lunes, 19 de junio de 2017

Klabautamann - Smaragd (2017)


Klabautamann es para mí una banda especial, luego de haberlos descubierto allá por el año 2009 y habiéndoles dedicado un review, esta banda me abriría las puertas a uno de los movimientos metaleros germanos más interesantes y que me permitió seguir a varias de sus bandas; los  Zeitgeister Music, quienes tienen en sus filas a excelentes bandas como Valborg (quienes también han sacado otro gran trabajo este año), Owl, Vasari (quienes están a punto de sacar su disco debut), Island (Q.e.p.d), Ekpyrosis, Woburn House (Q.e.p.d), Skarab y obviamente a los Klabautamann, entre otros.

Este movimiento surgido a partir de dicha compañía, ha logrado en sus 10 años de existencia, la salida de excelentes discos de metal para nada convencional y a partir de bandas que tienen espíritus e identidades propios, con un solo elemento aparente en común: la experimentación.

Así, con la excelente portada del ya famoso Costin Chioreanu, llega el quinto disco titulado “Smaragd” luego de 6 años y de la salida de su anterior disco “The Old Chamber” (2011), que para mí y algunos críticos no llegó a satisfacer, principalmente por la maravilloso que había sido ese “Merkur” del 2009; por lo que este disco generaba cierta expectativa.

En sus 10 canciones, Florian Toyka y Tim Steffens el multinstrumental dúo, acompañados como siempre de Patrick Schroeder en la batería, demuestran toda su sapiencia en el manejo compositivo de las canciones, es decir que ambos actúan como verdaderos artesanos a la hora de componer y realizar los arreglos para sus canciones, las cuales están excelentemente pensadas, armadas y presentadas. Canciones que estiran al máximo este subgénero llamado black progresivo, el cual puede ser bastante difícil de manejarlo correctamente sino se pierde de vista la estructura y la honestidad suficientes para poder experimentar sin límites. Con trazos de bandas como Enslaved (en las partes más duras) y Opeth (en las partes suaves y de rock progresivo), el sonido de esta banda proveniente de la ciudad de Meckenheim en Rhein-Sieg-Kreis, estado federado de Renania del Norte-Westfalia, ha ido evidentemente evolucionando tal como ellos quieren y sienten natural.


Canciones como My Terrifying Mirror, Under Feral Skies, The Murderers,  Enemie’s Blood, Saturn y la propia Smaragd presentan justamente eso, esa capacidad de pasar rápidamente de un black rápido sin concesiones a partes lentas con toques folk y llenos de melodías sin parecer forzadas en lo más mínimo, desenvolviéndose de manera natural.

Siguiendo este camino, solamente un futuro brillante puede continuar en el horizonte de la banda, uno que como bien ya lo han ido trazando, se sigue reforzando con un disco que en definitiva es uno de los mejores del año, un disco recomendado para aquellos que pueden abrir su cabeza y disfrutar de estas dos talentosas y creativas mentes musicales.   



sábado, 17 de junio de 2017

SFTU 2017 el famoso Desert Rock fest en Alemania


Puede que el estado de Turingia no sea California pero debido a las actuales temperaturas se preven que en este verano estás serán así de altas, quizás incluso 100 Degrees (F). El Stoned From the Underground será un verdadero festival de Desert Rock al este de Alemania que por suerte tiene a lado al lago Alperstedter. A propósito, el SFTU es mencionado en el documental Lo Sound Desert, que trata sobre los oŕigines de la escena stoner en los alrededores de Palm Springs y la renombradas bandas, de las que muchos músicos siguen activos y forman parte de varios otros proyectos musicales.
Los fans en la playa del lago Alperstedter
Elder @ SFTU 2015
Está nueva versión del  SFTU, ofrecerá como ya es costumbre una cartelera imperdible. Con la más que preciada oportunidad de ver a los increíbles All them Witches, debido a sus escasas presentaciones o una de las relevaciones en lo personal, como es Dool. Tampoco perdería la oportunidad de ver a Karma to Burn, aunque son asiduos en la escena alemana o la recomendada banda Egypt, al igual que repetir la experiencia de ver las muy buenas presentaciones de Elder Monolord o Beehoover. Sin dejar de lado la curiosidad sobre CJ Ramone, uno de los Ramones que quedan.


A pesar de la reciente cancelación de Pentagram, quienes por cierto si tocaron en el Hellfest pero obviamente sin su controvertido vocalista Bobby Liebling debido nuevamente a serios problemas por su constante adicción a las drogas. Estos serán reemplazados por Kadavar como cabecera de cartel. En 2015 los Eyehategod, tuvieron de la misma forma que cancelar su presentación debido a la salud de su vocalista, Mike Williams quien debió este año someterse a un trasplante de hígado, el cual fue financiado por un crowfunding.


Para leer más  acerca de este pequeño pero muy buen festival, aquí el Review de 2015 y el Review de 2016


lunes, 12 de junio de 2017

Anathema - The Optimist (2017)


Sería interesante realizar un análisis comparativo de la evolución de Paradise Lost, My Dying Bride y Anathema. Bandas como estas generan hasta ahora -pasando el cuarto de siglo y cada una por su lado- expectativas que a veces pueden terminar jugando en contra de los resultados.

En la primera mitad de la carrera de Anathema, a medida que esbozaban la profundización de la tristeza, mantuvieron un nivel musical de excelencia prácticamente en todos sus discos, incluyendo el A Natural Disaster. Luego publicaron muy buenos trabajos pero no necesariamente revolucionarios. Es muy anecdótico que esta segunda parte de su carrera empiece con el We're Here Because We're Here donde se entregan a la luz, confundiendo a un par de fans y ampliando su base de seguidores. En todo caso a mí me parece un disco que goza de una etérea atmósfera renovada.
Por su parte The Optimist refuerza el hecho de que Anathema se autodenomine una banda de rock alternativo, pero ya en la segunda mitad de esta década eso significa que su faceta progresiva está muy presente y así es como hay que tomar este disco. Posee un sutil aire melancólico del pasado y por eso requiere cierto estado de ánimo. Lo raro aquí es que a primera vista parece emanar una especie de felicidad que creo puede conllevar problemas al momento de la conexión, una disonancia cognitiva en el oyente. En realidad es una incomodidad disfrazada, una especie de nostalgia conceptual inherente a The Optimist. El hecho de que sea una grabación en vivo -realizada en un estudio en Irlanda a sugerencia del productor Tony Doogan (Mogwai)- demuestra la intención de generar una atmósfera más directa y más plana. El abanico de colores está comprimido porque está muy cerca para ser visto a la primera. Como en la portada (criticada por cierto y obra de Travis Smith), es de noche, el personaje está en la carretera y es la luz de los faros la que no deja ver bien al espectador.

Al ser una continuación de A Fine Day to Exit, rescata la historia de este personaje ficticio que decidió intentar escapar de la depresión dejando todo atrás, parqueando en una playa de San Diego (exactamente en las coordenadas descritas por el nombre de la primera canción de The Optimist). Un final abierto que deciden explicar y retomar 7 años después ¿Y cómo continúa la historia? El personaje está vivo eso sí, pero The Optimist es un título irónico, por lo menos parcialmente.

Percibo un lazo con algo que no te deja estar del todo tranquilo en varias de las canciones. Las estructuras compositivas no se basan en hooks (tipo "Lightning Song") sino en un ligero coqueteo con el minimalismo, en línea con la incomodidad emocional que termina siendo en realidad efecto de la grabación en vivo y el apego a mantener las cosas sutilmente difíciles. Terminan el disco de modo pinkfloydezco con "Back to the Start".

Con este disco el nivel musical goza de un repunte respecto a Distant Satellites, grabación que a mí parecer sufre de ciertas inconsistencias musicales que lo limitan en su desarrollo pese a contener una carga emocional que sólo esta banda puede generar. Además, en términos de forma, The Optimist, al ser estrictamente conceptual posee una mayor fluidez entre canción y canción.

Otros detalles a favor: el trombón en “Close your Eyes”, la experimentación electrónica está mejor y la voz de Lee Douglas me convence más que nunca (“Ghosts”). Dicho esto, siempre se extraña un poco el doom death de antaño...

Es un buen álbum, un fenómeno diferente, que a primera vista da la impresión de ser conocido, fácil y tedioso -al ser muy liviano y mantener las tendencias de los últimos discos-, sin embargo  no es así. Es más o menos opuesto al A Natural Disaster en el sentido en que dicho disco es cálido en su melancolía; en cambio The Optimist es parcialmente incómodo en su devenir y musicalmente cargado de ironía. Como si quisieran engañarnos, ocultando las variantes, esparciéndolas por ahí. No es lo que esperábamos, ellos lo saben y en este caso eso sencillamente significa una victoria más para Anathema.


martes, 6 de junio de 2017

Oranssi Pazuzu + Cobalt 09.05.17 @ Karlstorbahnhof, Heidelberg


Esta parada de la gira Mental Possession MMXVII fue también el evento de calentamiento para el festival End of Music que se realiza este fin de semana asimismo en el Karlstorbahnhof de Heidelberg. Esta fue mi primera visita a este interesante y reconocido centro sociocultural que cuenta con una gran oferta de eventos y cuya sala principal de conciertos alberga a una 600 personas. Lo más especial no solo es el lugar en sí sino donde se ubica, a un lado se encuentra el río Neckar que divide esta hermosa ciudad y al otro lado el famoso castillo de Heidelberg. 

Era principios de mayo y aunque ya el invierno debió irse, no le daba la gana y aún nos traía una fría brisa. La banda local fue Stagwounder, una banda de doom medio blackened relativamente nueva en la escena y que se subió al escenario a primera hora pero su música era la apertura perfecta para entrar rápidamente en la atmósfera de esta noche. ¡Y qué clase de ambiente estaba a punto de ser creado! 

Cobalt hizo un espectáculo increíble, con un estilo muy propio de metal (extremo). Un set muy intenso empezando con el potente Hunt the Buffalo que abre también su último disco "Slow Forever" y el cual estuvo en nuestros Tops 2016. El vocalista, Charlie Fell estaba muy metido en su actuación la cual era bastante singular, a ratos había que cuidarse ya que si uno estaba adelante, podía recibir un latigazo con el cable del micrófono! Solo hay que imaginarse a un personaje fuera de control mientras la banda, a la cabeza de Eric Wunder, toca temas como Gin o Stomach, para que él baile en una especie de Elephant Graveyard con el público hasta que su Throat no pueda más. ¡Este duo logra una banda que se debe ver en vivo!. 

Luego del show de Cobalt, uno no esperaría que la velada podría ser mejor o al menos más abrumadora, eso si es que no estás ya antes familiarizado con Oranssi Pazuzu. Esta banda realiza una combinación muy única entre Kraut Rock, Black Metal y cualquier otro género, que realmente no parece encajar, pero Oranssi Pazuzu logra crear un flujo orgánico, que crece y crece y que tarde o temprano te arrastrará hasta el vórtice. Uno solo puede crear semejante locura si eres de Finlandia, debe haber algo allá que enciende las llamas de este tipo de creatividad excepcional. No por nada su discos siempre aparecen en el Abismo. 

El trance empezó con Kevät del nuevo EP, mientras lentamente la banda te introducía en un viaje literalmente espacial mientras tocaban Saturaatio del increíble "Varahtelija", además de Lahja, Valveavaruus, Vasemman käden hierarkia, y el viaje continua con Vino Verso. Este grupo de músicos logran un todo, mientras cada uno deja a flote un talento indescriptible. Después de 90 minutos, sin pausa solo para el encore y seguir gravitando en otra atmósfera con Havuluu, uno se siente completamente libre de toda esa mierda cotidiana, se te olvida tu entorno, el tiempo que pasa y te sientes renacido. Es triste que la banda toque muy rara vez, pero tal vez eso lo hace aún más especial. Si estás leyendo estas líneas: ¡Nunca pierdas la oportunidad de ver esta banda en vivo! Tu alma necesita esto... 

Aquí el álbum completo de fotos, y  un review del disco Kosmonument de Oranssi Pazuzu, escrito por Machi.







viernes, 2 de junio de 2017

Recomendaciones - Los tiempos de la vanguardia

Diablo Swing Orchestra – The Butcher’s Ballroom (2006)



Estos meses he estado explorando música de diferentes estilos y épocas, retomando algunos discos que dejé olvidados. Y me topé con este disco; el debut de esta banda sueca formada el 2003, y vaya que fue una patada violenta al maravilloso mundo del metal. Una cosa es lo sinfónico y otra incorporar ritmos que nada tienen que ver con el metal, como el bolero; hay que tener bolas de acero. Es un estilo único y por eso creo que esta es una de las bandas más interesantes de la escena metalera actual. Todos apreciamos la violencia psicótica, pero al mismo tiempo provenimos de universos musicales muy distintos, y creo que la virtud de esta banda es recuperar lo mejor de esos estilos combinándolos en un disco que también es bastante oscuro y maligno. Es un viaje frenético y desproporcionado, con una dosis de humor irreverente y es sin duda uno de los mejores discos de los años 2000.

Acrania – An Uncertain Collision (2012)



Entre recuerdos y discos apilados y excursos por la red, encontré esta banda, formada el 2006 en México D.F. y fue una agradable sorpresa. Arranca como un disco de death metal tradicional, con una pésima producción, por cierto, pero incorpora ritmos latinos, percusiones, saxofones y hasta trompetas tipo mariachi. El resultado es un sonido muy original y  peculiar que sobresale en la escena latina, muy conservadora en los bordes. La idea en la música no es repetir eternamente los mismos géneros o escuchar hasta el cansancio los mismos grupos y estilos; creo que lo importante es romper los moldes establecidos, escupir en el legado de tus ancestros. Serás vapuleado, pero obtendrás tu rédito. Es un disco excelente y era tiempo que alguien haga metal latino. 


Combat Astronomy – Symmetry Through Collapse (2017)



Este es un disco que me tomó por sorpresa; la atmósfera que generan es realmente única. En términos vulgares, creo que este sería el tipo de música que haría Bjork si fuera metalera; aunque también tiene algo de Diamanda Galás, parca y tétrica locura. Denso y oscuro, con algo de jazz, rock espacial, industrial, post y electrónico. Fuera de este mundo en todo caso; es un gran disco, con momentos demenciales. Una banda estadounidense con un recorrido bastante especial; tres discos en su haber y lentamente están dejando su huella en el mundo vanguardista/progresivo. Creo que de cuando en cuando, es necesario, salir de nuestra zona de confort y explorar lo que el mundo nos puede ofrecer; rebasar los límites del metal y de la música en general, ahí radica lo extremo; no en una banda que se viste de negro, se pinta la cara y escupe sangre; esos son convencionalismo, nada más.  

martes, 30 de mayo de 2017

Tributos a la boliviana

La escena boliviana tiene muchos problemas y defectos, uno de ellos es la falta de crítica constructiva; hay pocas reseñas de los discos producidos y poca recepción por parte de los artistas. Solo quieren escuchar cosas buenas y positivas, siempre lo toman de manera muy personal. Y es cierto también, que el oficio de crítico boliviano es ruin y roñoso. Es uno de los grandes vicios del mundillo artístico, en el cual prevalecen las relaciones de compadrazgo y de padrinazgo, generando roscas en las cuales siempre gravitan las mismas personas, lanzando los mismos halagos y adulaciones. Es un rasgo característico de la sociedad boliviana, y se reproduce en todos los ámbitos. Y otra de las grandes características del medio, es nuestra obsesión casi patológica por los tributos. No somos parte habitual del circuito de giras y de alguna manera se tiene que suplir esa falencia. El problema es que estamos tan habituados a ver tributos que la gente los privilegia, preferimos escuchar tributos que el material inédito de las bandas. Eso desalienta a cualquiera. Con todo creo que es necesario mencionar tres tributos, por el esfuerzo artístico que realizan.

Disco tributo a los Kjarkas (2005)


En su momento, fue una movida arriesgada; armar este tipo de proyectos no siempre es fácil, basta con mencionar el fallido Disco tributo a Wara. Pero aquí la cosa funciona, tiene una excelente calidad de sonido y creo que ha envejecido bastante bien. El disco reúne a la crema y nata del rock boliviano de ese entonces, pues con los años muchas de esas bandas han desaparecido. Yo siempre he tomado mis distancias con relación al folklore nacional, pero nadie puede negar que los Kjarkas cambiaron el panorama musical. El tributo, fue una agradable sorpresa y en casi todos los casos superan a las originales. Hay algunas canciones de relleno y el disco es un poco ecléctico, pero me gusta escucharlo; me hizo valorar el aporte de los Kjarkas y la excelente calidad de sus letras. El punto más débil es el packing; tiene una pésima portada y un pésimo diseño. Pero la idea del tributo, es rendir homenaje al artista, proponiendo una nueva lectura y creo que esa es la propuesta del disco. Para quienes quieran escucharlo, está disponible en Spotify. 

Metal Marka, Homenaje a Kalamarka (2013)



Menos conocido que los Kjarkas, Kalamarka es otra de esas bandas legendarias del folklore nacional; también fue una sorpresa. No es inusual esa asociación, el metal y el folklore son la música de los inadaptados. La identidad urbana se construye a partir de esa reivindicación aymara, la cultura subalterna que reclama su espacio. Hay una violencia contenida en las letras y creo que ello oficia de nexo con el metal. El resultado es muy interesante y brinda un panorama del sonido usual en la escena metalera. Después de todo, es un disco que apreció mucho, me conecta con ese lado de mi identidad boliviana, pese a las deficiencias del sonido. Algo que siempre le he reprochado al metal boliviano es la pésima producción; entiendo bien que el sonido sucio es parte de la identidad de muchas bandas, aunque eso es más una excusa que otra cosa; pero en regla general, el metal boliviano suena mal. Guitarras muy saturadas, baterías no muy bien afinadas y vocalistas que lo intentan, pero no llegan a ciertos tonos. Pero la experiencia no es desagradable, el disco tiene sus grandes momentos, aunque es algo flojo, al final. Para quienes quieran oírlo está disponible en YouTube. 

Beast Over Bolivia, a Bolivian tribute to Iron Maiden (2017)



Discos tributos a Maiden los hay por montones y la mayoría son bastante decepcionantes; tal vez el mejor es el Maiden Heaven. Frente a la enorme cantidad de tributos, no veía bien lo que este proyecto podía ofrecer. Fue una iniciativa interesante, muy al estilo boliviano, se lanzó una convocatoria pública y trece bandas fueron seleccionadas. En realidad, como en los anteriores casos, el resultado me dejó sorprendido. Me parece acertado que se hayan concentrado en canciones no tan trilladas como las que solemos escuchar y eso le da un toque peculiar al disco. Desde luego, los problemas siguen ahí, deficiencia en la producción de algunos temas y vocalistas que no están a la altura del desafío. 

El disco abre con una versión bastante fiel de Be Quick Or Be Dead, interpretada por una típica banda de thrash: Chernobyl. Si la versión no ofrece nada nuevo, es mucho más pesada y las voces hacen un gran trabajo. Es una buena forma de iniciar este recorrido. 

Le sigue una versión cruda y salvaje de Sea of Madness, interpretada por los legendarios Metastasys. Si bien los coros son algo flojos, la versión supera a la original; está muy bien lograda y es una interesante reapropiación. 

In Synergy hace igual un gran trabajo con The Wicker Man, los teclados realzan la canción; le dan un toque muy interesante y muestran que los Maiden podían haber funcionado bien con un tecladista. No obstante, creo que la voz falla, sobre todo en el coro. 

Haller también nos ofrece una excelente versión de Out of the Silent Planet; aunque las voces no me terminan de convencer, no puedo negar que hacen un gran trabajo. Cumple con mis expectativas, no es una reproducción fiel nota por nota; más al contrario cada artista deja su huella única en cada canción. 

Pero lo que hace The Ragdoll Architect con Virus es realmente extraordinario; creo que es uno de los mejores covers que he escuchado. Ragdoll es una banda muy interesante, creo que es la única banda vanguardista de la escena boliviana; ellos han roto esquemas y si le meten ganas y son perseverantes, tendrán un futuro brillante. 

Black Mass es otra banda que destaca con su versión de Déjà Vu; cabe señalar que la calidad del sonido es excelente en todas las canciones y todas tienen elementos que las aventajan, se alejan de las versiones originales, pero no demasiado; y es lo que hace a este tributo tan diverso. 

Blind Distortion interpreta una versión bastante fiel de Futureal, a la cual incorporan un pedacito de The Trooper. Dándole un toque atractivo a la canción. Me agrada el hecho que se alejen de las típicas canciones de Maiden; la verdad, estoy harto de escuchar siempre Run to the Hills o The Number of the Beast

En Stranger in a Strange Land, tocada por Walkman, sobresale la presencia del bajo; si bien sigue los arreglos originales, la voz y el solo están muy bien logrados. El resultado final es bastante satisfactorio. 

La canción que interpreta Alma Eterna, es tal vez el punto más bajo, suena muy raro Flight of Icarus en español. La voz no me convence para nada y hay un claro problema del lado de la producción. No conozco profundamente a ninguna de estas bandas, pero aquí algo falla en el sonido y pone incómodo. No fue la elección más acertada.

Con Thrashmaniacs, volvemos a un cover bastante tradicional de Die With Your Boots On, pero aquí lo que falla son las voces. Dickinson es uno de los mejores vocalistas, llegar a sus tonos no es fácil, por eso creo que es mejor enfocarse en voces guturales que le dan otro toque a la canción, porque al tratar de imitar los tonos de Dickinson, es muy probable que se fracasé en el intento. Es una canción difícil de cantar, y aquí el vocalista no está a la altura.  

Psiconauta ofrece, en comparación, una versión muy bien lograda de Different World; aquí las voces funcionan, y los arreglos le dan un giro a la canción; es mucho más cruda que la versión media popera de los Maiden

De la misma manera Nordic Wolf, nos ofrece una versión durísima de Remember Tomorrow; le da un toque más siniestro, aunque prefiero las voces guturales a las voces limpias. Es necesario resaltar el hecho de Di'Anno hace un gran trabajo vocal en la versión original; es una canción difícil de cantar. 

Finalmente, el disco cierra con Sign of the Cross, interpretada por Lachrima Corphus Dissolvens, que por cierto es un pésimo latín. Pero la canción no es mala, los teclados hacen un gran trabajo, pero ese drum-machine de fondo suena horrible.
   
En resumidas cuentas, es un buen disco de covers, con buenas canciones, tal vez es el mejor disco tributo a Maiden que he escuchado; tiene un bonito packing aunque un poco grande e incómodo para guardarlo. Tiene un segundo disco con los temas de las bandas, pues uno de los requisitos de la convocatoria fue que los grupos interesados debían tener por lo menos un disco grabado. Es una agradable adición, pero tiene los problemas de siempre, un sonido muy plano, las mismas y casi tediosas obsesiones bolivianas, el mismo estilo que no logra definirse del todo. De todas las bandas, la que resalta, es Ragdoll; tienen un sonido y un estilo muy propios, espero que no tarden diez años en sacar otro disco. Las condiciones son difíciles en este país, pero se puede hacer buena música; hay talento, lo que faltan son agallas.



miércoles, 24 de mayo de 2017

Top Thrash Metal (George)

Armar estas listas es una experiencia gratificante, es un reencuentro con las diferentes facetas de nuestro recorrido musical. Pero debo confesar que escuchar un solo género es bastante aburrido; soy fiel seguidor de bandas y no de géneros, me gusta la diversidad y no así el dogmatismo conceptual. Con todo, creo que el thrash nos define como generación, es una parte muy importante de nuestra identidad. Con estos discos crecimos, después de todo. 

15. Tankard – The Tankard (1995)



Tenía quince o dieciséis años cuando alguien me pasó este disco; el thrash es rebeldía ingenua, éramos niños enfadados con el mundo, reclamando nuestro espacio y este disco condensaba muy bien esas emociones. Claro, en ese entonces no sabía ni el nombre de la banda ni del disco; con el tiempo mi cinta se estropeó y la perdí. Y comienzo la lista con ese recuerdo, porque también son mis primeros pasos en el mundo del metal y por eso le tengo cariño a este disco. Puede ser controvertido, y no es tan salvaje como yo lo recordaba, pero dónde estaría la gracia si no generamos polémica. 

14. Metal Church – Metal Church (1984)



Cuando sale este disco, el thrash se está definiendo como género, marcando sus diferencias con el speed y el power, y si este disco es un hito incuestionable del metal, es porque combina lo mejor de los diferentes estilos que estaban surgiendo. Si bien no es un disco de thrash strictu sensu, es una de las piedras fundamentales, el eslabón perdido; más allá del debate de formas, este es el ancestro primigenio y vale la pena mencionarlo. 

13. Aura Noir – Black Thrash Attack (1996)



Un disco pionero también en su estilo, pues abre una nueva brecha; a nivel musical es estrictamente thrash, los elementos black vienen del lado de la producción y de las voces. Creo que es el mejor disco de la banda y ejemplifica bien, uno de los problemas más recurrentes: los grupos se estancan, cantonados a una imagen y a un sonido, dejan de crecer y se vuelven aburridos. Y es uno de los problemas con el thrash, siempre es el mismo tipo de composición, la misma estructura en casi todas las canciones y por eso valoro a las bandas que toman riesgos.  

12. Sodom – M-16 (2001)



Es una de las bandas más representativas de la escena alemana, retomando un poco la trayectoria del grupo, me fue difícil escoger un disco; creo que los últimos que gustan más, sobre todo por la calidad del sonido. Concuerdo con el Dieguex, probablemente Agent Orange, sea lo mejor que ha producido la banda. Pero el M-16, no se queda atrás y creo que es un buen complemento al Agent Orange, retoma los mismos ejes temáticos y es igual de violento. Son dos etapas de la banda que muestran su constancia y la posicionan como una de las mejores bandas de thrash. 

11. Anthrax – Spreading the Disease (1985)



Nunca he sido fan de Anthrax, pero es una de las bandas que ayudó a definir el sonido thrash; no puedo desmerecer ese legado; y este disco es el que más me gusta, por lo crudo que es. Con el tiempo la banda mutó y perdí interés, aunque ha sacado muy buenos discos últimamente. Creo que el Spreading the Disease, es el grito de guerra de esa generación, marcada por la desilusión y la crisis. 


10. Overkill – Horrorscope (1991)



Adoro este disco por muchas razones y eso que en regla general Overkill no me gusta mucho, pero aquí se combinan muy bien la agresividad ochentera con elementos más progresivos, con ello la banda toma sus distancias con relación a los primeros discos e inaugura una nueva década, con un sonido innovador y arriesgado. Creo que es el periodo más creativo de la banda y el que más valoro. 

9. Hexen – State of Insurgency (2008)



En su momento esta fue la banda revelación, con un sonido potente que retoma los grandes momentos del thrash y sacan un disco tremendo de inicio. Aunque considero que Being and Nothingness es una obra maestra, se aleja del thrash para echar raíces en terrenos más progresivos; es una pena que la banda haya colapsado, estaban construyendo algo realmente interesante. Una joyita del metal contemporáneo. 

8. Vektor – Black Future (2009)



Aquí coincido casi punto por punto con el Machi, este disco cambia por completo el mundillo del thrash; es fresco e innovador, violento y agresivo de principio a fin. Tiene mucho de la vieja escuela y sin embargo es algo nuevo. Vektor se ha convertido en una banda sobresaliente en la escena metalera y creo que todavía pueden dar mucho. Tienen un futuro brillante y espero que sigan sacando discos. 

7. Blood Tsunami – Thrash Metal (2007)




Este fue un disco muy controvertido, y no entiendo bien por qué; hay gente que realmente lo odia. A mí me parece fenomenal, de hecho, cuando lo escuché reavivó mi interés por el thrash. Fue como toparse con un viejo amigo al cual nunca vemos por esas contingencias de la vida; pero fue un reencuentro muy cálido. Y este disco es fantástico, un thrash moderno muy bien logrado; Godbeater es de por sí una obra maestra. 

6. Coroner – Mental Vortex (1991)




Nuevamente coincido con el Machi, Coroner es tremenda banda; todos los discos son geniales, pero este me enganchó de inicio. No recuerdo bien cómo caí con esta banda, pero fue el primer disco que escuché y bastó para que me convierta en fan. Es demoledor, como el metal tiene que sonar, es impetuoso, pero con arreglos diferentes, más melódicos, mejor trabajados; es un sonido maduro y bien logrado. 

5. Kreator – Terrible Certainty (1987)



Este es uno de los grandes pilares del thrash, una de esas bandas que marcó nuestros años mozos; difícil escoger un disco, y este siempre me ha gustado. Creo que es el primer disco de Kreator que escuché en mi vida; aunque he tenido una relación un poco distante con la banda, este era el tipo de sonido que buscaba: brutalidad en cada riff. También ejemplifica muy bien el sonido crudo de los 80, agresivo y furioso; siendo los atributos usuales asociados con el thrash. En el fondo es eso lo que nos define, son nuestros lugares comunes y la base de nuestro ideario musical. 

4. Metallica – Ride the Lightning (1984)    

  

Creo firmemente que el Kill Em All es el disco que impone el sonido thrash, pero todavía es rudimentario, las cosas cambian con Ride the Lightning; dan un paso hacia adelante y cada disco los llevará por otros rumbos; el Master tiene elementos progres y es sin dudo uno de los mejores discos del metal en general. Pero el Ride, tiene esa fuerza cruda, despiadada, es la más pura esencia del thrash. 


3. Slayer – Season in the Abyss (1990)



Slayer es una banda que me abrió nuevos horizontes; esa furia devastadora es algo que recién descubría y por eso siempre será una de mis bandas favoritas. Este disco cierra definitivamente un ciclo. El Divine Intervention es un buen disco, pero va por otro lado y ya anticipa el declive de la banda. Hasta aquí llega la mejor etapa de Slayer, cinco discos grandiosos, sin duda lo mejor que hicieron a lo largo de su carrera; nadie niega el hecho que el Reign in Blood fue el disco más pesado de ese momento y tal vez sea el disco más pesado de los años ochenta, pero es algo trillado y como suele suceder en esos casos, me empalaga y por eso no lo escucho con tanta frecuencia. El Season in the Abyss muestra un sonido maduro, mejor logrado y mejor construido, por ello creo que es uno de los mejores discos de thrash. 

2 Sepultura – Beneath the Remains (1989)




Nuevamente coincido con el Machi, este disco lo escucho con mucha frecuencia, ya hice referencias varias veces a ello y creo que no tengo nada más que agregar. El Schizophrenia es brutalidad pura y el Arise sin duda lleva el sonido a otro nivel; por ello considero que es más un disco de transición. Con todo, Sepultura es la banda que cambió mi vida, me abrió las puertas del metal. 

1. Megadeth – Rust in Peace 



Coincidimos los tres, con el solo de Holy Wars Megadeth se posiciona de lejos como la mejor banda de thrash. Un disco fenomenal, el mejor line-up y lo mejor que nos ha dejado Megadeth.

martes, 23 de mayo de 2017

Top Thrash Metal esencial (Machi)

Continuando con los tops esenciales de thrash, yo comparto acá una lista que la hice lo más honesta posible, de ahí que solo tiene 13 discos... pasa que revisando bien mi discografía, mis otros discos favoritos de thrash son de las mismas bandas que ya componen esta lista, y como premisa pusimos no repetir bandas, por lo que estas son mis discos esenciales del thrash.

Género fundamental en la formación de la mayoría de los metaleros de nuestra generación, quien de nosotros en los noventas no se alineó con alguno de estos discos. En mi caso, además de los clásicos, el armado de esta lista confirmó mi gusto por el thrash no puro... sino por el que suma otros elementos a su música.

13. Exodus – Bonded by Blood (1985)


Disco debut de estos thrashers que también provenían de la famosa bay área de california. Thrash sin especulaciones, directo. Con el mítico Paul Baloff berreando, y la batería castigando sin parar.  Un disco que también se convertiría en pieza clave del género. 

12. Carnivore – Retaliation (1987)


Para Peter Steele, el humor siempre fue parte clave de su música, los maravillosos Type O Negative tuvieron el mejor humor del Peter y compañía, pero todo empezó con Carnivore y con un trepidante crossover/thrash de fondo. Un disco que descarga contra todo el mundo. Gran adición para cualquier discografía.  

11. Watchtower – Control and Resistance (1989)


Una banda, pero principalmente un disco poco valorados, que si bien no son thrash puro, creo que está entre lo mejor que se hizo con el thrash como base y con otros elementos incorporados, en este caso, progresivos. Un disco que de principio a fin demuestra una idea clara: de composición libre.

10. Coroner – Mental Vortex (1991)


Otra de las grandes bandas a las cuales les llegué más tarde, pero no por ello, poco profundo. Con solo escuchar este disco, y siendo otra banda de thrash no convencional, pero de las que marcan. Como bien decía el Dieguex, de discografía perfecta para este gran power trío suizo.

9. Vektor – Black Future (2009)


El disco de thrash más nuevo de mi top, un disco que con el tiempo solamente fue reafirmando su poder y capacidad de asombro; 4 músicos lo suficientemente virtuosos como para maravillar auténticamente sin dejar de ser una banda thrash. Un disco que se ganó su puesto entre lo mejor del género.

8. Slayer – Reign in Blood (1986)


Imposible armar un top de thrash que no tenga Slayer creo yo, un disco con un alcance brutal en toda la extensión de la palabra, donde cada uno de los elementos se alinea para el descargar la más sanguinaria lluvia. Con este disco, y los posteriores dos, esta banda hizo lo suficiente para ser parte de la esencia misma del thrash.


7.  Kreator – Extreme Agression (1989)


Mille Petroza y compañía, para 1989 y la salida de su agresión extrema, ya contaba con 3 tremendos discos anteriores y seguidos, que habían ido pavimentando el camino de la banda: “Endless Pain” del 85; el “Pleasure to Kill” del 86; y el “Terrible Certainty” del 87. Es pero para mí que con su cuarto trabajo, la banda se consolida y termina de afianzar por completo su sonido. Otro disco perfecto de principio a fin.   

6. Sepultura – Beneath the Remains (1989)


El cuarteto brasilero que también fue parte fundamental propia, para 1989 ya era una fuerza que iba consolidándose; luego del gran “Schizophrenia” (que el Dieguex ya nos lo incluyó), este “Beneath the Remains” todavía tiene ese thrash sudamericano que tanto ayudó Sepultura a robustecer y que de hecho hoy en día vuelve a ser recuperado por todo un movimiento principalmente europeo, antes de convertirse en la banda que fue, una de las más grandes de todas, pero donde ya el thrash per se fue dando paso al groove. Este sigue siendo hasta hoy en día uno de mis favoritos de la banda. 

5. Testament – The Gathering (1999)


Otro de los pilares del thrash, que si bien para los noventas su line-up cambió, para este disco contaba con su mejor versión: además del Chuck y el Erick (los dos de siempre), estaba Dave Lombardo a la batería, Steve Digiorgio en el bajo, y el gran James Murphy en la otra guitarra… wow de lo mejor que se ha visto junto en el género; y no defraudaron, sacaron el que para mí y muchos es su mejor disco.

4. Voivod – Dimension Hatross (1988)


Una de las bandas que escuché tarde, pero que cuando lo hice supe instantáneamente que se volvería personal… Banda única dentro del thrash, que si bien luego se convertirían en este particular y único ente, sus inicios thrasheros fueron de igual manera “avantgarde”. Una banda que siempre estuvo, y todavía está adelantada a su tiempo, a la vanguardia; y que pese a su tremenda influencia, increíblemente sigue siendo infravalorada. Son el motivo por el cual prefiero así el thrash.

3.  Anthrax – Among the Living (1987)


Otra de las bandas que en la juventud fue parte indispensable de mi formación como metalero. Su tercer disco y el más duro de su discografía, el que subiría el nivel del género de manera alta alta, con cada una de las canciones, siendo todas hits y convirtiéndose en grandes ejemplos de lo que es y significa este género. Propagando la enfermedad.

2.  Metallica – Master of Puppets (1986)


Le faltó nada para ser mi número uno, siempre lo dije y lo mantengo, para mí hay un antes y un después de Cliff Burton, pese a que el “…And Justice for All” me parece un discazo, el agregado del Cliff era único. En este sentido, el “Master of Puppets” es para mí no solo el punto más alto de la banda, sino uno de los picos del thrash metal en general. El disco donde cada uno de los cuatro jinetes se encontraba en plenitud, perfecto.

1. Megadeth – Rust in Peace (1990)


Sin lugar a duda lo mejor del género thrash metal, con el mejor line-up de la banda y con cada uno de ellos entregando lo mejor de sí. Aún recuerdo la primera vez que escuché Megadeth allá por el año 1994, gracias a un amigo que mientras se desprendía de discos metaleros… me regaló el “Peace Sells But Who’s Buying”, y de entrada quedé atónito, solo imaginando que a la larga Megadeth sería parte fundamental de mi identidad y este “Rust in Peace” como su pico más alto.