miércoles, 9 de agosto de 2017

Black Sabbath – Born Again (1983)


A principios de los ochentas, Sabbath pudo superar con éxito la partida de Osbourne; Dio revitalizó por completo el impulso creativo, dándole un nuevo sonido. Pero cuando la banda se dispuso a mezclar, su tan esperado disco en vivo, los problemas de siempre resurgieron con la misma fuerza y la misma violencia. El Live Evil, fue el germen de la discordia; Dio estaba decidido a reclamar su espacio, no cedería ante la presión de Iommi. No tenía por qué hacerlo; soportó el malhumor del hombre vestido de negro, y esta vez estaba dispuesto a brindar batalla. Y en la disputa Dio ganó; el Holy Diver, es un hito en la historia del metal y el Live Evil, el triste de recuerdo de un momento brillante, pero anecdótico.  

Reemplazar a un vocalista extraordinario, con uno legendario, parecía una buena jugada. A principios de los ochentas, Gillan buscaba un espacio y un sonido que lo pueda diferenciar, por lo menos de sus competidores más cercanos: Rainbow y Whitesnake. Cargaba sobre sus hombros, el peso de su pasado, el recuerdo de sus gritos legendarios; pero la voz de Gillan sonaba diferente y le costaba mantener los agudos. Terco hasta el final, no se dio por vencido y siguió gritando, aunque no siempre con un buen resultado. Gillan tiene mucho carisma, eso es innegable, tiene una gran presencia escénica. En el centro del escenario, irradia fuerza; es un imán que genera una extraña dinámica interna. No es difícil imaginar, por qué Iommi lo tomó en cuenta; y para el vocalista, era su oportunidad de volver a los grandes escenarios. Fue un acuerdo de mutuo interés y en el estudio funcionó bastante bien. Pero el disco suena bastante mal, y el problema no es solo la voz de Gillan, la producción es francamente desastrosa. 

Descubrí este disco mucho antes que el Perfect Strangers, y no podía creer lo mal que cantaba Gillan. No era la voz que yo recordaba; me costó salir de mi pasmo y hacer las paces con ese periodo. Durante mucho tiempo repudié, a Gillan; fue una de las voces más extraordinarias, y se convirtió en un chiste de mal gusto, una caricatura grotesca de sí mismo; era inconcebible. Fue una enorme decepción; el mito desacralizado, convertido en un vulgar borracho. 

El disco comienza con Trashed; la calidad del sonido es pésima, la manera como Gillan canta es desastrosa y la canción es bastante mala en sí. Me parece uno de los puntos más bajos en la carrera de Sabbath. Para conmemorar su ilustre carrera, Gillan regrabó la canción con la ayuda de Tony Iommi, Roger Glover y el gran Ian Paice, para un disco recopilatorio que salió el 2006; suena mejor, sin duda, pero sigue siendo un desastre.

Le sigue Stonehenge que es una instrumental bastante rara, de esas que tanto le gustan a Iommi, que sirve de introducción para Disturbing the Priest. Ahí la voz de Gillan funciona mejor, creo que es una de las canciones más diabólicas que tiene Sabbath, los gritos del vocalista le dan un ambiente bastante lúgubre. No deja de ser algo bastante raro, pero es una canción que disfruto, después de todo. 

The Dark es otra instrumental prescindible, colada a Zero the Hero, no veo la razón de separarlas. Eso detallitos me irritan, pues me parece bastante insulso. Zero the Hero es una canción que siempre me ha gustado, a nivel lírico es bastante mala, aunque retoma ideas que Gillan estaba desarrollando, pero tiene uno de los riffs más memorables en la larga carrera de la banda. Cannibal Corpse tiene un cover bastante fiel de la canción. 

Digital Bitch, es la típica narrativa Gillan, la letra se parece bastante a la de Mary Long, sátira social con un toque de venganza personal; los rumores dicen que la canción le está dedicada a Sharon Osbourne. No podría afirmarlo, pero solo pensarlo me causa gracia. Con esto queda claro, porque muchos fans reaccionaron mal cuando salió este disco; las letras humorísticas, no tenían mucha cabida en el ideario Sabbath. La canción no es mala, pero tampoco es memorable. 

En Born Again, Gillan lo da todo; dentro los límites de su rango vocal, logra sacar algunos gritos demenciales, que también dejaron consternados a muchos fans. No obstante, creo que encajan bastante bien en la atmósfera tétrica que caracteriza al Sabbath clásico. Nuevamente, a nivel lírico, la canción deja mucho que desear y en el fondo es bastante plana, por no decir aburrida.

Hot Line, es otra de esas canciones chistositas en la cual Gillan hace un gran trabajo vocal, opacado por la pésima producción del disco. Por eso no lo escucho con frecuencia, suena muy mal; es parte innegable de la historia de Sabbath y tiene momentos rescatables, pero suena horrible y eso me incomoda. 

El disco cierra con Keep It Warm, una canción bastante extraña y con ello queda claro que este no es un disco de Sabbath; tiene algunos elementos, pero es otra cosa; es un bicho raro. Con mucho potencial, aunque desperdiciado. Cuando el disco fue reeditado el 2011, creímos que el sonido iba a mejorar un poco, pero no fue el caso. Lo limpiaron un poco, sin embargo, las diferencias son bastante sutiles. En su momento se dijo, que el problema son las cintas originales, que por razones que escapan a mi entendimiento, se humedecieron provocando una degradación del sonido y por ello, no hay forma de remasterizarlo. El resultado final, es bastante decepcionante y es casi inverosímil que este disco haya sido grabado. 


La edición del 2011, tiene un disco bonus, una canción inédita y una versión larga de Stonehenge. Nada del otro mundo, pero tiene un live, y es el único documento oficial de esa gira. Es un set reducido, Gillan suena bien y es una adición interesante al catálogo de la banda. Para los coleccionistas y aficionados, existe un bootleg con una excelente calidad de sonido, que refleja mejor el set-list de la gira, el Live in Worcester. Comienza con un Gillan que canta con mucha convicción, hasta que en War Pigs, la tercera canción del set, su voz se quiebra. En Heaven and Hell, es un desastre; muestra bien el problema que luego Blackmore tuvo que enfrentar: un Gillan errático, que podía dar un concierto excelente y al día siguiente no era ni la sombra de sí mismo. De cualquier forma, creo que en esta gira canta mejor que en la del Perfect Strangers; nunca más cantaría con tanta fuerza, alcanzando por última vez esas notas sobrehumanas que lo convirtieron en leyenda. 


Para los curiosos, hay un bootleg más que vale la pena, aunque la calidad del sonido no es muy buena, es el Live in Paris 83, con un set ligeramente diferente y con un Gillan en muy buena forma. Su voz resalta en la cinta y es muy evidente que Gillan suena muy bien cuando no fuerza su voz. El Born Again es el disco que inaugura la etapa negra de Black Sabbath y por eso no lo recordamos con mucho cariño, aunque sería muy interesante escuchar una nueva colaboración entre Gillan y Tony Iommi. El 2011, nuevamente como anécdota, Iommi y Gillan unieron fuerzas y grabaron dos canciones muy buenas, con la ayuda del gran Jon Lord (en una de sus últimas contribuciones), el buen Niko McBrain, el siempre menospreciado Jason Newsted y Mikko Lindström, quien entra al proyecto por ser el novio de la hija de Tony Iommi. Ese single, grabado bajo el nombre circunstancial de WhoCares, realmente sonó muy bien y habría sido interesante tener un disco. La posibilidad se abre, con el final del Sabbath y el de Purple; el final es solo el comienzo. 

3 comentarios:

Sebas dijo...

Buen artículo George!!! Una de tus especialidades.. las andanzas de este tipo de personajes claves...
Copio el siguiente enlace porque el escritor tiene otra perspectiva del disco y sobretodo porque creo que añade interesantes anécdotas (como la de la portada por ejemplo jaja). https://www.decibelmagazine.com/2011/04/06/justify-your-shitty-taste-black-sabbath-s-born-again/#.WYinowwkzoE.facebook

George dijo...

Gracias querido Sebas; y bueno el artículo de Decibel es muy interesante; yo creo que el Born Again es un buen disco, pero suena muy mal y Trashed me deja con un sabor amargo, a mucha gente le gusta esa canción, yo la odio. De la portada, se ha escrito mucho y sin duda es un anécdota chistosa. Lo que no sabía, es el trasfondo de Trashed, pero no es un secreto que Gillan era un borracho bastante peligroso en los bordes...

Dieguex dijo...

Bien la reseña George!!!
Bueno, tu eres el especialista en estas bandas y personajes. Para ser sincero, comparto un poco tu opinión, en general me parece un disco flojo y el sonido es efectivamente malo. Es como un mezcolanza de canciones que no terminan de cohesionarse.
A mi particularmente, me gusta la Trashed. Me gusta como canta el Gillan, me parece hasta una faceta diferente. La historia de salvación y de milagro que hay detrás de la letra es otra cosa anecdótica... solo Gillan podría haber escrito algo tan denso y bizarro y además con se sentido del humor!!!
La Zero the Hero, es un clásico no más. Y como bien dices, la parodia del Héroe. Y el cover de Cannibal ya pasó a la posteridad!!!
Ya estaremos conversando.
Un abrazo