de themerines y keytars. 

Prophets of Rage
Una de las super bandas por ver fue Prophets of Rage con miembros de Rage Against the Machine, Cypress Hill y Public Enemy. Hicieron un pequeño homenaje a Chris Cornell, durante el clásico de Audioslave “Like a Stone” y aprovecharon otra oportunidad para insultar a Trump, ¡como perderla! Antes que acabara su show dejé al Andy ahí, tenía que ver a otra dream band, los nuevos Scour con nada menos que un recatado Phil Anselmo, y miembros de Pig Destroyer y Misery Index en un proyecto black metal durísimo donde cerraron con un cover de Bathory y lo mejor “Strength Beyond Strength” de Pantera, es quizás lo más cercano que estaré de escuchar en vivo a una de las banda de mi vida.
Para finalizar el festival, las notas altas serían primero ver a Emperor que a diferencia del 2014 esta vez tocaron como headliners del escenario black metal, el Temple. Un ambiente más propicio sin duda para celebrar el vigésimo aniversario del "Anthems to the Welkin at Dusk". Si la anteriores bandas me llevaron a diferentes universos, The Dillinger Escape Plan me dejó levitando muy lejos, había que verlos en esta su última gira y sentir la indescriptible emoción que transmiten. Hay pocas bandas como ellos, al final te unes a los fans y levitas con ellos hasta que acaban destruyendo literalmente el escenario, todo vuela. Así acabó el HF 2017, con una gran noche que quedará en la memoria como el mejor y prueba de que el festival no se queda atrás.

Dillinger Escape Plan
Aquí para ver el álbum completo de fotos. Para más información en general sobre el festival, bandas participantes, controversias y tips para el que tenga planeado visitarla, pueden leer los posts escritos anteriormente en el Abismo:

· Reseña 2016 - La odisea de Sebas
 
Nueva calle en el Hell Metal Square
Helmet (Page Hamilton)
Monster Magnet (Dave Wyndorf)
Queensrÿche (Todd La Torre)



Blood Ceremony


Skepticism


Vintage Caravan
Clutch
Scour
Emperor


martes, 24 de abril de 2018

Judas Priest - Firepower (2018)


Este año empezó con los rumores de un nuevo disco de Judas Priest. Bandas como esta, siempre generan expectativas y polémicas. Y precisamente, la primera polémica vino de la mano de las declaraciones de K.K. Downing. 

En una entrevista, concedida a Metalsucks, Downing decía que él conocía muy bien el trabajo de Andy Sneap (productor del disco, quien también trabajo con bandas como Accept, Kreator, Megadeth, Testament, entre muchas otras), destacando además su gran aporte tanto al Metal como al Rock. Downing además sostenía de estar completamente seguro de que el trabajo de Sneap en este disco había ido mucho más allá de la mera producción. Y continuaba destacando el trabajo de grandes talentos como Chris Tsangarides (R.I.P) y Roy Z, quiénes según él, contribuyeron en su momento con ideas de canciones, riffs y licks, ideas líricas, etc. en álbumes como el Painkiller y Angel of Retribution.

Para entender el porqué de estas declaraciones, debemos remontarnos años atrás. Downing abandonó la banda en el 2011, y su separación puede que haya sido más áspera de lo que parecía (dato curioso, K.K. advierte que legalmente sigue siendo miembro de Judas). Para la actual gira, él esperaba ser convocado como guitarrista como reemplazo de Glenn Tipton, pero esto no sucedió y el guitarrista elegido fue precisamente Andy Sneap. Downing, ¡quien había sido el violero de Judas por casi 40 años!, estaba dolido.

Obviamente, Rob Halford salió en defensa de la banda. Fue categórico al resaltar que cada uno de los riffs y que cada solo fueron grabados en largas y maratónicas sesiones por Glenn Tipton. Recordemos que actualmente Tipton sufre mal de Parkinson, y la enfermedad ha llegado a tal punto que prácticamente lo ha alejado de los escenarios. Lo cual es una pena.

Pero bueno, más allá de este cruce de palabras entre los miembros de la banda, ¿qué podemos decir del disco en sí? Debo confesar que estaba un poco escéptico al respecto. Judas Priest es una banda que en las últimas dos décadas ha cambiado mucho, y pese a que su amplio repertorio desde el 90 hasta ahora es amplio, no todos los discos han dado la talla.


Había que escuchar este disco para hacerse una idea más cabal y objetiva del mismo. Y la sorpresa fue grande. Partiendo de la producción que es impecable, pasando por el gran arte que lo acompaña, un guerrero de fuego y luz, un aniquilador!. Excelente trabajo del artista chileno Claudio Bergamin.

Abre el disco la homónima Firepower, que inmediatamente sitúa al oído de los fans en los tiempos gloriosos de Judas; Evil never dies es uno de las grandes canciones de este disco, destinada a ser un himno. Es intensa, es pesada y claro, Halford canta como los dioses. Es su carta de presentación. 

El siguiente corte, Never the heroes, el primer single del disco. Es otro tema que entra dentro de los cánones típicos de Judas. Es la pseudo balada del disco. Es la canción en la que abrazas a tu compañero, mientras levantas en alto la copa y haces un salut!.

Necromancer es otro gran tema, pareciera estar dentro del estándar de Judas. Las voces, los tiempos. Pero aquí es donde el oído se pone suspicaz, pese a que la voz es la del Judas clásico, al igual que los tiempos de la bata, suena diferente. Los riffs y las melodías no son las típicas de Judas y puede ser que aquí, encontremos uno de los primeros vestigios de la contribución del Sneap en el disco.

Otro temón es Children of the sun, para cantarla a voz en cuello!. Esta es una amalgama, el coro es el típico de Judas y también ese interludio fatalista a lo Nostradamus, pero la estructura en general, los riffs y la forma de cantar de Halford, suena prácticamente a Fight. No desmerezco a esta canción para nada, de hecho, es una de mis favoritas; simplemente puedo decir que es de otra vena. Y ojo, que el Scott Travis también fue batero de Fight.


El disco continúa con la Guardians, una especie de intro que se enlaza con la Rising from ruins que suena a un Judas moderno. Posiblemente a muchos fans y por el coro les sonara a algo bien conocido. Pero esta canción en el fondo es diferente, tiene esos riffs que no suenan tanto a Judas, es medio Fight y tiene una onda metalera, oscura y bien tristona, que fácilmente puede recordarte al Chemical weeding del Bruce Dickinson. Punto alto en esta canción es ese magnífico coro que realmente es pegajoso, es un hit; y les aseguro que se les quedará dando vueltas una y otra vez.

La Traitors Gate es otro gran tema, aunque es un poco fiel al metal estandar de los 80, los riffs del coro son durísimos y como canta el Halford es increíble. La No surrender es la canción happy metal del disco, es para bailar! y el coro también es alucinante. La Lone Wolf, es otro temón, de lo mejor del disco. Pero igual, tiene otro feeling. El tiempo y la vibra, me llevan a otro lado, es medio alternativa. Nuevamente, le encuentro mucho de Fight y del metal de esa época, pero sin embargo suena a un metal muy contemporáneo. Y es curioso, a muchos de los fans de Judas de siempre, no les gusta Fight. Siempre les pareció muy pesado. 

Y bueno, la balada no podía faltar, cierran el disco con la Red Sea. Empieza como una balada, pero va evolucionando, tiene partes y coros brillantes, en una onda épica. No es un mal tema, pero tampoco es un tema indispensable. Sinceramente me pareció una canción floja para cerrar un gran disco de esta magnitud. De hecho, la parte final de la canción, te deja como que con un sabor a poco.


Para redondear mis ideas y haciendo justicia al disco. El Firepower es posiblemente uno de los mejores discos de Judas Priest en los últimos 20 años. Que no me cuenten cuentos, el Ripper Owens no le llega ni los tobillos al Halford. Más allá de ser un gran fan de la Doncella, siempre he sostenido que el Rob Halford es posiblemente el mejor vocal del Heavy Metal… y es que es un vocal increíble. Tiene un registro y amplitud vocal que muy pocos alcanzan. Y en este disco ha vuelto con todo!!!.

El trabajo vocal de Rob en este disco es fantástico. Tiene una versatilidad envidiable. Y eso sí, de este disco resaltaré los coros, casi todas las canciones tienen muy buenos coros. Después de escuchar el disco una y otra vez, fácilmente terminaras cantando unas cinco canciones. Y eso es gracias al gran trabajo vocal y compositivo del Halford; que simplemente, nos metió al bolsillo. 

Como banda, Judas siempre ha sido una banda sólida y el motor de esa agresión lo han sido el Ian Hill, y sobre todo el Scott Travis, un relojito, uno de los mejores bateros del metal. Pero el dínamo compositivo estuvo conformado desde siempre por Tipton-Downing-Halford. Los tiempos cambian, resulta evidente que la enfermedad de Tipton se siente y la ausencia de Downing mucho más. Más allá de las declaraciones, es no más bien probable que el Halford haya tomado las riendas de la composición para este disco, por lo que tampoco debería sorprendernos la influencia de Fight. Y sí, es también muy probable que en Andy Sneap haya aportado al disco, más de lo que se rumorea y de lo que se piensa.


Pero bueno, más allá de estas conjeturas, solo puedo decir que este en un disco muy sólido. El encuentro de las dos vertientes es evidente, una es la clásica, que no quiere alejarse del sonido de los ochenta, la otra es más contemporánea y entra en los estándares del metal moderno. Lo único que no me gusta de este disco es que se hace muy largo, hay un par de canciones que prácticamente son relleno y que bien podían haber sido obviadas y el resultado habría sido un disco mucho más sólido y compacto. Pero me imagino que, en este disco, debían contentar a todos.

En resumen, este es un gran, gran disco. Indiscutiblemente, uno de los mejores discos en lo que va del año y un punto altísimo en la carrera de Judas. Al final, las influencias, los aportes externos o como sea, creo que son irrelevantes para el verdadero fan de Judas. El resultado final es un disco contundente, que tanto los fans de Priest como los buenos metaleros van a celebrar por muchos años.