lunes, 13 de febrero de 2017

Breves recomendaciones I

Para esta primera entrega de las breves recomendaciones del año, tengo para compartir estos cinco álbumes dispares que evocan distintos subgéneros musicales donde cada uno, con muchos más pros que contras, poco a poco irán trepando y asentándose en el año.

Ever Circling Wolves - Of Woe Or: How I Learned to Stop Worrying and Love the Gloom (2017)


Con una mezcla no tan convencional de death y doom; Esta banda finesa acaba de lanzar su nuevo disco plagado de partes lentas pero con mucha melodía, voces guturales y limpias que acompañan la cadencia y las progresiones de las canciones de manera serena. Un excelente disco.


Ognemöt – Vol. 1 (2017)


Debut de esta colaboración de músicos que vienen de Suecia y Estonia, muy en la línea de los grandes Martyrdod, y con esa mezcla de crust, punk y black que derrocha energía pura sin reducir la marcha en ningún momento. De las cosas que más me gustan de este tipo de género, las melodías de las guitarras y la velocidad de las canciones, y en este disco se puede encontrar mucho de ello.


Nidingr – The High Heat Licks Against Heaven (2017)


Esta banda, que data de mediados de los noventas y que cuenta como principal miembro de la banda a Teloch (Mayhem, The Konsortium, Teeth and Thorns, etc.) ha logrado sacar a la fecha 4 discos, de los cuales este es el primero al cual le doy una seria escuchada, principalmente gracias a que uno de los invitados es el Garm en la canción Ash Yggdrasil. El disco, es una mezcla de black (como raíz principal), death (como elementos incorporados) y que experimenta en algunos pasajes, logrando una atmósfera específica para el sonido del disco.     


The Ominous Circle - Appaling Ascension (2017)


Death Metal del sucio y denso a primera escuchada, pero a medida que las canciones van avanzando, se van notando detalles y elementos incluso blackeros que hacen de este debut de los lusitanos The Ominous Circle, un excelente disco.  Cada uno de los músicos, sabe exactamente su función, que sin ser los más rápidos ni los más lentos, llegan a una velocidad precisa para desplegar oscuridad y pesadez muy en la vena de los poderosos Dead Congregation. Recomendado para quienes gusten de este tipo de death.


Kairon; IRSE! – Ruination (2017)


Otra banda finesa que con una mezcla prodigiosa de rock progresivo, psicodélico, shoegaze,  funk y hasta detalles de jazz que siempre se orienta a los años setentas, y que acaba de sacar una obra maestra de segundo disco.  Un disco que simplemente invita a viajar.





miércoles, 8 de febrero de 2017

Review: Freak Valley V


A fines de mayo del 2016, visité por segundo año consecutivo el Freak Valley Festival. Nuevamente las entradas se agotaron rápidamente lo que aseguraba no solo la presencia de bandas de renombre sino además un público de aproximadamente 2500 personas ansioso de verlas. Bandas principalmente de la floreciente escena psychodelic o stoner y donde la mayoría utiliza al menos una de estas influencias, naturalmente muchas de ellas escandinavas.

Baby Woodrose
En el festival nada se deja al azar, por ejemplo destaca el diseño del espacio del stand de mercadería del festival por tener además artistas internacionales que ofrecen screenprints exclusivos de las bandas del festival. En las áreas de descanso se puede encontrar sofás, hamacas y incluso un par de columpios. Por primera vez los visitantes tenían acceso gratutito a Wi-Fi, esta red inalámbrica tiene la ventaja de que se puede pagar con una carga previa, implementada en el chip de pulsera, con lo cual se elimina el molesto cambio y pago con chips.

Dead Meadow
Como mencioné en mi post sobre los inicios del festival, es ya costumbre que el primer día es decir el jueves las bandas empiezan a tocar por la tarde. A excepción de la primer banda pude ver todas las demás, así se pasó la tarde con Villagers Of Ioannina City y un rock experimental con influencias griegas-orientales, White Hills de Estados Unidos y un fuzz rock. Los daneses de Baby Woodrose con su garage rock, son sin duda una de las bandas con mejor feeling de la escena actual, el frontman Lorenzo Woodrose toca hasta la última gota de sudor disponible. Los conocidos españoles de Toundra y su postrock, para finalmente dar paso a la banda cabecera del la noche Dead Meadow de Estados Unidos y su rock setentero con riffs a lo Black Sabbath y temas inspirados en Tolkien y Lovecraft.

Jeremy Irons & the Ratgang Malibus

El segundo día, los conciertos empiezan a medio día pero aproveché el caluroso clima mientras me preparaba para ver por primera vez a los suecos de Jeremy Irons & the Ratgang Malibus y su space rock muy ambientado al festival, no por nada su disco de 2015 estuvo entre uno de mis favoritos. Luego tocaron sus compatriotas de Spiders en este caso un hard/glam rock de los 70's. Siguieron los ingleses de Krissy Matthews Band con un blues rock y la virtuosidad de Krissy en la guitarra. Luego de una pausa para volver a ver a The Shrine y su psy violence rock'n roll que llevó incluso al frontman a tirarse entre la multitud al mejor estilo crowd surfing. Siguió Spidergawd de Noruega y su post-boogie para todos aquellos que amantes del rock'n roll. El headliner de la noche fueron los suecos de Graveyard con una perfecta interpretación donde no quedó duda que su experiencia habla sobre el escenario.

Graveyard
El tercer día auguraba otra intensa experiencia de música psicodélica, empezando relativamente temprano con los suecos de Snowy Dunes y su vintage rock al estilo 60's. Otro banda que destacar fue Black Lung de Estados Unidos con su doom rock, no me canso de ver esta banda en vivo por la calidad de sus músicos, logré conversar un poco con el baterista quien también toca en The Flying Eyes, una banda con mucho feeling. Después los italianos de Black Rainbows, los americanos de The Golden Grass y su Heavy/Country/Funk/Boggie/Freakbeat. Otra banda que disfrute bastante fue los veteranos del space rock, Farflung que logran un un ambiente propicio para moverse al ritmo de la música.

Black Rainbows
La banda más pesada del festival sin duda fueron los suecos de Monolord, una de mis favoritas de la escena actual. Luego los alemanes de Rotor con su rock instrumental e influencia space setentero que incluía también headbanging. Deseaba hace mucho ver a los noruegos de Lonely Kamel y su heavy blues, lo logré pero no completamente ya que para los 15 minutos de su set el cielo se caía y había la posibilidad que la organización tuviera que habilitar espacios para evacuar a la gente, la banda siguió con su show como buenos profesionales mientras muchos nos cubríamos de la tormenta. Por suerte para Elder, el clima mejoró un poco, la banda obviamente ayuda a entrar en calor y sigue subiendo las expectativas, cada vez tocan mejor! Luego se realizó un show sorpresa como festejo del quinto año del festival, en el pequeño escenario tocaron los locales de Bushfire y su heavy bluesrock acompañados de un show de fuego.

Orange Goblin
Así llegaba el final del festival y quienes más para destrozar el escenario como principal cabeza de cartel que los heavy metaleros de Orange Goblin, quienes no olvidaron de mencionar que este es su festival favorito en el mundo!. No cabe duda que este festival es un pequeño y honesto homenaje a la escena hippie de los 70, los Rock Freaks de Siegen sabe como hacerlo! Con bandas que rememoran esa eṕoca, es como viajar en el tiempo acompañados de bandas con claras tendencias actuales, la atmósfera es tal en todo sentido y uno disfruta de una amigable camaradería que se ha vuelto ya una visita anual obligada para muchos

White Hills
Spiders
Toundra
Black Lung
Monolord
Show de fuego Bushfire

Para ver el álbum completo con más de 200 de fotos, hacer click aquí.

lunes, 6 de febrero de 2017

Sepultura – Machine Messiah (2017)


No queda duda, que a principios de los 90, esta era la banda de thrash más imponente de la escena. Era la historia de un pequeño grupo brasilero que conquistó el mundo. Bestial Devastation realmente fue una brutalidad fuera de toda proporción, Schizophrenia con su colosal Inquisition Symphony marcaba una diferencia con cualquier banda de la época; Beneath the Remains y Arise, siguen siendo considerados de los mejores discos de metal. Había algo fuera de lo común en Sepultura, difícil definirlo o cuantificarlo. Chaos A.D., tiene un sonido más accesible, los introduce a otro público; era un viraje necesario. Roots, los aleja un poco más de la imagen que había construido y en los hechos es un disco muy raro. Cuando Max Cavalera se fue, pensé que era el final de la banda y el Against fue un disco bastante malo y Dereck Green no me pareció el mejor reemplazo. Pero Sepultura pudo renacer de sus cenizas y es una banda que nunca más volvió a contemplar con nostalgia su pasado, ellos continuaron su camino sin mirar atrás; algo que me parece bastante loable. Entre el Sepultura de ahora y el de antaño hay una gran diferencia. Son dos bandas muy diferentes, con sus virtudes y flaquezas. 

Machine Messiah, es un disco muy bien estructurado, plantea una progresión narrativa y una interesante diversidad musical; se inserta en el formato de los discos anteriores. De hecho, el Dante XXI fue el primer disco de Sepultura, de la era Green, que me pareció genial. Adaptar la Divina Comedia parecía una idea descabellada. No me sentía particularmente atraído por esta versión de la banda. Lo escuché con mucho escepticismo y realmente rebasó mis expectativas. Es poco probable que Sepultura saque un disco igual de brillante y poderoso que el Arise, pero han sacado discos muy interesantes; son conceptos muy sólidos y bien logrados, A-Lex, adaptación de la Naranja Mecánica; Kairos plantea una interesante reflexión sobre el tiempo; The Mediator Between Head and Hands Must Be the Heart, adaptación de Metrópolis. Es una banda ambiciosa y me gusta ese enfoque narrativo. Hoy en día las redes sociales y las pantallas que contemplamos boquiabiertos, se han convertido en el rostro parco de la pesadilla distópica; el control total del individuo. Qué decimos, qué hacemos, con quién lo hacemos; lo privado sometido a las leyes del mercado. Las redes sociales y el maravilloso mundo del internet, con sus memes tan bonitos y sus chistes oportunos y la inmensa cantidad de pornografía que almacena, nos mantienen adormecidos, controlados. Es la mejor herramienta de dominación. Gustosos hemos renunciado a nuestra privacidad para convertirnos en un producto que está a la venta. Aplaudimos una realidad facticia pues nos procura sosiego. 

Hemos construido monumentos a nuestro ego y no nos damos cuenta de nuestra profunda soledad; lo alejados que estamos los unos de los otros. En el mundo virtual se generan grandes arengas, críticas sagaces, pensamientos efusivos; pero todo eso se queda ahí. Muy pocas personas están dispuestas a pasar a la acción, a darle peso a sus palabras. Interactuamos más en el Facebook que en la vida real. Nos hemos convertido en personajes de ficción; viviendo en un mundo de ensueño que no tiene ninguna relación con la realidad. Somos fantasmas obnubilados por nuestros propios logros, por todo lo que pretendemos ser. Es una reflexión cruda, pero necesaria, pues necesitamos tomar una distancia crítica, algo que mucha gente ha olvidado. Creo que el disco de Sepultura propone eso y es lo que más me atrae hoy en día. La banda ha pasado por muchas cosas, por muchos cambios y, sin embargo, es claro que Sepultura no es una banda estancada como muchas otras; el caso más emblemático es el del Metallica, ellos siguen atrapados por el peso de su pasado, tratan de revivirlo e igualarlo y por ello están condenados a fracasar. Sepultura ha podido evolucionar y generar algo nuevo; Machine Messiah es un buen disco, suena muy bien y propone una reflexión interesante; es más de lo que muchas bandas han tratado de hacer estos últimos años.   



jueves, 2 de febrero de 2017

"Batushka + Arkona" - 17.01.17 Live Music Hall, Weiher


Como parte de la gira "European Pilgrimage Tour 2017 Part 1" hace poco asistí a la premier y único show en Alemania de la banda polaca Batushka que es relativamente una nueva banda dentro la escena y tocan una mezcla entre doom y black metal ortodoxo. Fue organizado por New Evil Music, quienes organizan muchos de los más brutales conciertos de black en la región a la cabeza de Christian, a quien doy las gracias por la oportunidad.

Arkona
Era una fría noche de invierno y los caminos por suerte no estaban tan peligrosos, llegué por primera vez a este lugar que era más amplio de lo que me imaginaba. La banda telonera, también polaca, Arkona y sus más de 20 años de carrera, presentaba al frontman Khorzon quien además de cantar en polaco tuvo la capacidad casi teatral para conectarse con el público. Tocaron un interesante old school black metal y tanto temas de su última producción "Lunaris" como de anteriores discos, recomendado el "Chaos.Ice.Fire".
 

Aunque el escenario estaba a buena altura para una mejor visión, en este caso no era lo suficientemente grande para el armado de toda la escenografía para Batushka y la banda que consta de ocho músicos! Tienen por cierto dos guitarras cada una de ocho cuerdas y además de tres personas en los cantos litúrgicos. Se habla mucho de su estética ortodoxa y todo el arsenal que despliegan en escenario: cráneos, velas de cera de abeja, cruces ortodoxas, incienso y un podio con la portada del disco (donde la Virgen María y su hijo tienen las caras sin rostro) para el frontman que viene a ser el "padre" en cuestión. La banda estaba lista para empezar la ceremonia, todos vestidos con hábitos pintados de mucha simbología y descalzos, así empezó la into de Yekteniya 1. La banda tocó en su integridad y de principio a fin su disco debut "Litourgiya" de 2015 y mismo que mencioné en mis descubrimientos de ese año.

Con una composición muy bien elaborada, una interacción precisa de los distintos instrumentos que conducen por un momento a un trance hipnótico y por otros a un ataque constante de blast beats y donde las guitarras suenan tan bajas que parecieran bajos distorsionados. Batushka te lleva a un viaje blasfemo donde irónicamente uno es parte de esta liturgia. Los temas al tener remarcado este concepto, son cada uno un capítulo intenso de la historia, por eso mismo al disco es mejor disfrutarlo como un todo. No se puede negar, que esos elementos son lo que sobresalen y ayudan a la banda a dar un ambiente a su música. Desde "la bendición del padre", las cenizas, las campanas, el agua bendita, etc.
 
El uso de elementos de una tradicional ceremonia religiosa de la iglesia ortodoxa eslava, han sido tema de discusiones más aún por el hecho de que las letras estén en ruso y que ellos son polacos. Incluso un par de conciertos de este tour, fueron prohibidos en Rusia y Belarus, siendo motivo no solo de comentarios religiosos sino además políticos. Pero ¿quién está detrás de Batushka? Como mencioné anteriormente, se sabe que pertenecen a bandas bastante conocidas, lo que habla de su experiencia. Creo incluso que pude reconocer a algunos e investigando un poco más ya se se filtraron algunos nombres. Como leí en una entrevista hecha a Кристофор, la mente creativa detrás de la banda y el responsable del bajo, guitarra, voces (¿quizás de Vader y Hehrm?):

"I heard that one priest analyzed the album thoroughly. I’m glad about that. I guess it triggered some emotions and he decided to confront them. It makes me really happy that the album exceeds the ranks of its «natural» listeners." (Hitkiller.com)
 

Para ver el álbum completo de fotos, pueden hacer click aquí.

lunes, 30 de enero de 2017

Kiss Rocks Vegas (2016)


Cuando salió este disco no le presté mucha atención, la banda suele decepcionarme con demasiada frecuencia, pero debo reconocer que el disco suena muy bien. Lo estoy redescubriendo y ahora me queda claro que este es uno de los mejores en vivos que tiene a banda y hay bastante de donde escoger. Kiss es una banda visual, es parte esencial del concepto y con los años el espectáculo se tornó colosal. La gira del Monster es de los espectáculos más impresionantes que he visto; es sin duda el mejor escenario y el mejor despliegue técnico que tiene Kiss. La banda está en muy buena forma, suena bien pese a que la voz de Paul Stanley se ha degradado considerablemente estos últimos años. Queda claro también, que Simmons y Stanley al fin tienen la banda ideal, con la que siempre soñaron: el sonido y la imagen clásica, pero sin Criss ni Frehley. Sigo pensando que Thayer y Singer deberían tener sus propios diseños, en Kiss nunca fueron cuatro personajes cuyos interpretes se podían reemplazar, eran cuatro individuos y los personajes son una extensión de la personalidad de cada uno. Me parece ofensivo que Thayer reproduzca los solos y los trucos escénicos de Frehley, hasta en la manera como se mueve, imita sus gestos. Singer tiene un estilo muy propio, en los 90 seguía los pasos de Carr, porque ese fue el instructivo, y los 2000 se le sugirió seguir los pasos de Criss. Pero, conserva su individualidad, Thayer parece un imitador y eso me incomoda. No obstante, este es el Kiss que mejor funciona y me gustaría que grabaran otro disco en estudio. 


Kiss tiene muchos en vivos, pero ninguno supera al legendario Alive !; además, algunas de esas grabaciones son decepcionantes porque tienen un sonido demasiado artificial como con el Alive III y el abortado Alive IV, The Millenium Concert. Por ello, este disco me dejó muy impresionado, porque restituye todo el poder del concierto. La calidad de la performance es excelente; podía haber entrado entre los mejores discos del año. La banda está en el mejor momento de su carrera y creo que era necesario dar testimonio de ello con un documento audiovisual de gran calidad, ello sin desmerecer el Rock the Nation, que en su momento también fue una sorpresa, el primer en vivo grabado con esta formación. 

Sin muchas sorpresas el set comienza con Detroit Rock City, usual en toda la gira del Monster; lo que sí resalta son las limitaciones vocales de Paul Stanley, pero la banda sigue dando un espectáculo extraordinario; el escenario, la calidad de la imagen, los trajes, el juego escénico, hasta lo que Gene Simmons anima a la audiencia, me dejó  con lágrimas en los ojos. Me trae demasiados recuerdos y me reconectó nuevamente con la banda; siempre voy a ser fan de Kiss.

Creatures of the Night es una de las sorpresas del set, rara vez interpretada en vivo desde a la gira del 93, hizo unas cuantas apariciones el 2004. Es una interesante adición al set y aquí también resalta la capacidad mimética de Tommy Thayer, pues reproduce con mucha fidelidad el solo de Bruce Kulick en el Alive III. Que la toquen en vivo no es una casualidad, los últimos 20 años Kiss ha vivido del legado de su prestigiosa carrera en los años 70, pero en los 80 también sacaron buenos discos y Creatures of the Night fácilmente está entre los cinco mejores discos de la banda. Me parece genial que recuperen parte de ese legado. 

Psycho Circus, canción epónima del esperado disco de regreso de la formación original que en los hechos fue solo un golpe de marketing; en ese disco Frehley participa en dos canciones y Criss en una. Es un fraude, Thayer ya era el guitarrista y lo tenían listo en caso que Frehley falle; la reunión fue todo un éxito, pero esa banda ya no funcionaba; Simmons y Stanley requieren sumisión absoluta y es por eso que la formación actual funciona muy bien, Thayer y Singer son buenos músicos, pero no tienen voz ni voto dentro de la banda. Con todo, esta canción se ha convertido en un clásico y vuelve al set con bastante frecuencia. 


Parasite, es una de las canciones más pesadas que tiene Kiss y de las mejores composiciones de Ace Frehley; de todos los músicos que pasaron por la banda, el guitarrista, es sin duda el más influyente, esa manera de tocar es única. Fue una pieza crucial para el desarrollo de la banda. Es una de mis canciones favoritas y es una canción que ha vuelto a ser parte del set regular de la banda y uno de los pilares en el desarrollo del metal.

War Machine, a lo largo de los 80 fue parte esencial del set, casi siempre antecedida o precedida del solo de Eric Carr. Después de la muerte del baterista, la dejaron de tocar y volvió de manera esporádica el 2004. Es la canción que cierra el Creatures of the Night, nadie diría que es una canción compuesta por Bryan Adams. Lo hizo para calar con el personaje de Gene Simmons y para darle un sonido más pesado a la banda. El disco llegó demasiado tarde, cuando ya habían perdido toda credibilidad y se hundió en las listas de ventas. Un dato interesante es que la voz de Gene Simmons suena bien, tiene una gran presencia escénica y sigue siendo impresionante que escupa fuego, resguardado en su armadura plateada. 

Tears are Falling, fue unos los hits que tuvo la banda en los 80, aunque rara vez la han interpretado en vivo; de hecho, fue una gran sorpresa que la incluyeran en el set el 2004. La banda no suele agregar rarezas. Otra canción que volvió sorpresivamente el 2010 fue Crazy Crazy Nights. De los 80 muy pocas cosas quedan, pero Kiss también sacó discos interesantes. Alguna vez Kulick se preguntó qué había sido de su legado, sus doce años en la banda que habían sido borrados sin misericordia. Es parte de la historia y no lo pueden negar; me gustaría escuchar más canciones de los 80 para equilibrar el set; no estaría mal que interpreten Fits Like a Glove o Young and Wasted, después de todo el Lick it Up es un gran disco y Kulick un gran guitarrista; el solo de Thayer lo imita hasta dónde puede.   

Deuce, clásico de los clásicos, es la canción que abrió los conciertos en toda la primera etapa de la banda, fue la canción con la cual Frehley hizo su audición y se ganó su lugar en la eternidad. Frehley también la toca en vivo pues considera que su aporte fue crucial para estructurar la canción y fue lo que esa banda necesitaba para lanzar su carrera. 


Lick it Up, igual de los grandes éxitos de la banda, inamovible desde la gira del 83. La única vez que salió del set fue cuando se embarcaron en el Alive/Worldwide Tour en 1996, la gira más exitosa de Kiss, por cierto. Volvió al set el 2000, y es muy raro escuchar a Frehley y Criss interpretarla. Esta versión que la vienen tocando, creo que desde el 2010, es la que más me gusta pues incorpora parte de Won’t Get Fooled Again en el puente, es un lindo tributo y de la mucha fuerza a una canción bastante aburrida. 

I Love it Loud, después de las canciones del Destroyer, el Creatures es el que está más representado en el set; es una canción que tocan con bastante frecuencia porque funciona muy bien en vivo. Faltó I Sitll Love You para tener un panorama completo del Creatures. Es una canción muy repetitiva, pero me encanta como suena la batería en la versión original; Carr tenía un sonido muy propio, fue una gran adición. Es una pena que lo hayan tratado tan mal, descartando sus composiciones y negándole su derecho a cantar. 

Hell or Hallelujah, la única canción del Monster y la única canción nueva que incorporan, lo que me parece una pena. El Sonic Boom y el Monster son discos muy buenos, después de todo. Habría sido interesante incluir, para la ocasión, Modern Day Delilah. Con eso habría estado muy feliz, pero no se puede tener todo en la vida. También faltó Outta This World, canción de Tommy Thayer y el habitual duelo entre guitarra y batería; Tommy solo cantó un verso en todo el concierto. 

God of Thunder, canción compuesta por Paul Stanley, valga la aclaración, como una suerte desafío lanzado por el bajista; curiosamente es la que mejor lo define: a modern day man of steel. Aquí la parte visual prevalece, es parte del ritual, el solo de bajo, la sangre, Simmons volando, es la glorificación del demonio; es el regalo de Stanley y el pilar de una sociedad muy lucrativa. Es una de mis canciones favoritas, sin duda la versión que más disfruto es la del Alive IV pues la orquesta realza el trabajo de la banda. 

Do You Love Me? en lo personal, nunca me ha gustado esta canción y el Destroyer no es un disco que escucho con frecuencia. Para la banda fue una experiencia necesaria pues ahí se convierten en músicos profesionales. El método Erzin, es algo que volvieron a reproducir cuando las circunstancias así lo exigieron; profesionalismo, ante todo, tratar a los músicos como trabajadores, recompensar la sumisión y la lealtad. La única versión que suelo tolerar de esta canción es la del Alive IV, pues nuevamente la orquesta le da un toque interesante. 


Love Gun, este disco sí me parece genial y es el que más escucho; aquí también lo visual prevalece, con Paul Stanley “volando” sobre el público. Siempre es un momento especial en el concierto. Considero que esta es una de las mejores canciones de Kiss, las guitarras y la voz se complementan muy bien; está muy bien construida y el solo de Frehley es excepcional. 

Black Diamond, si Kiss debería ser recordado por una canción debería ser por esta y no por I Was Made For Lovin’ You. El disco epónimo lo tenía todo para ser un hit, menos la producción, pues no reflejaba el poder de la banda en escena. Black Diamond es una pieza crucial en el set, generalmente anuncia el final del show. Creo que tenía trece años cuando vi un especial de Kiss, de esos que hacía la Obertura del Siglo XX, quedé muy impresionado por el juego escénico, cuando Frehley se arrodilla para ejecutar su solo, aquel que da paso a la sección instrumental. Un simple gesto, puede cambiar el curso de una canción. Si Singer es un mejor baterista que Criss, no es un mejor vocalista y creo que su principal error es tratar de sonar como Criss; pero lo interesante de esta versión es que incorporan los arreglos de su contraparte ochentera, siendo una variante muy interesante.

Shout It Out Loud; como muchas de las canciones de Kiss, esta es muy repetitiva, muy rara vez escucho la versión en estudio. Todo el set es un compilado de grandes éxitos, más centrado en los setentas con sus pequeños guiños a los ochentas. En los 90 Kiss prácticamente desapareció; y un disco que deberían recuperar es el Carnival of Souls. Del Destroyer, prácticamente todas las canciones han sido interpretadas en vivo, lo han explotado hasta el cansancio. En raras ocasiones han interpretado canciones de The Elder, pero nunca se han escuchado versiones en vivo del Carnival y creo que ya es tiempo, de incorporar al menos una canción al set, ahora que se cumplen 20 años. 

Rock and Roll all Nite, es la canción que suele cerrar casi todos los conciertos en casi todas las giras, infaltable y ritualístico, es también una de las características de la banda; sabemos en qué momento Simmons escupirá sangre, en qué momento Stanley romperá su guitarra. Es un espectáculo que conocemos, sin ninguna sorpresa y aun así quedamos satisfechos, aplaudiendo efusivamente y boquiabiertos. Es lo que ansiábamos y no fuimos decepcionados; el mismo Kiss de siempre, aunque más decaído con sus pelucas ridículas, ya con la vejez sobre los hombros. 



Es grandioso y, sin embargo, me deja esa impresión incómoda de estar viendo a una banda tributo que trata de reproducir hasta en los mínimos detalles a una banda que dominó el mundo hace ya 40 años. Pese a ello, es uno de los mejores conciertos que tiene la banda, es la paradoja que simboliza bien mi relación con un grupo que sin descaro confirma y reafirma su lado empresarial. 

El set acústico no es tan interesante, pues creo que nada podrá superar el impacto emocional y musical del Unplugged; la versión de Christine Sixteen es la más interesante, con un bonito juego vocal, y Love Her All I Can, rara vez interpretada en vivo y que también tiene su toque especial en su versión acústica. 



viernes, 27 de enero de 2017

El Prophecy Fest en una cueva de la Edad de Piedra


En la escena europea y más aún en una escena como la alemana, donde existe una infinidad de posibilidades, encontrar un evento que se distinga de los demás es una gran competencia. En julio de 2016 se realizó la segunda edición de este festival, donde la organización del Prophecy Fest no solo ofreció un ambiente incomparable  e intenso de dos días sino que además presentó lo mejor del portafolio de artistas del legendario sello Prophecy Productions y donde cada banda ofreció un show exclusivo difícil de encontrar en otro evento.

La idea de realizar un festival en una cueva de la Edad de Piedra puede parecer poco común pero la Balve Hölle es la cueva cultural más grande de Europa! y ni que decir de su impresionante acústica natural. Por cierto, la pequeña cuidad que la alberga, Balve, tiene una larga historia, leyendas que inspiraron a muchos y a lo largo de sus pintorescos alrededores se pueden observar varias y coloridas figuras de su mascota, un mamut!. En mi preview sobre el festival, se puede leer más detalles sobre la primera versión y esta asombrosa cueva.

Quiero además hacer énfasis en el trabajo del artwork a cargo de Fursy Teyssier (Les Discrets, ex Amesoeurs y que colabora/ó con bandas como Empyrium, Alcest o The Vision Bleak) y un equipo del sello, de quienes ya mencioné tienen una especial dedicación por el arte de sus lanzamientos. Como en otros festivales por ejemplo en el Roadburn de este año, John Baizley de Baroness es el curador. En este caso, Teyssier no solo formó parte del festival con su banda sino que también trabajó el arte de esta edición y tuvo una exhibición en la cueva. A cada uno de los asistentes se nos entregó un pequeño libro de 70 páginas, con tapa dura, que incluía no solo los horarios sino además una dedicatoria de cada banda comentando su participación en esta edición y además dos cds y un dvd; un hermoso detalle.

El line up en esta segunda edición de este joven festival, incluía 14 bandas de varios países. Cabe mencionar que a diferencia de otros eventos similares, cada banda tocó un set como tal y no solo 30 ó 45 minutos como se acostumbra, definitivamente la oscuridad dentro la cueva daba la misma ventaja a todas las bandas sin importar relativamente la hora. Los visitantes podíamos entre banda y banda, tener un descanso, tomar una cerveza o simplemente charlar en un ambiente bastante tranquilo y cordial. De esta manera al menos yo, no me perdí ninguna banda.


El día jueves por la noche, el sello amigo Trollmusic organizó un pequeño evento a manera de warm up, con las bandas holandesas: Alvenrad y su premier mundial con su folk metal, además de The Good Hand y Mirna's Fling. Estas dos últimas como una sola alineación pero con un set mixto de ambas bandas, intercambiaron sus temas en una mezcla de metal y hard/psicodelic rock. Este evento se realizó en el Hönnetalhalle de Balve-Beckum, no muy lejos de la cueva.

El viernes, primer día oficial del festival, abrió la banda alemana Hekate (la diosa del averno) junto a 11 músicos y sus diferentes instrumentos incluido un gran xilófono, con una ceremonia especial denominada "Die Sonne im Geiste", una combinación ente sonidos folk y de la edad media que transmitieron magia a todos dentro la cueva. Luego siguió la banda australiana de post black metal y sonidos shoegaze Germ, en este su primer concierto en Europa y uno de sus pocos shows en general; el proyecto en solo del reconocido Tim Yatras en vivo contó con conocidos músicos como la cantante francesa Audrey Sylvain.

Les Discrets
Uno de los puntos altos de esta noche fue sin duda Les Discrets, los franceses tocaron como premisa temas de su tercer y aún no lanzado disco "Predáteurs" y otros hits. La banda no se presentaba en vivo desde 2013 y a través de su melódico post rock, lograron mantener a la audiencia en una espiral que se movía junto a ellos, una gran banda. Los irlandenses de Iron Mountain, se presentaba por primera vez en Alemania, junto a su mezcla de folk y rock psicodélico inspirada en historias de la antigua mitología irlandesa, acompañados por una gaita, flautas y varios instrumentos de percusión.

Secrets of the Moon
El siguiente punto alto del día para mi fue Secrets of the Moon, quienes habían anunciado un set acústico pero debido a un cambio de último momento tuvieron que recurrir al cerebro detrás de Obscura y Thulcandra, Steffen Kummerer en el bajo. Con la ayuda de proyecciones en el backdrop, la banda tocó en su totalidad el grandioso "Sun", disco entre mis recomendaciones de 2015, y que disfrute intensamente. Para cerrar el primer día, una de las bandas más reconocidas de la escena black germana, es sin duda los paganos Helrunar; nos lo veía desde ya hace un par de años, este fue un show exclusivo en 2016, donde tocaron temas de su último disco y otros clásicos. Además de mencionar su compresión por la importante historia de la cueva que nos cobijaba, junto a un excelente show de luces, la gente quedó muy satisfecha.

Helrunar
El día sábado por la mañana la cita fue nuevamente en la Hönnetalhalle, donde el cerebro de Helrunar, Marcel Dreckmann presentó su proyecto Wöljager, una pieza de teatro que incluía un ensamble además de actores y donde Dreckmann narraba una historia inspirada en leyendas y folklore obscuro en una dialecto regional; sin duda un singular show. Ya de vuelta a la cueva, fue el debut europeo de Völur, esta banda de folk doom canadiense fue una de las grandes sorpresas. Este trío tuvo todo a su favor: un sonido y luces apropiados, con cantos chamánicos a manera meditativa y hasta hipnótica, la violinista estuvo a la altura de su contraparte el bajista y ambos acompañados por un potente baterista; muy buena presentación.
Völur
Era hora para "la banda" del festival Bohren & der Club of Gore, gracias a la cueva uno podía disfrutar de la oscuridad y prácticamente todas las luces se apagaron. La única banda fuera del sello demostró porque estaba ahí, este cuarteto de jazz y su oscuro sonido, me transportó como la primera vez que los vi a lo que llamo una escena de Twin Peaks, donde podía ver tenues luces sobre cada uno de los músicos y una caja de batería que giraba en el medio del escenario al ritmo de la música. Los miembros de esta banda participan en diferentes proyectos grind/hard core y también death/doom, de ahí que su capacidad para transmitir ese doom ridden jazz music como lo llaman, es sin duda un sonido ambiental intenso y oscuro donde sobresale el carisma de Christoph Clöser quien aprovecha astutamente, para entretener al público entre tema y tema.

Bohren und der Club of Gore
Muy pocas voces tienen la profundidad y la melancolía para llegar al oyente como la de Mick Moss de Antimatter, verlos a continuación, fue otra nota alta. El rock progresivo de los ingleses, con un set especial con temas de sus cuatros primeros albumenes, emocionaron a más de un par de fans. Por cierto, Moss dedicó este show en el programa a las almas de Aleah Starbridge (Trees Of Eternity) y Piotr Grudziński (Riverside). Luego, los islandeses de GlerAkur realizarían su premier europea, sabiendo la calidad y la locura que destaca a las bandas de allá, muchos estaban impacientes para ver a esta banda de post-rock con influencias drone. Los cinco guitarristas, con una idea de venir de otro planeta tenían cada uno una personalidad muy marcada, sin olvidar que además tenían dos bateristas.

Antimatter
Mucha gente también esperaba el show de Alcest, quienes tocarían por primera vez en su totalidad "Écailles de Lune", así que fue uno de los shows más llenos con un sonido muy claro que produjo un retraso considerable. Al final del set tocaron además un par de temas de lo mejor de su repertorio. Otra banda inglesa que se presentó fue la polémica Sol Invictus, basta leer un poco para saber quien es Tony Wakeford, pero bueno hablando de la música específicamente este músico es bastante conocido en la escena neofolk europea. Una banda con mucho talento la cual contaba en esta oportunidad con varios invitados especiales como Matt Howden, Jo Quail y Don Anderson de los desaparecidos Agalloch, quienes realizaron un cover de Kneel to the cross y que fue parte de este setlist. Y así llegaba el cierre de este gran evento con el turno de los noruegos Vemod, tenía expectativa luego de haber escuchado su disco. Ya tocaron en este mismo escenario el año pasado, pero esta vez con un set especial, todo era azul y a penas se podía ver a la banda, con proyecciones estelares detrás suyo.

Sol Invictus
Algo que llamó mi atención fue que nunca había visto tantas cámaras frente a un "pequeño" escenario, eso y el hecho de hacer cola para comprar merch donde parecía una gran venta de garaje!. Obviamente esto se ve principalmente en los grandes festivales mainstream, pero que mejor oportunidad para el sello de ofrecer todo sus productos. Finalmente decir que el festival llenó mis expectativas, este sello alemán ha logrado distinguirse entre varios otros y sin duda se trabajó hasta en los mínimos detalles para ofrecer a los visitantes una experiencia musical difícil de olvidar. Sin pensarlo dos veces volvería para disfrutar de su acogedora e intensa atmósfera.

Pueden ver el álbum completo del festival aquí.

martes, 24 de enero de 2017

Raw – From the First Glass to the Grave (2016)


Para mi primer post del año empiezo con un disco que recién encontré mientras seguía escarbando los restos del año pasado. Un disco que bajo los efectos de la conocida y cruda relación con el alcohol... porque “demonical is the Curse… as I reach for the bottle…”, este disco propone una solución definitiva para aquellas desoladoras y fútiles existencias.

El dúo proveniente de Calgary, Canadá, en sincera relación con la bebida, y la propia compleja condición humana como el argumento de su música y la influencia que ellos mismos indican: del blues del Delta, el rock psicodélico, el country y el black, logra transmitir sin inconveniente algunas profundas sensaciones sin necesidad de adscribirse en ningún tipo de movida, género o tendencia más que la filosofía del nihilismo.

La atmósfera del disco es clave, ya que provee la densidad necesaria y particular para que se llegue a expresar la inevitabilidad de la muerte de manera cruda y real en solo 6 canciones y a través de una producción no tan limpia, con ecos, ruidos y reverberaciones colocados adrede, inclusive, y hasta como un mecanismo de terapia, donde la música de Raw se desentraña con calma desde sus creadores hacia los oyentes, en una especie de ejercicio de confrontación no solo con esta dura realidad  llena de escepticismo, sino con nosotros mismos.

Las canciones mismas se abren y cierran; la batería, las guitarras sus melodías y riffs clásicos, junto a las voces son giros hacia el negro y gris de la muerte donde todo finalmente gira en la dirección correcta y deja tras de sí sendas cicatrices.

Musicalmente, la historia está hecha de influencias, y quizás la única forma de estar realmente aportando hoy en día al resto de la escena musical, es volviendo al punto de partida, por lo menos así lo proponen los Raw.


jueves, 19 de enero de 2017

Black Anvil - As was (2017)


Comienzo este año con mi primera entrega de Black Metal.    

Black Anvil, es una banda neoyorkina que cuenta con una larga trayectoria. Para ser sincero, yo ya había escuchado sus anteriores trabajos y como que no me terminaron de convencer, por lo que nos les hice un mayor seguimiento.

Como sucede en estos medios, a finales de año pasado, pille este disco, que efectivamente salió los primeros días de este año. Y bueno, me lleve una gran sorpresa.

Es un black metal crudo, pero se notan una serie de influencias diferentes, desde cosas muy clásicas, hasta otras más contemporáneas, que en definitiva le dan al disco una originalidad que lo hace más entretenido y en cierto modo hasta más disfrutable.

No sé si es simplemente mi impresión, pero encuentro algunas partes que me hacen mucho recuerdo a Dissection o a Mayhem. En todo caso, tampoco es de extrañar, este es un disco de black metal extremadamente melódico.

Lo que si me gustó mucho es la parte vocal, que alterna partes duras con voces limpias, y precisamente la May her wrath be just, es uno de los temas claves en cuestión vocal; o la As was, que si bien no termino de descubrir a que me hace recuerdo la voz, en algo me recuerda a Baroness o a Valkyrie. Lo que sí es palpable, es cierta influencia en las partes más melancólicas que nos recuerdan un poco a Agalloch. Esto creo que se nota más en las partes en las que la banda se suelta y se dejan ir. La música empieza a fluir y se siente esa sensación de libertad y de naturaleza.

Por otra parte los riffs, que en general son muy variados, por momentos nos encontramos escuchando heavy metal, pasando por momentos al thrash, para desembocar obviamente en el black metal más desenfrenado y despiadado. Ahora, también es cierto que este disco tiene mucho del sonido típico del USBM.

En definitiva, un muy buen disco, que en cuestión de semanas me fue enganchando. Un disco que vale la pena escucharlo y disfrutarlo, no los defraudará. Veremos cómo va progresando, pero por mi parte, creo que ya se está afianzando sólidamente.