lunes, 16 de enero de 2017

Jon Lord – Gemini Suite (2016)


La muerte de Jon Lord me sigue doliendo, y me cuesta admitir que la banda que admiro y escucho todos los días ya está en su etapa final. Hace algún tiempo, hice una reseña del Concerto (link) y mencioné brevemente este disco, el primero en la carrera solista de Jon Lord (1971). Fue reditado y remasterizado el 2008, junto con el resto del catálogo del tecladista; esta versión no aporta casi nada, pero al fin lo tenemos en las disqueras, pues hace tiempo que se agotó y entró en las categorías de las rarezas. Una nueva portada y las emotivas palabras de Roger Glover, es lo que diferencia esta edición de las anteriores; para todos aquellos que no tenían el disco, es la ocasión de comprarlo. No encuentro mayores diferencias en cuanto a la calidad del sonido; sin embargo, es muy gratificante saber que earMUSIC reditará discos que desaparecieron de las tiendas hace algún tiempo, comenzando con Windows y Sarabande. Espero que la calidad del sonido esté a la altura de las expectativas, pues siempre fue una deficiencia, cuando menos en la versión que yo tengo de Sarabande.

Gemini Suite fue interpretada en vivo en septiembre de 1970 en el prestigioso Royal Albert Hall; no se hicieron más presentaciones pues la banda volcó todos sus esfuerzos en promover el In Rock. Lord grabó una versión en estudio como una suerte de desafío personal; lo hizo en condiciones muy difíciles y en un tiempo muy reducido y creo que es uno de los mejores discos que tiene el tecladista; no tan ambicioso como el Concerto, pero mejor ejecutado. Creo que habría sido interesante reditar para la ocasión la versión en vivo, tal como la obra fue concebida; Blackmore y Gillan hacen un trabajo impecable. Aunque uno de los principales problemas de esa versión, es la calidad del sonido, es uno de los pocos discos de Deep Purple que no fue reditado y hasta el día hoy sigue siendo una pieza de colección. Creo que un adecuado trabajo de remasterización es propicio para mantener vivo el recuerdo de una obra casi olvidada y a la cuál le tengo mucho cariño. Dado el extenso trabajo de remasterización, creo que es oportuno sacar una versión de la Suite.  

La fusión entre la banda y orquesta está muy bien lograda, genera un equilibrio muy interesante; cada movimiento destaca las habilidades de un solista y fue construido para reflejar la personalidad de cada miembro de la banda. La versión en estudio difiere de su contraparte en vivo, creo que los movimientos están mejor construidos y Lord agrega una sección para destacar al piano, ausente en la presentación original. 

Libra – Guitar Movement; el movimiento refleja toda la agresividad de Ritchie Blackmore, tiene un riff maligno y oscuro. La interpretación de Abert Lee es más técnica y sofisticada que la ruda e instintiva interpretación de Blackmore. De cualquier forma, el movimiento suena muy bien, es una de las canciones que más escucho pues me fascina esa oscuridad, algo muy inusual en el trabajo de Jon Lord, más bucólico y luminoso. 

Scorpio – Piano Movement; ausente en su contraparte en vivo, Lord lo agregó pues casi todas sus composiciones comienzan como una melodía de piano. El movimiento colinda más con el Jazz y ejemplifica muy bien el estilo que Lord irá desarrollado, con más fuerza en Sarabande y luego en Pictures Within, combinando pasajes melódicos con elementos folk y la fuerza propia de la orquesta. 

Aries – Drum Movement; se suele desmerecer la contribución de Paice que fue una pieza crucial en el sonido de Deep Purple, muchas de las canciones se estructuran en torno a la batería, es el caso de Burn, You Fool No One, Space Truckin’, Lay Down Stay Down, Hard Lovin`Man, Rat Bat Blue, entre otras. Paice tiene un sentido del ritmo excepcional, sabe llenar los vacíos y sabe darle cuerpo a las canciones. Siempre me gustó la manera como construye sus solos, simples, pero impresionantes. Aquí, Paice muestra todo su poder, es también una de mis canciones favoritas porque me encanta la manera como toca la batería. 

Capricorn – Vocals Movement; Gillan sin duda fue uno de los vocalistas más extraordinarios, con un registro vocal inhumano. Es claro que en el Concerto y en la Suite no se sentía muy cómodo, todavía le faltaba confianza, pero hace un gran trabajo. En la versión en estudio, Yvonne Elliman canta la primera parte del movimiento, en un registro muy similar al de Gillan y Tony Ahston, canta la segunda parte; es la primera colaboración de ambos tecladistas, luego sacarán un disco y luego formarán un grupo con Paice y Bernie Mardsen. Pero si Gillan, era un borracho, Ashton era un desastre ambulante; es uno de los talentos perdidos, nunca pudo reponerse de su alcoholismo. Como anécdota, el 2000, en el concierto en conmemoración a la carrera de Tony Ahston, el line-up clásico de Whitesnake (incluyendo a Lord y Paice) tocó en vivo por primera vez, en veinte años; Coverdale no participó, pues todavía no estaba listo para hacer las paces con su pasado, y una vez más quedó comprobado que esa banda sólo puede funcionar con Coverdale ante el micrófono. 


Aquarius - Bass Movement; también se suele olvidar el rol cardinal de Roger Glover en la consolidación del sonido del Mk II. Fue su habilidad como compositor, la que le dio confianza a Blackmore para asumir la nueva dirección musical. Tarde, el guitarrista comprendió que al haberlo sacado de la banda cometió un grave error. En Rainbow, y en el reformado Mk II, Glover fue el compositor principal. Tal vez no sea el mejor bajista, pero en Purple, hasta el día de hoy, sigue siendo una pieza clave del sonido. Aquí, Glover muestra que también puede ser un solista, un puesto que nunca asumió  y ese fue el problema con Hughes, podía rivalizar con Blackmore y Lord; impuso su sonido. 

Pisces – Organ Movement; Lord fue un gran compositor y un gran instrumentista, pero lo que resalta en él, es el sonido único de su órgano. Sobre todo, en la primera etapa de Deep Purple, el sonido de los teclados podía opacar a la guitarra. Lo que hace Lord, en Mandrake Root y luego en Space Truckin’ es descomunal, toca con una fuerza y una furia, inigualable. La única canción que reproduce en estudio ese sonido es Hard Lovin’ Man y es una pena que no la hayan tocado en vivo durante ese periodo. La versión que tienen con Airey y Morse no tiene el mismo ímpetu, los dos son excelentes músicos, pero no tienen la furia del Mk II.

La Suite, tanto en su versión en vivo como en estudio, es una experiencia muy interesante, fuera de lo común, muy arriesgada y gratificante. Sin embargo, la redición es decepcionante; como fan siempre espero algo más.