jueves, 21 de mayo de 2015

Wara - Kimsaqallqu (2015)

Wara es una de las bandas más importantes e influyentes de Bolivia, el sonido único que los caracteriza, define un género y también una época. La banda puede contemplar orgullosa su legado y sin embargo, como suele suceder en estos casos, Wara es una banda poco conocida en el resto del mundo. Una característica muy boliviana es que por alguna razón, no podemos salir de nuestras fronteras. Pese a ser uno de los grandes problemas de la escena boliviana, no hemos podido establecer una respuesta clara a ese enigma ¿por qué las bandas bolivianas se estancan? ¿cuáles son los factores que explican que no podamos tener una escena musical reconocida a nivel internacional?

Desde luego, no puedo dar una respuesta clara pues excede por mucho el cometido de esta reseña, pero es necesario reflexionar sobre el tema. Mi idea al respecto es que los bolivianos somos muy conservadores y nos cuesta romper los moldes establecidos, nos plegamos al conformismo sin ser capaces de rebasar los límites impuestos, buscamos el reconocimiento de la crítica local reproduciendo viejas fórmulas atrapados en un círculo vicioso que cohíbe la creatividad.

El estereotipo social dictamina que ser músico equivale a morirse de hambre, muchos así lo creen y por eso ven a la música como un pasatiempo y no como una actividad a tiempo completo que requiere de muchos sacrificios y frustraciones; es un trabajo arduo y constante y solo la perseverancia podrá coronar un triunfo. Bolivia ha dejado de ser el país más pobre de América, tiene una economía dinámica y creo que es el momento de quebrar definitivamente los estereotipos que hacen de la música una actividad secundaria e irrelevante.

Wara se funda a principios de los años 70 como un grupo de rock progresivo; del periodo muy pocas cosas se saben, en todo caso el contexto político no era propicio al surgimiento de nuevas bandas. El primer disco, El Inca, fue grabado en condiciones excepcionales, como los medios artesanales de los cuales disponíamos en medio de un dictadura cruenta y hace gala de un imaginario indianista que si bien colinda con la izquierda se demarca de ella, haciéndolo tolerable para las autoridades locales.

Para poner en contexto, Bolivia es un país en el cual pervive un delirio racial generando una diferenciación ambigua entre “blancos” y “no-blancos”, siendo categorías volubles y arbitrarias; por ello, el hecho que unos “blancos” anden reivindicando los derechos de los indios era considerado como una actividad subversiva y revolucionaria, el disco fue censurado y les exhortaron a los padres, de esos jóvenes descarriados, ejercer mayor control para que dejen esas cosas de indios. Bolivia es un país que reniega de sus orígenes pese a que la cultura indígena se manifiesta en todas las prácticas sociales. Wara, es parte de esa generación idealista (por no decir hippie) que siente curiosidad por la cultura indígena y se enmarcan dentro del boom del folclore de los años 70.

El Inca (1973) –junto con el Gusano Mecánico (1974) de Climax– es uno de los discos más emblemáticos de rock boliviano. Hoy en día suena arcaico, hay una seria deficiencia en la producción y el trabajo vocal no termina de convencerme, pero es un disco ambicioso y muy original, abre una nueva senda y se ha convertido en un referente ineludible del rock progresivo; es un objeto de colección, una de esas rarezas que los melómanos del mundo andan buscando con avidez. Es el disco que lo inicia todo pero provoca una crisis de identidad; la banda se vuelca hacia el folclore en su afán de autenticidad, la búsqueda de las raíces ancestrales. 

Cuenta la leyenda que por un tiempo no determinado, pues el tiempo es una percepción subjetiva, los Wara vivieron en cierta comunidad del altiplano. No tengo constancia de ello, lo cierto es que en 1975 sacan el primer volumen (Maya) de la serie Hichhaningua hikjatata (ahora ha de ser encontrado) que tiene por finalidad ser el testimonio de las diferentes facetas del grupo en su cometido de fusionar el folclore con el rock progresivo. Al año siguiente sacan el Paya, no olvidemos que el 76 sale el Bolivia, el primer disco de los Kjarkas y los Volúmenes 1 & 2 de Ritmos y Canciones del Altiplano de Savia Andina, la crema y nata del folclore boliviano, el nuevo fenómeno de masas.

El Maya es un disco inconsistente construido sobre dos “Temas” largos Altiplano y Coca, cuya complejidad sobrepasa por mucho las técnicas de producción de nuestra disquera emblemática Discolandia. Esa forma de construir canciones, muy similar al collage, me hace recuerdo a las experimentaciones de los Pink Floyd pre-darkside. Claro que la producción es desastrosa, aunque las canciones sean muy interesantes y la voz de Dante Uzquiano suena mucho mejor que de la Nataniel Gonzales. Con todo considero que el Paya es muy superior y la fusión está mejor lograda, es un clásico de la música nacional e inspiró a una nueva generación de músicos.
El 77 sacaron el primer volumen de la serie Bolivia, Oriental, porque se dieron cuenta que el país es algo más que el altiplano; lo pluri y lo multi, antes que se pongan de moda. Es un trabajo muy interesante, los teclados le dan un toque fuera de la común y es subversivo, que los collas toquen canciones cambas era algo bastante inusual. Muchas veces pasamos por alto el poder de la música, es también un criterio de integración, más que los discursos insulsos, la música es lo que llega al corazón. Ese mismo año sacaron un EP de Villancicos que nunca ha sido reeditado, nunca lo he escuchado pero tengo la impresión que no me pierdo de nada.

Para 1978 Wara era una de las bandas más importantes de la escena nacional, el Quimsa lo ratifica, la producción es de mejor calidad y si bien Wara retoma canciones de dominio público estampa su sello personal, la versión de la Charla del Jilakata es muy superior a la versión original grabada por los Jairas, los pioneros del folclore en Bolivia; el disco es también conocido por tener la canción Nacimiento cuyo segundo movimiento suena muy similar a The Park de Uriah Heep, la verdad es que por mucho tiempo pensé que se trataba de un cover. La canción aludida fue registrada en el Departamento de Folclore Nacional en los años 30 y es un villancico de autoría anónima; los Wara siguen la partitura original y solo le agregan letra.

Nuevamente la leyenda se impone y ésta dice que a principios de los 70 llegaron muchos músicos como turistas a este exótico país tercermundista; se rumorea que David Gilmour hizo un viaje espiritual al Salar de Uyuni, se dice también que Jimmy Page estuvo por el altiplano, donde aprendió a tocar el charango y que Ken Hensley se dio una vuelta por varias comunidades potosinas, donde aprendió la canción en cuestión. Los Wara nunca iniciaron una querella formal pero dicen haber recibido una carta de disculpa del manager de los Uriah; muchos años después Carlos Daza, el director musical de Wara, grabó una versión instrumental de Lady in Black sin tener que negociar derechos de autor.

El Quimsa es un disco de transición, es el primero en el cual solo figuran como miembros oficiales Dante Uzquiano, Carlos Daza y Omar León; por ello tiene un sonido diferente y más trabajado, pues en este disco se define quienes serán los tributarios del legado. Es el disco que cierra los setenta y abre una nueva década; cabe también mencionar que entre 1978 y 1982 Bolivia entra un periodo de fuerte convulsión social, es una de la crisis más graves y agudas que ha afrontado el país en las últimas décadas. El regreso de Wara, tras cuatro años de inactividad, coincide con el regreso de la democracia que cierra casi veinte años de dictaduras militares. El Pusi es uno de los discos más vendidos en la historia de la música nacional, solo superado por los Kjarkas y el inexplicable fenómeno Loukass. Contiene la canción más emblemática del grupo: Collita, elevada al rango de himno cultural por un enajenado mental (es un chiste para paceños claro está).

Más allá del anecdotario, el Pusi marca un hito en Bolivia y es el disco en el cual la banda logra combinar muy bien sus diferentes estilos; es una de las placas con más composiciones propias, no olvidemos la Fiesta Aimara II escrita por los hermanos Balboa, que colaborarán con la banda en los años venideros. Encuentros y Mi Pena son canciones de compositores legendarios popularizados por la banda, y la demás: Chapaco, Indio Joven y Siento, están sin duda entre las mejores composiciones del grupo. Creo que es el disco que más disfruto. Con ello los Wara podían descansar plácidamente en los laureles de sus victorias.
Así lo hicieron. Salieron de gira recorriendo el país a lo largo y a lo ancho, tocando Collita, incluso en la celosa Santa Cruz de la Sierra que tomó muy mal el hecho que una canción en honor a la belleza de las paceñas sea un taquirari, un ritmo tradicional camba; es una vieja disputa y una característica muy boliviana, establecer diferencias ahí donde no las hay. Por lo demás, después de siete de años sin producir nada, los Wara cierran la década con el Pheska.

Es el primer disco que graban sin Omar León, el bajista original, pero marca el regreso de Jorge Cronembold a la batería y de Clark Orozco en el charango; también es el primer disco que graban con Rolando Encinas que después continuará su carrera como el director, arreglista y luego compositor de Música de Maestros, que casualmente también saca su primer disco en 1989. Pese a ello, en el Pheska hay algo que no funciona bien. El punto más positivo son las canciones propias, incluyendo Esperanzas, uno de los grandes éxitos de la banda, compuesta y cantada por Rolando Encinas y Noches de Amor, una de las canciones más hermosas que ha compuesto Clark Orosco. Las otras canciones no terminan de convencerme, la voz de Uzquiano suena demasiada aguda y algo destemplada; los años no pasan en vano.

Ya en los 90, el Sojta que es una clara continuación del anterior, no aporta nada nuevo, creo que es el disco que menos escucho; y no es porque sea malo, es demasiado intrascendente. No obstante destaco la canción Vuelve, con una clara influencia Santana y Mi Regreso. Para una banda, es muy difícil mantener el impulso creativo y contener las tensiones internas; Encinas es un gran compositor y un líder natural, lo que causó ciertas fricciones con Uzquiano. Al Sojta le falta cohesión interna, son canciones que fueron grabas en sesiones individuales porque el grupo no podía trabajar al unísono y ahí el agente de la discordia era el ego de Dante Uzquiano. Pese a todo, el disco confirma la popularidad de la banda, gigantes enanos en un país que en los 90 vio triunfar y colapsar la industria de la música.

Los 90 marcan el auge y el estrepitoso descalabro del rock boliviano; el intento loable de algunas bandas que trataron de salir de nuestras fronteras para verse inermes ante la industria. El miserable fracaso y el repliegue. En Bolivia la cumbia es reina, el folclore la vaca sagrada y el rock una anécdota. Pese al potencial, la atención del público está en otro lado; con la incursión de la piratería, es claro que para las bandas es muy difícil salir a flote; la escena es muy pequeña y la gran tendencia en la juventud es puertear: asisten a los conciertos, pero solo van hasta la puerta. Se suele argumentar que la juventud no tiene plata para asistir a los conciertos; es una verdad a medias, siempre hay plata para gastar en alcohol. Haciendo cuentas, es claro que la gente prefiere gastar su dinero en vicios. Mil bolivianos es una suma que jamás podrán pagar para asistir a un concierto, pero es una cuota que estarán dispuestos a dar por asistir a un preste. El único incentivo de la juventud es el alcohol y si los festivales y conciertos tuvieran un bar abierto, tal vez llegarían al lleno completo.

Bolivia es un manojo de contradicciones, nos quejamos de lo caro que es todo pero ni bien recibimos el sueldo, ya lo estamos gastando en mujeres y alcohol, es el síndrome del oficinista, nunca tiene dinero pero siempre está en el putero. Y ahora en épocas de bonanza es claro que hay un derroche por todo lado, pero nadie está dispuesto a invertir en estudios de grabación ni mucho menos en las bandas locales. Todo artista tiene que financiar sus obras; por eso hay que ahorrar un par de años para invertirlos en una grabación. 
En 1997, los Wara nuevamente entran al estudio y sacan uno de los mejores discos de su repertorio. La banda funciona mejor cuando se alejan de los cánones habituales y componen. Nunca olvidaré la impresión que me causó escuchar el Nacimiento de la Energía por primera vez, escrita por nuestro buen amigo Koji Hishimoto que también hizo carrera en Música de Maestros. En esa canción retoman sus experimentaciones con el rock; tiene un riff bastante agresivo y creo que es la mejor composición del grupo. Reafirmando su popularidad y produciendo nuevos éxitos, Illimani  y La Coca no es Cocaína siguen sonando en las radios y en los festejos. Tal vez es necesario puntualizar que la segunda canción, eminente coyuntural, rescata el carácter subversivo del grupo.

A finales de los 90, la guerra de la coca ya había cobrado varias víctimas, atizando las convulsiones sociales; fue concebida como la estrategia definitiva para controlar el comercio de drogas ilícitas; en realidad lo que hizo fue politizar el sindicalismo cocalero, propugnando nuevos liderazgos y un nuevo imaginario político: la protección hacia los desvalidos. La política de la coca cero, la eliminación simple y llana de toda la materia prima, fortaleció la propuesta discursiva de un proyecto político que algunos años después tomó el poder, inaugurando un nuevo ciclo en la truculenta historia boliviana.

Los años 2000, el resurgimiento de las protestas callejeras, en un tiempo inexorablemente cíclico. El 2001 es la guerra del agua, uno de los enfrentamientos más graves y consecuentes en tiempos de democracia, la primera gran victoria de los movimientos sociales y es el año en el cual los Wara deciden regrabar El Inca. Esa decisión marca una cisura; Carlos Daza se opuso al proyecto, Omar León y Pedro Sanjinés (miembros originales) le dieron su apoyo a Dante Uzquiano. Sin la posibilidad de frenarlo, Carlos Daza decidió alejarse del grupo, llevándose el logo de la banda y los derechos de autor por las canciones que él compuso.

Los tres restante fundaron Wara Producciones para dar fruto al proyecto; con otro emblema y con una formación renovada, la banda presentó el disco ante la consternación de la autoridades, una vez más preocupados por el súbito interés que los indios estaban despertando. Era el amanecer de un nuevo ideario político que llevó al colapso del sistema y del Estado. El renacer del inca, es una imagen bastante simbólica en concordancia con el cambio de paradigmas. Somos la generación que vio a la revolución triunfar y también somos la generación que esperó un cambio que nunca vino.

En medio de la querella entre los miembros de Wara, divididos en dos facciones, los que tomaron el nombre de “producciones” sacaron –por fin, el 2002– el segundo volumen de la serie Bolivia, Oruro. Capital folclórica de la nación y patrimonio de la humanidad, el disco se estructura sobre tres canciones largas que son un mix de morenadas, diabladas y tobas; nada nuevo en horizonte aunque es un disco bastante entretenido, acompaña bien las borracheras del fin de semana; acabo de darme cuenta que solo lo escucho cuando estoy ebrio. Los otros, que ultrajados tomaron el nombre de Renovación Wara, también sacaron un disco ese mismo año, siguiendo el mismo esquema de todos los otros álbumes de la banda; yo sé que Uzquiano se cree uno de los mejores vocalistas de todos los tiempos, hasta cierto punto tiene razón, pero esta variante bastarda demuestra bien que el grupo puede avizorar un horizonte sin él. Sombreros de Metal es una de las mejores composiciones de Carlos Daza; Buscándote, en otro contexto pudo haber sido un mega éxito. La música en Bolivia es un fenómeno de masas paupérrimas, cuando menos esa es la excusa.
 
Por un tiempo ambas bandas se enfrentaron en un terreno compartido hasta que se dieron cuenta de lo ridículo del asunto. La redición de El Inca fue un error, era innecesario actualizarlo para adecuarlo al sonido que la banda ha forjado, sigo pensado que Wara es una de las mejores canciones en la historia de la música boliviana, su versión actualizada suena más artificial y forzada; ese disco requiere un arduo trabajo de remasterización, el problema es que no hay recursos disponibles para dar inicio al proyecto y es probable que las cintas originales hayan sido destruidas.

Carlos Daza dio batalla, el Dante es bien terco, no quiso dar marcha atrás; los caminos pueden bifurcar, pero también se vuelven a encontrar. Tiempos de reconciliación. Esa también fue la idea detrás del gobierno de Evo Morales, la hora del cambio había llegado. Diez años después seguimos aquí esperando. La reunión de Wara se dio el 2005 o 2006, no lo recuerdo muy bien, pero el 2007 sacaron un dvd (Thakhisar kutkatasa, volviendo a nuestro camino), el primer directo de la banda y la verdad es que suena muy bien. Pero el video deja mucho que desear, es claro que todavía no tenemos la tecnología para producir directos con un mínimo de calidad. Es el último disco que graban con Rolando Encinas y el primero con Nicolás Suarez en los teclados.

El implacable paso del tiempo y en conmemoración a sus varias décadas de trayectoria, la banda, con Nicolás Suárez como arreglista, se embarcaron en un proyecto ambicioso, el Wara Sinfónico. Siempre he sido un entusiasta de esas fusiones pues soy un gran admirador de la música clásica. El 2013 salió el dvd y el resultado es desastroso, la calidad de la imagen es pésima, se puede evidenciar un desfase en el audio, no está bien mezclado, a ratos las partes de la orquesta suenan muy fuertes y algo sueltas. La experiencia en vivo fue otra cosa, fueron conciertos grandiosos, muestran a una banda en muy buena forma, pese a los años, es una pena que el dvd no haya podido capturar la gran presencia escénica del grupo. Con todo el Sinfónico marca un hito como lo hizo el primer disco. Fue un proyecto osado y creo que esa es la vocación del artista.

El Kimsaqallqu, por su parte estuvo madurando desde el 2013 por lo menos, ya en el dvd del 2014 (Pusitunka Warani) estrenan tres canciones Pascua Linda, en la cual Uzquiano hace un gran trabajo vocal, Mis penas sobre la quena y Buscándote canción que Carlos Daza graba con los Renovación Wara. Ese proceso de construcción creativa fue una experiencia bastante difícil, hay que tener plata y la buena predisposición de los músicos y las sesiones se retrasaron en varias oportunidades por la inconstancia del vocalista, tanto así que Daza estuvo a punto de reemplazarlo; yo sé que al guitarrista en el fondo le duele, pero el cantante es la imagen pública de la banda, y ese timbre vocal, tan peculiar, es difícil de igualar.

El octavo volumen, de una serie iniciada hace cuarenta años, suena bien y aquí la fusión entre los géneros equilibra las diferentes facetas del grupo como nunca antes lo habían hecho; incluso la morenada, Comandante, tiene más aires de un pop single que de un estándar de la música nacional. El disco le da paso a una nueva etapa en la historia del grupo, al incorporar músicos más jóvenes que tienen ansias de seguir grabando. Según las promesas hechas hace muchos años atrás, la serie tiene que culminar con el número diez, ignoro la simbología implícita. Si bien ya se avizora un final, aún quedan pendientes los siete volúmenes restantes de la serie Bolivia.
Wara, como mucho de los grupos que escucho, tiene una carga afectiva muy fuerte y me provoca una emoción desmedida cada vez que los escucho; esa música está ligada a mis años de rebelión, al despertar de una consciencia social teñida de un socialismo obtuso. En esas canciones me veo a mí mismo, como un chiquillo idealista pero profundamente cohibido por el peso del mundo. Por ello Wara será por siempre una de mis bandas favoritas y este disco me provoca nostalgia, en cierta medida me reconcilia con mi pasado, con esos años perdidos en el ocio y la contemplación.

martes, 19 de mayo de 2015

Sumac - The Deal (2015)


Aaron Turner, años después de que la proverbial banda Isis se separara, se muestra como un personaje misterioso, reflexivo, más primitivo y conectado con la naturaleza. En este tiempo fue desarrollando algunos proyectos que ya tenía y creó otros nuevos. Una de las características comunes de estos proyectos es la originalidad, explorando sub-géneros muy específicos y en su mayoría densos.
Uno de estos nuevos proyectos es Sumac. Turner consiguió y convenció a músicos con los que se sentía cómodo, los cuales obviamente añadieron un poco de su naturaleza al disco a través de la interpretación de los instrumentos. Sin embargo es un disco pensado y compuesto enteramente por él. La afinación de su Telecaster es grave y muy pesada, tanto que los riffs suenan a una réplica de cerros que salen de la tierra y vuelven a enterrarse en el paisaje.
En segundo lugar está el baterista Nick Yacyshyn, reconocido como uno de los mejores en la escena hardcore/metal por lo que no es de sorprenderse que su participación sea impresionante. El tercer integrante, el bajista invitado Brian Cook (Botch, Russian Circles, These Arms Are Snakes, Mouth of the Architect !!!) completa el trio estelar.

Y la verdad que desde el Wavering Radiant de Isis que no disfrutaba plenamente de un disco con la participación mayoritaria de Aaron Turner. Una cuestión de gustos, los anteriores proyectos por más evocativos u originales que fueron, me costaron sin ser todos necesariamente menos accesibles.

En efecto, al igual que varios de sus otros proyectos, el primer lanzamiento de Sumac es un adobe. Pero la impresión o conclusión que rescato de The Deal es de cierto conocimiento que lleva a su vez a un nuevo entendimiento. Todo esto sucede en parte gracias a esta etapa de madurez donde el control de la dirección por parte de Turner y la ejecución de los músicos son casi impecables.

Como siempre apuntando a explorar, la línea musical se manifiesta como una especie de hardcore con un ritmo medio y con bastante contraste entre los abstractos pasajes ambientales (que me recuerdan a los momentos experimentales de Converge) y los riffs pesados, que son angulares pero poseen ciertos bordes conscientemente imperfectos. A todo esto hay que sumarle lo que hace que la ecuación se complete; los gritos primitivos y graves de nuestro personaje, que como siempre se manda un trabajo vocal fenomenal y en gran parte evocativo, aunque en esta ocasión no hace uso de su magnífica voz limpia.

The Deal logra transportar un sonido cavernícola y terrenal a niveles casi esotéricos. Un camino de sensaciones mundanas que luchan y logran convertirse en algo más, y en este andar se encuentra un cambio de mentalidad. Gracias a un sentido de urgencia catártico se desvela una falsa convención que no merece nuestro afecto. Entonces el contrato se deshace. Todo termina en Radiance of Being, la última canción, que irradia conclusión y paz.


sábado, 2 de mayo de 2015

Stargazer - A Merging to the Boundless (2014)


Este es uno de mis álbumes favoritos del 2014. Difícil de asimilar, pero de los pocos que sigue surgiendo.

Son casi 20 años desde que esta banda se formó pero su primer larga duración recién salió el 2005 The Scream That Tore the Sky, asimismo su segundo álbum ya hizo su apareción aquí en el Abismo.

A Merging to the Boundless tiene todas las bases cubiertas. Características que demuestran un  nivel de profesionalismo notorio. Por ejemplo el nombre del álbum que más o menos se traduce a “una fusión con lo que no tiene límite”, grandioso.  Por otro lado la producción orgánica y cristalina, que más allá del virtuosismo de sus integrantes y sin deteriorar la sinergia que logran, le da a la música aún mayor credibilidad. Añadirle el impresionante arte de la portada o las épicas visiones que evocan las letras.

El death metal y el black son totalmente feroces y predominantes en A Merging to the Boundless. Altars of Madness de Morbid Angel se me viene a la mente, pero con una cualidad progresiva al estilo Atheist e incluso Rush o Al Di Meola. Las brutales voces son variadas y lúcidas, mientras que al igual que en sus anteriores discos el bajo es el instrumento que manda en esta orquestra. Es el cable a tierra y al mismo tiempo la chispa.

Damon Good (bajo y voz) se hace llamar The Great Righteous Destroyer en esta banda; líder, vocalista, bajista y guitarrista también de varias otras agrupaciones entre las que se destaca una de las más imponentes de la escena actual, Mournful Congregation, en lo que a Funeral Doom se refiere.

Como en todo disco progresivo, el desarrollo y los puentes son soberbios. Sin salir de un sonido característico, los Stargazer coquetean intuitivamente y fugazmente con varios estilos extremos más tradicionales. Pero al final que sensación deja todo esto? Muchas veces no sabes que estás sintiendo al escucharlo, uno está al límite del equilibrio, intentando absorber la incisiva química que bulle a término medio. En definitiva con este disco Stargazer llega a generar combustión, ácida combustión. Un viaje hacia el caos, la médula del desconcierto.

Es natural que se nos haga difícil confrontar lo descomunal; en este caso la contemplación de Stargazer -la fábula que habla de una unión con lo ilimitado- toma una forma compleja, un camino que nos sobrepasa. Un disco que no está destinado a conquistar las masas pero que todavía va a rondar de vez en cuando en mis oídos y en los límites de mi conciencia, por mucho tiempo.


jueves, 30 de abril de 2015

Recomendaciones

Dead in The Manger – Cessation (2015)


Disco debut de una banda de la cual no se sabe nada. Dead in the Manger es un enigma; es el misticismo pintoresco que algunas bandas under han estampado; es la contracultura, la rebeldía, la música de las sombras. Y el disco es bastante sombrío; calado indudablemente en el black, la banda también incorpora elementos del post, del grind, del sludge, del doom preservando el aura de misterio y de opresión paranoica propia del género, logrado una progresión y una cohesión interna muy sólida. La banda tiene el mérito de haber construido un sonido que los diferencia, consolidando una propuesta muy interesante en la subcultura black.

Divido en seis partes, siguiendo el convencionalismo que le permite al oyente seleccionar canciones, es un disco que se presta para escucharlo de principio a fin; como si fuera una canción larga de 27 minutos. Se concentra en las emociones y la depresión es palpable es las melodías de fondo. Es un disco oscuro cuya temática central parece ser el dolor y el sufrimiento; la tentadora caricia de la muerte, el final ineluctable y necesario. La muerte aliviana el suplicio. En resumidas cuentas, es un gran disco, retoma el ideario del black clásico pero lo lleva por otro lado y es lo que le da mucha fuerza a la banda, esperemos que no se queden ahí. 

El black es algo más que el maquillaje y la invocación gratuita a Satán; es la decepción del ser humano al constatar su miseria; es la rabia y la ira ante la impotencia de la finitud. No deja de sorprenderme como el black se ha convertido en una caricatura bufonesca, llevada al paroxismo de lo ridículo por un puñado de inadaptados que se creen muy malos por el simple hecho de adorar al diablo.

Melechesh – Enki (2015)

Por otra parte, esta es una banda que tiene historia; con un inconfundible y a veces impertinente toque étnico, Melechesh se ha convertido de una de las bandas más representativas de medio oriente. No es una banda accesible, por lo menos no lo fue para mí; es un gusto adquirido y este disco está generando sus controversias. The Epigenesis fue universalmente laudado, el Enki es más errático; va tomando fuerza y es un poco largo. No obstante la producción es magnífica y el trabajo vocal es impecable; tal vez el aspecto más destacado son las letras, la progresión narrativa de las canciones y esa carga mitológica que le confiere una dimensión épica al disco. La batalla de los dioses, el origen de los hombres.

Probablemente, no sea su mejor trabajo, pero creo que el disco funciona bien, es una buena forma de introducir a la banda a un público nuevo. Para los habituados, hay algo flojo en todo esto pero la fuerza del disco es innegable. Es monstruosamente sólido y denso; seguimos en el terreno parco del black, pero la fuerza colosal del sonido le da otra dimensión. Melechesh tiene un sonido único, fuera de las normas habituales y por momentos se acerca más al death. El black sigue ahí, más que todo en la forma como construyen los riffs. Es simple y llanamente bestial, caótico y brutal.   


El problema con el black, es que fácilmente podemos caer en el estereotipo, salir de él es bastante difícil. El género que convulsionó al mundo ha caído en lo convencional.    



sábado, 25 de abril de 2015

Videos bandas bolivianas – Parte I: "Bandas con más vídeos producidos"

Para esta entrega conjunta de los moradores del Abismo, y como ya lo comentó la comandante Krupskaia Peredo, he preparado una selección de cinco vídeos escogidos de manera subjetiva, pero con los parámetros que les señaló la compañera en la Intro, para ir evidenciando la producción audiovisual metalera del país.

En esta primera parte, me tocó revisar los vídeos de cuatro de las bandas más importantes de la escena metalera nacional, Hate S.A., Alcoholika La Christo, Querembas y Armadura, bandas que poseen la mayor cantidad de vídeos producidos, de todas las bandas nacionales de las que revisamos sus materiales; a lo largo de sus carreras, se pudo evidenciar que estas cuatro bandas fueron mejorando definitivamente su producción audiovisual.

Hate S.A. - Esclavización

Para abrir esta primera entrega de vídeos nacionales destacados, los dejo con un excelente vídeo en blanco y negro de los poderosos Hate S.A., Esclavización, del disco "La Sangre del Tiempo" y que abre el post con suma agresión.

Este vídeo, así como cada uno de los vídeos producidos por la banda, cuenta con una producción destacable; buen trabajo de cámaras, guiones, historias, fotografía, etc. De ahí que escogí dos vídeos de esta banda para mi post.



Armadura - Aliento Universal

Armadura, otra de las bandas nacionales importantes, que lograron forjar su propio camino y logros, a partir de mucho trabajo serio y profesional. Una banda que cuenta con discos y vídeos de mucha producción y a la que se sigue desde sus inicios.

Este vídeo, realizado por Algo Mas, Viral Audiovisual y Anima estudios es un excelente vídeo de una mejor canción.



Querembas - Infierno

Querembas es una banda muy importante en la movida cruceña y nacional, pese a ser una banda que personalmente no termina de cerrarme, reconozco su trayectoria y trabajo. Con muchos vídeos realizados por el conocido cineasta cochala Martin Bouloq, escogí sin embargo, este vídeo dirigido por Alejandro Paku, en el cual se puede apreciar una interesante escenografía, excelente vestuario y maquillaje, pero sobre todo una excelente fotografía. 

Del disco "Fornicatorio" les dejo el Infierno!!!!



Alcoholika La Christo - I am Bolivia

Mas allá de que musicalmente jamás me gusto Alcoholika La Christo y su electro metal, destaco su intención de lograr unir el metal y la música nacional. I'm Bolivia es un buen tema con un vídeo que creo mejor ejemplifica las buenas intenciones de Vico y compañía por unir ambos mundos.

Revisando los vídeos de la banda, se puede ver que no hay mucha variación en los mismos, la banda delante de imágenes realizadas en computadora y que solo varían con las canciones, creo que se podría variar.

El vídeo escogido, es el que más me gustó de lejos... un conjunto andino de vientos, acompaña a la banda en esta importante relación con nuestra tierra, representada en una excelente canción sumamente relacionada con nuestra identidad. Algo digno de rescatar.



Hate S.A. - Desaparición 

Para finalizar el post de esta primera entrega de videos, presento nuevamente un video de Hate S.A., video que fue el que mas me gustó de los revisados, Desaparición del excelente disco "Legado de Odio" es una gran canción que confirma el poder de la banda en un gran video con el feeling en vivo, donde las imágenes que se entremezclan entre la gente y la banda tocando y que prueba que estos Hate S.A. esta también a la cabeza del movimiento nacional sin lugar a dudas.




sábado, 18 de abril de 2015

Heavy Days in Doom Town (Dinamarca)

"A celebration of all things Slow and Heavy"

En dos semanas se realizará uno de los eventos underground más pesados del año en Europa, el Heavy Days in Doom Town (HDDT) VI - The Doomsday Celebration. Un pequeño pero ya reconocido festival DIY (do it yourself) dentro la escena de doom, sludge, stoner rock, psych y heavy rock, no solo europea sino mundial. Este festival en Copenhague reunirá, en cuatro días, a grandes bandas de la escena además de talentosos artistas (muchos diseñadores de artwork, joyería y demás, tienen la oportunidad de ofrecer su trabajo en el Art Market).

Resalto el hecho de que bandas y artistas tenían la oportunidad de ser invitadas con solo mandar una solicitud acompañada de su producción y así ser evaluadas. Habrán además, eventos paralelos para diferentes intereses y gustos de los visitantes (quizás excepto en la comida, porque es un festival vegano).

HDDT I -  Tierra
Me refiero al festival como único ya que está será su cuarta y última edición. Existe ya tristeza colectiva debido a que un evento de estas características no se volverá a repetir, razón por la cual se vuelve una cita imperdible no solo para aquellos que pudieron conseguir una de las preciadas entradas sino también para aquellos que han oído hablar de él y que por x o z razón no podrán asistir.

Fue quizás la idea desde un principio, porque cada uno de los cuatro festivales lleva como tema uno de los "elementos vitales" (agua, fuego, tierra y en esta oportunidad aire). Parte de la organización del HDDT, es la misma que realizaba además el también ya extinto y igual de famoso “Kill-Town Death Fest”.

HDDT es una iniciativa de la "Asociación de música underground danesa", la cual con su enfoque no solo cultural sino político busca, a través de sus eventos, informar y mostrar modos alternativos de crear y promover la cultura. La asociación está a cargo de melómanos, quienes comparten la visión de crear una cultura no comercial.

"Nuestro objetivo es crear un festival que se enfoca en la música y en las bandas (donde todas son tratadas por igual y no existen cabezas de cartel), no en el dinero ni en prestigio. Queremos hacer posible que bandas undergraound lleguen a una mayor audiencia más allá de sus fronteras. Creando un intercambio internacional entre escenas underground no comerciales, una cooperación entre bandas, promotores, sellos y zines. Queremos construir sobre las redes ya existentes, y expandirlas par incluir nueva gente, nuevas bandas e incitativas que puedan contribuir a la creación de otros eventos además de los nuestros, fortaleciendo la escena under no comercial".

HDDT II - Agua
Es su principal enfoque, el promover a bandas under escandinavas, las cuales son parte de un cartel con otras bandas, cuidadosamente seleccionadas y que realizan shows exclusivos para el festival. De ahí que los costos de transporte, son los más altos ya que en su mayoría son bandas under, que no se encuentran en gira.

El hecho de ser un festival DIY, promueve este tipo de cultura y su ética donde la gente voluntaria no lucra del mismo, de esta manera se ofrece una alternativa concreta frente a todo el mercado musical y de festivales comerciales, no solo a nivel local. Ese toque tan personal es además resaltado por diferentes valores agregados.
Screenprint 2015 (Ed. Ltd.)

Todo el artwork del evento es realizado por 13th Sign Collective de Berlin. La entrada para los cuatro días, podía ser adquirida en un pack especial que incluye un screenprint poster del evento (edición limitada a 333) y una polera!, por unos 80 euros. Precio que comparado a los tradicionales festivales, es generalmente al menos la mitad.

El festival abrirá el Jueves 29 de abril con un warm-up, junto a un par de bandas y la apertura oficial de la exhibición de arte, en la famosa Christania, para luego pasar los siguientes tres días al Ungdomshuset, conocido lugar de conciertos donde se encuentran los dos escenarios.

HDDT III - Fuego
Unos de los eventos paralelos es el Virus Cinema donde se presentan verdaderas joyas de culto (como The devil rides out, Le Planet Suavage o Diabolik Diabolik) mientras uno puede alivianar la resaca del día anterior en uno de los ambientes de la cómoda biblioteca "Nordvest Biblioktek & Kulturhus", que queda justamente a lado del escenario principal  donde además se realiza el Artmarkt, con reconocidos artistas como Chris Alliston, STIV, Marald Haasteren, David Herrerias (México), Manuel Tinnemans, entre otros.

Existen también set acústicos durante los tres días principales del festival, y para aquellos metaleros nostálgicos, este año podrán ahogar sus penas en un tradicional heavy metal karaoke.

Otro de los atractivos es el "Taste the Doom" (ya muy conocido en la escena under en Berlin), una degustación de diferentes whiskies , que por unos 25 euros se puede disfrutar mientras uno escucha un setlist de ultratumba de Doom y Drone, todo seleccionado especialmente para la ocasión y realizado estratégicamente en uno de los ambientes de la exhibición de arte. El Andy estuvo el año pasado y dijo que es una experiencia que vale totalmente la pena si eres un adicto a ambos placeres, que por cierto encajan perfectamente. De ahí que lo repiten este año y que se encuentra ya agotado!.
Poster oficial HDDT IV - Aire
Sin más que decir, estoy ansiosa no solo por escuchar nuevas bandas, otras leyendas y repetir sin duda la experiencia con otras. Entre mis expectativas están: Gas Giant, Hoopsnake, Acid Witch, Dopethrone, Capilla Ardiente (con miembros de Procession de Chile), Night Profound Conan, Serpent Throne, Guevnna, Bongzilla, Abysmal Grief y Bell Witch!.

Sin dejar de mencionar el hecho de compartir la cultura del "Hazlo tu mismo", que es un trabajo muy difundido en varias escenas en Sudamérica y con el cual me identifico profundamente. Estoy convencida que esta es, si no lo ha sido siempre, la mejor forma de compartir la cultura musical.

viernes, 17 de abril de 2015

¿Cómo anda la producción de videos en Bolivia?

Intro

Hace ya un tiempo, a través de la página en Facebook del Abismo Blogzine, se invitó a bandas que produjeron videos, a que manden los links para compartirlos. Además, buscando en Internet en general videos de bandas bolivianas, encontré otros no necesariamente de “Metal” pero interesantes ya que en el Abismo escuchamos además, otros géneros relacionados. Es así que todo el equipo será parte de este post especial, con aquellos videos que más nos han gustado.

La curiosidad por conocer lo que se está produciendo en Bolivia, ha dado lugar a que este trabajo tome más tiempo de lo esperado. En casi un año, recopilé alrededor de 350 links que provienen de ocho ciudades del país. De esos, el equipo se encargó de ver 210 videos que abarcan alrededor de 90 bandas y estilos tan diferentes como black, death, thrash, heavy, power, folk, prog, symphonic, gothic, groove- metal, hard, death-core, indie, prog, stoner, alternative- rock, electro, punk. Otros datos a resaltar fueron, encontrar un par de bandas que tienen más de siete videos, como predominan algunos estilos en cada ciudad, La Paz es donde se han producido más videos, existen nuevas tendencias como los lyrics videos o los videos de animación.

Es indudable que la producción de videos musicales ha llegado a un nivel donde no solo depende de un gran presupuesto, sino también de medios tecnológicos/creativos, etc. Y obviamente a nivel global un video clip además, es realizado para incrementar las ventas de un disco, siendo muchas veces, simplemente una obra visual que llega a ser memorable. Hoy en día, una banda solo tiene que aprovechar el Internet (e.g. Youtube) y ya no esperar a que MTV u otra cadena musical lo transmita.

Actualmente además, existe una creciente producción de material. Es ahí donde un video, la grabación de un disco o simplemente la presencia en las redes sociales, son herramientas que permiten a una banda hacerse conocer y llegar a más seguidores. Evidentemente, hay bandas que tienen más recursos que otras y de igual manera producir más, no necesariamente significa calidad creativa.

En general, fue muy interesante ver el trabajo visual de tantas bandas y confirmar una vez más, el gran talento musical que existe en la escena nacional. Si bien desde que fui jurado en el Illimani Metal, pude conocer más bandas de otras ciudades cuyos estilos, abarcan por lo general los ya conocidos y además muy comerciales. Esto se aplica no solo a las bandas de Metal sino además a una gran cantidad de bandas pop rock. 

Por lo mismo, he visto que muchos videos nacionales tienen como referencia videos extranjeros muy comerciales, esta bien si fuera solo como influencia pero el gran problema es que al tratar de copiarlos no se dan cuenta de sus limitaciones y acaban siendo una mala copia, lo que además perjudica a que se enfoquen incluso en hacer algo original o explorar más allá de su propia tendencia musical.

Es así donde este interés radica, más allá de los típicos estándares, el objetivo es además conocer/reconocer bandas y a su trabajo, que permitan encontrar un equilibrio entre la capacidad musical, la creatividad y la innovación, mediante el eficiente uso de sus recursos, de manera que una banda sea lo suficientemente capaz para distinguirse de otras.

Aquí, algunos parámetros que utilizamos para esta selección:
  • No se consideran videos grabados en vivo que no tengan ningún tipo de postproducción, fan videos o videos donde solo hay un collage de imágenes 
  • Creatividad para desarrollar un concepto, para interpretar lo que la banda quiere transmitir a través de esa canción y de esta manera tener un impresión duradera en los actuales y potenciales seguidores 
  • Independientemente de su presupuesto, videos que sean memorables, ya sea por su producción, edición, fotografía, efectos especiales, actores, escenarios, luces, cámara, ¡acción! 
  • Videos que logren que aquellos a quienes les guste una canción, la disfruten más y aquellos que no conocen se queden pegados a ella!
Finalmente esperamos que disfruten de nuestra selección, durante las siguientes semanas cada uno de nosotros subirá sus videos favoritos en cada una de las cinco categorías que hemos preparado. Si bien es difícil que un video cumpla con todos estos parámetros, intentamos en lo posible, comentar de manera critica y constructiva. No intentamos desprestigiar a ninguna banda pero si valorar aquellas que necesitan nuestro apoyo. No queremos crear un ambiente de hostilidad, como el que se ve generalmente en los medios, sino más bien comentar que se puede mejorar y permitir a nuestros lectores que también lo hagan de la misma manera. Nosotros, al igual que todos, sabemos lo importante que es apoyar a las bandas nacionales y a su producción.

jueves, 9 de abril de 2015

Barren Earth – On Lonely Towers (2015)


Barren Earth, banda finlandesa considerada como un súper-grupo, debido a que sus miembros están o estuvieron en bandas de la talla de Amorphis, Moonsorrow, Kreator, Mannhai, October Falls, acaba de sacar su tercer disco titulado “On Lonely Towers” y de entrada debo decirles que es el mejor trabajo del grupo. 

Con dos trabajos previos en su haber, “Curse of the Red River” del 2010 y “The Devil’s Resolve” del 2012, y siendo ambos excelentes demostraciones del death/doom progresivo que la banda presenta, los Barren Earth supieron ir construyendo su propio nicho, al interior de este enorme subgénero dentro del metal; logrando así ir progresando disco a disco. 

Parte de este progreso creo que reside en la incorporación del nuevo vocalista de la banda, Jón Aldará, el cual llega este 2015 sustituyendo al conocido Mikko Kotamäki de los Swallow the Sun, quien estuvo a cargo de las voces en los anteriores álbumes mencionados. Sin necesidad de ser diferente o mucho mejor, creo que las voces limpias de Aldará se adecuan más a la propuesta musical de la banda, puesto que la voz gutural es similar en ambos y no hay tanta diferencia. Incluso llegando casi a los registros vocales del gran Dan Swano, este Aldará es una gran incorporación para la banda.


En cuanto a lo musical, este disco pareciera poseer un mayor sentido de lo progresivo, que en sus anteriores discos; canciones como Frozen Processions, A Shapeless Derelict; Set Alight (una de mis favoritas y de la cual se adjunta el video); la misma On Lonely Towers; la Chaos, The Songs Within (la más dura del disco); o la Sirens of Oblivion (que viene en la edición especial del disco, y que incluye saxos maravillosos…), y finalmente The Vault (que a mi juicio es la canción progresiva del disco por excelencia…), son claros ejemplos de que este nuevo disco es en definitiva un claro paso adelante. Los teclados de Kasper Martenson (ex Amorphis) son dominantes en muchos de estos temas, portando el carácter y el ambiente del disco. Mientras las guitarras sacan melodías características finesas (tanto folk como metaleras) y la parte rítmica de la banda consolida la estructura y manufactura de las canciones con el objetivo claro de seguir expandiendo los elementos progresivos a la base death/doom de la música. 

En definitiva creo que en este año desde ya cargado de tanta música, estas ‘torres solitarias’ se erigen como monumentos del vasto alcance del mencionado subgénero, un disco épico y coherente en todos sus frentes, uno además que desde estas tierras escandinavas es ya tradición y escuela, y que los Barren Earth siguen encargándose de dejar plasmado en la historia.

 

jueves, 19 de marzo de 2015

Toundra - IV (2015)



Toundra  es una banda que rompe completamente el estereotipo del metal español. Si bien tratamos de ser progresistas y abiertos, muy en el fondo seguimos siendo conservadores, repitiendo hasta el cansancio ideas preconcebidas, chismes sacados de la red y prejuicios que reproducimos sin querer. De España, se habla en demasía del heavy metal: Ángeles del Infierno, Barón Rojo, Obús, Lujuria, Panzer y otras más; fue la edad de oro del metal español, es su legado y a la vez su estigma. En paralelo, grupos como Ñu y Labanda, anunciaron el sonido que será popularizado por Mago de Oz, banda con una explosiva popularidad en Latinoamérica. Luego, está el power: Avalanch, Tierra Santa, WarCry, Vendaval, Opera Magna y las demás. A grandes rasgos ese es el catálogo del metal español. Por ello, enterarme que Toundra es una banda madrileña, fue una sorpresa en más de un aspecto. 

Superada la anécdota, no se puede negar que el disco de Toundra, suena bien; salió hace ya un par de meses, pero necesitaba un cierto tiempo para poder asimilarlo por completo. En esta frenética búsqueda de material virtual, creo que es necesario bajar el ritmo y disfrutar de la música, más allá del entusiasmo inicial. Buscando un poco más en los antecedentes de la banda, puedo decir que los Toundra tienen un catálogo bastante impresionante. Están en pleno ascenso y tienen una reputación muy sólida en la escena europea. Pero tal vez, lo más impresionante del caso es que se trata de un álbum narrativo siendo instrumental; no hacen falta palabras para poder contar una historia. Cada canción es una experiencia única pero conforman una atmósfera comprehensiva muy bien lograda; las canciones pueden funcionar bien solas, pero funcionan mejor dentro de una macroestructura. Es el aspecto que más aprecio de este disco; ante la impaciencia colectiva, las personas se aburren fácilmente y pasan a la siguiente canción sin mayores remordimientos. De un disco, se pueden rescatar un par de canciones y el resto cae en el olvido; es la era de lo efímero. Muchas veces, nos olvidamos del hecho que un disco es una obra de arte, concebida para ser escuchada de principio a fin; los Toundra, y no son los únicos, rescatan una vieja tradición en la música: transmitir sensaciones. 

Demasiado cegados por espectáculos cada vez más elaborados, y por el peso desmesurado de la industria de la música, creo que hemos olvidado un aspecto esencial. De cuando en cuando, es necesario sentarse, apagar las luces y las pantallas que nos hostigan sin cesar, para escuchar un disco y valorarlo en todas sus dimensiones. Toundra es una banda que recupera una esencia perdida, como lo hizo el rock progresivo, el jazz en su momento y la música clásica antes de todo esto. No voy a decir que son precursores, el post ya tiene veinte años de trayectoria; Pelican, Tortoise, Mogwai, Slint¸ marcaron el camino; los Toundra lo están recorriendo pero también están dejando su huella. Este es uno de los mejores discos en lo que va del año y me parece justo que los Toundra tenga una mayor exposición mediática.    

martes, 3 de marzo de 2015

Kveldsmoerke - Oyen I Havet [ep] (2015)

Noruega se ha caracterizado desde hace ya algunas décadas, por haber visto nacer a las bandas de Black Metal más emblemáticas y radicales del planeta. Basta con mencionar a Mayhem, Emperor o Satyricon entre otras cientos de bandas. Por otro lado, la expansión musical del género ha dado origen a otra corriente más conocida como el “Black-Avant-garde”, donde Ulver, Arcturus, Enslaved, Borknagar o Solefald ya son leyendas!!!.

Es muy probable, que me digan que he obviado a tal o cual banda, lo cual precisamente demuestra, la amplitud de opciones que nos propone la escena noruega.

En el contexto general, Escandinavia siempre ha tenido un sello propio, una marca registrada. Por eso mismo creo que siempre ha sido difícil para muchas de estas bandas, salir del libreto, de los cánones ya establecidos por sus mayores, por sus bandas de referencia y por la misma escena, que en muchos casos, sigue pidiendo más de lo mismo. La afirmación de los valores culturales y el rechazo a las corrientes foráneas.

Por eso mismo creo que Cult of Luna tiene un bien merecido sitial entre las bandas suecas, que se animaron a proponer algo diferente dentro de su escena. Aunque claro está, con una marcada tendencia hacia el post-metal que se estaba gestando en los Estados Unidos. Cult of Luna, son los herederos escandinavos del legado de Isis y Neurosis.

En los últimos años, se ha dado la proliferación del Death Metal Sueco más genérico. Sin embargo y como decía antes, estas nuevas bandas intentan volver a lo mismo, a lo clásico, a las raíces escandinavas y el resultado es que todas suenan a Entombed, Dismember o las más tradicionales, a Bathory. Aquí un punto aparte, siempre hay bandas que salen del molde, las destinadas a ganarse un nombre y estilo propio. Morbus Chron o Tribulation son ejemplos de ello.

Lo que sí es un fenómeno nuevo, es la aparición de una nueva generación de bandas escandinavas, con una propuesta diferente y más contemporánea. Buenos ejemplos son las bandas que nos presentó Machi en su último post, A Swarm of the Sun y Burweed. En esta nueva camada incluiría a esta banda noruega, Kveldsmoerke.

Dar con esta banda fue toda una sorpresa. En realidad, este es un proyecto o banda de un solo miembro, más conocido como RNR. Procedente de Bergem (la ciudad que vio nacer bandas como Ancient, Burzum, Borknagar, Gorgoroth o Immortal), resulta ser toda una variación al black metal tradicional de esta ciudad.

A los defensores del sonido tradicional noruego les digo, no se engañen, esto no es avant-garde!!! Esta banda es un claro ejemplo de lo que podríamos considerar hoy en día como post-black metal. Y la idea realmente me agrada. Ya era hora que en Noruega aparecieran propuestas nuevas que se encaminen por nuevos rumbos, sin perder claro está, su oscuro linaje.  

Kveldsmoerke (u Oscuridad de la noche, en castellano), es un proyecto relativamente nuevo, que cuenta hasta la fecha con un demo, un larga duración, un disco compilatorio y este EP de dos canciones, cada una de ellas de más de 10 minutos.

Musicalmente, la propuesta me parece interesante. La primera canción, en la que se oye de fondo el silbido del viento, empieza con ese típico riff post-rockero, que me hizo recuerdo de manera casi inmediata a Jesu. Ese ya es un indicador de por dónde puede ir el disco. La segunda parte de la canción, cuando ya empieza a despegar, fácilmente nos podría hacer recuerdo a Agalloch o a Wolves in the Throne Room.

Como les digo, musicalmente el sonido está más orientado al tipo de sonido del “Cascadian black metal”, que además de ser otra historia dentro del USBM, tienen no más un fuerte componente “post” sutilmente incorporado.

Y la cuestión no queda ahí, la parte vocal es otra de las particularidades de este disco. La voz no es ni chillona, ni gutural, ni siquiera es cantada. En cierta manera es más bien recitada, tal vez como la voz que narra la historia del Blood on Ice de Bathory.

La segunda canción es prácticamente un black más estándar, aunque bien atmosférica por los teclados y sistetizadores, pero mantiene esos riffs que la emparentan más con el post-black norte americano, que con el black metal noruego más ortodoxo.

Otro de los detalles que me gustan y que resaltan en esta segunda canción, es el bajo. Al escuchar el bajo, es casi imposible no pensar inmediatamente en el Steve Harris. Con esto, no estoy insinuando que este bajista sea un prodigio ni mucho menos, me refiero  a la técnica, al estilo que emplea. A ese galope chirriante y a ese golpeteo metálico de las cuerdas. Se siente la fuerza que le da el bajo, principalmente a la parte final de la canción.

Puede ser que a una primera escuchada uno no termine de digerir el disco. Pero a medida que uno lo va escuchando van apareciendo los detallitos. Posiblemente este está lejos de ser uno de los mejores discos del año, pero innegablemente uno se da cuenta que esta propuesta tiene mucho de novedoso. Hay algo diferente en esta propuesta y eso es lo que más rescato.

Kveldsmoerke, es una banda que estoy seguro, dará de que hablar en los próximos años. Y quien sabe, tal vez hasta sean los pioneros y precursores del nuevo black metal noruego.