martes, 14 de mayo de 2013

The Black Heart Rebellion – Har Nevo (2013)


Hacía un tiempo que no disfrutaba de una banda como The Black Heart Rebellion, su disco “Har Nevo” de este año, ya dio bastantes vueltas desde su salida en enero y se aseguró mi seguimiento. Acá algunos motivos de ello.

Previo a este trabajo, la banda ya había sacado un excelente primer álbum llamado “Monologue” en el 2008, despertando así el interés de algunos sectores que escucharon en ese debut, excelentes elementos a considerar en el futuro.  

La dinámica de cada uno de los 8 temas que componen este nuevo disco es sumamente variada, llena de cortes, detalles, quiebres, diferentes elementos que muestran un grupo con una asimilación ecléctica de música. Canciones con sonidos que hacen recuerdo a bandas que van desde Swans, Joy Division, New Model Army, hasta Neurosis o Incluso Tiamat; soportados por una base tribalista en la acción y sludge en lo musical, este “Har Nevo” tiene su contexto y desarrollo en los bosques.

Se abre el disco con Avraham a puro sonido de campanas, percusiones y vientos mientras se va estableciendo el denso ambiente; a medida que van entrando la batería y las percusiones, ya estás en plena travesía y con ganas de vivir toda esta experimentación, The Woods I run From, es el momento.

Como una brisa, una pequeña meditación previa, Circe nos conduce hasta Animalesque y todo su extraño estilo post-rockero. Para que luego, Crawling Low and Eating Dust se convierta en un buen ejemplo de cómo la banda marca las constantes transiciones por las que pasa a lo largo del disco, entre percusiones lentas, gritos y susurros que aportan mayor serenidad, y elementos casi etéreos como en Ein Avdat y Cold and Myrrh que parecen suceder alrededor de hechizos espirituales y cánticos fortalecedores.

Into the Land of Another cierra finalmente este paseo, ratificando que la expedición no iba a ser sencilla, aunque finalmente sí muy satisfactoria. Queda claro que fue la mejor manera de internarse a los bosques donde algunos prefieren no entrar y terminar la experiencia disfrutándola.  Un disco brillante, que con mucha esencia logra mezclar géneros sutilmente, y crear algo bastante pesado (aunque de una manera muy poco convencional).  



viernes, 3 de mayo de 2013

Q.E.P.D. Jeff Hanneman



Uno de los guitarristas más importantes y legendarios de una de las bandas más importantes del universo metalero. El Abismo se une a los sentidos pésames de este indiscutible icono, que tanto ha inspirado y aportado a todos nosotros. 

Levantamos nuestras copas a tu nombre!

sábado, 20 de abril de 2013

Jon Lord - Concerto for a Group and Orchestra (2012)





Después de una larga ausencia, injustificada sin duda, retomo mis meditaciones purpeldianas. Hace ya un par de meses concentré mi atención en la redición del Machine Head, ahora quisiera argüir en base a una obra menos conocida pero de una importancia crucial en el desarrollo de la música contemporánea. Deep Purple se forma en marzo del 68 y a simple vista no se diferencia de muchas de las bandas que surgieron en esa década. El primer disco, Shades of Deep Purple, tiene un sonido bastante convencional aunque con sus toques progresivos. Jon Lord tuvo una influencia decisiva en la composición y ejecución del mismo y es un elemento cardinal para comprender y valorar esa etapa de aprendizaje. Lord asume el control de la banda al ser el músico más experimentado y su anhelo es poder combinar la música clásica con el sonido pop de ese entonces. El Concerto for a group and orchestra es el réquiem para el Mk I.

Para julio del 69 Gillan y Glover ya estaban en la banda y dos temas fueron incorporados al repertorio, una versión prototípica de Speed King y Child in Time, en una versión bastante similar a su formato final; el sonido y la presencia escénica del grupo dieron un giro. Los aportes de Glover le dieron a Blackmore la posibilidad de componer canciones más frenéticas y elaboradas; Simper, el bajista original, estaba muy calado a la antigua y le era difícil adaptarse al estilo que Blackmore estaba desarrollando. Sin la ayuda de Glover el sonido púrpura se hubiera estancado; Blackmore encontró un aliado en el estudio y con su ayuda pudo imponer sus ideas. Él quería, desde un inicio, establecer un sonido más agresivo, enfocado en la guitarra, sin esa instrumentación compleja que a Lord tanto le gustaba. Surgieron tensiones creativas entre Blackmore y Lord, por el simple hecho que el guitarrista ansiaba tener un papel más protagónico. Cuando un grupo comienza, hay mucha presión de por medio porque hay dinero en juego; la exigencia de los empresarios es poder recuperar la inversión realizada y para ello necesitaban tener éxitos radiales. Hush, fue un golpe de suerte y todos los intentos para reproducir esa fórmula, fracasaron miserablemente. Las giras que hicieron por los Estados Unidos cimentaron la reputación de la banda y los empresarios estaban satisfechos con el resultado, pero la banda no estaba satisfecha con la imagen que estaban construyendo.

Un cambio de integrantes siempre es un trauma, genera incertidumbre sobre todo del lado de los inversionista, pero el Mk II funcionó muy bien desde un inicio; las canciones que iban surgiendo fueron un esfuerzo grupal, ninguno podía adjudicarse más crédito que el otro. Deep Purple era una entidad cohesiva aunque existían dudas sobre el camino que iban a tomar. Lord concibe la idea del Concerto a finales del 68; es la continuación lógica del trabajo musical que estaba desarrollando en el grupo. El primer gran antecedente es la versión de Hey Joe que graban para el primer disco, Lord incluye pasajes del Concierto de Aranjuez. Para el segundo, Lord compone una pieza muy en el estilo de la época, un pop single muy convencional, pero le agrega una sección instrumental ejecutado por un cuarteto de cuerdas, es la primera tentativa por fusionar ambos mundos. Para el disco epónimo, con la ayuda de Blackmore, el tecladista incluye una canción dividida en tres movimientos; dos secciones instrumentales, la primera ya tiene sus toques de música clásica aunque está ejecutada por la banda, un coro lírico la acompaña y la da paso a la orquesta que interpreta la segunda sección. En la tercera el grupo vuelve a su estilo habitual, Evans toma el micrófono y canta las virtudes del mes de abril; de ese el embrión surgirá el Concerto algunos meses después.

Gillan y Blackmore, no se mostraron particularmente entusiastas por la idea. Sin embargo, la gerencia vio en el proyecto un extraordinario golpe de marketing y le dio todo su respaldo, gestionando los servicios de la Royal Philharmonic Orchestra y de su conductor, el reputado Malcolm Arnold; y para albergar el evento la gerencia consiguió un espacio en el prestigioso Royal Albert Hall. Para julio del 69 Lord ya tenía una partitura más o menos terminada y la banda ensayó bajo su tutela;  la orquesta se incorporó al poco tiempo y surgieron los primeros enfrentamientos entre dos mundos prácticamente inconciliables. La orquesta tiene dos grandes restricciones, sigue al director, es quien marca los tiempos y los cambios entre las secciones pero también sigue a la partitura, reproduciendo hasta en los más mínimos detalles la música ahí transcrita. Un grupo de rock, tiene un formato más libre, no hay partituras de por medio, los músicos se guían por su intuición, nunca van a reproducir de la misma manera una canción y las diferencias que noche tras noche se van construyendo pueden ser sustanciales. Fue muy difícil sincronizar ambas partes y en ello el crédito lo tiene Arnold, su paciencia infinita y su apoyo incondicional y entusiasta al proyecto, lograron contener la frustración de los músicos clásicos que no podían seguir a la banda y estructuró todas las secciones interpretadas por el grupo.

La experiencia fue tortuosa para ambas partes y las quejas habituales provenían de la percusión. A Paice le era difícil controlarse y la banda se sentía perdida porque seguían al baterista. Ello, sin contar con el costo excesivo por alquilar los servicios de la orquesta; los ensayos se redujeron a cuatro encuentros fortuitos y desastrosos, con un Arnold perdiendo los estribos ante el esnobismo de los músicos clásicos. El evento despertó un gran interés en los medios y el 24 de septiembre de 1969 fue la premier; y si la crítica se mostró bastante tímida al evaluar el proyecto, la reacción del público rebasó todas las expectativas. En términos musicales, la obra de Lord todavía es precaria, es un intento por armonizar ambos mundos pero dada las dificultades de su ejecución el resultado es extraordinario. Cumplió con su cometido, Deep Purple dejó de ser una pop band y obtuvo respeto. Ahí termina una fase de la banda, Lord le cede el liderazgo a Blackmore al ser parte de un acuerdo tácito, el guitarrista ayudó en el proyecto pese a sentirse incómodo y ahora el tecladista estaba obligado de acatar las ideas de Blackmore. El resultado fue el In Rock, uno de los discos claves en la construcción y la emancipación del metal.

No obstante, el éxito del Concerto fue rotundo; a Lord le encargaron componer otra obra de la misma índole ante la más sincera consternación de Blackmore que esperaba enterrar la experiencia lo más pronto posible. The Gemini Suite fue compuesto en un periodo bastante corto, por ello la idea es más simple; Lord escribió cinco movimientos construidos sobre el talento y la personalidad de los cinco miembros de la banda. La estructura del Concerto era más compleja pretendía ser la metáfora de la lucha, el antagonismo, la simbiosis y finalmente la unión entre la orquesta y el grupo. El resultado difiere un poco de esa percepción pues el tercer movimiento es el único que captura la fuerza bruta de la banda y el poder que le otorga la orquesta. En la Suite, Lord ya tenía una idea más clara, le fue más fácil concebir la partitura; la perspectiva fue bastante modesta, no esperaba ni ansiaba superar al Concerto. En los hechos la Suite funciona mejor, el equilibrio entre el solista y la orquesta está muy bien logrado; el primer movimiento, diseñado para la guitarra, es uno de los momentos más extraordinarios en la historia de la música contemporánea. Es un quiebre que establece un nuevo paradigma sobre el cual se consolidará el rock progresivo.

La banda interpreta la Suite el 17 de septiembre de 1970 con la ayuda de The Orchestra of the Light Music Society dirigida nuevamente por Arnold. El evento no despertó el mismo interés mediático, fue diseñado como una one-off performance; Blackmore más que cualquier otro ansiaba desligarse de esa imagen y concentrarse plenamente en la gira del In Rock, aunque la crítica laudó el proyecto y frente a la demanda popular la banda se vio obligada a interpretar el Concerto en suelo norteamericano en agosto de ese mismo año. Después de esa presentación la partitura se perdió y Lord abandonó la idea de realizar una versión en estudio para concentrarse en la Suite, su primer trabajo como solista. Y lo fue porque Gillan y Blackmore abandonaron el barco; Glover y Paice reasumieron sus posiciones como solistas, el recientemente fallecido Alvin Lee sustituyó a Blackmore y Tony Ashton hizo el trabajo vocal. El disco no tuvo repercusión alguna, sin embargo es una de esas reliquias perdidas que yacen olvidadas en el fondo de una tienda y que es necesario desenterrar. No sería la última incursión de Lord en ese rubro, en 1974 alentado por el compositor Eberhard Schoener, el tecladista preparó dos obras; la primera se inspira vagamente en un trabajo inconcluso de Bach y la segunda es una pieza en tres movimientos pero muy diferente del Concerto.

En muchos aspectos Windows es un fracaso; es un collage demasiado bizarro y hermético. El 76 compone una suite, Sarabande, es una obra que disfruto cada vez que lo escucho aunque algo falla del lado de la producción. El 82, frustrado por la forma como era tratado en Whitesnake, Lord saca al mercado un disco bastante convencional, Before I Forget; son canciones muy al estilo del folk inglés, es interesante pero nada fuera de lo común. En los dieciséis años que siguen Lord reasume plenamente su función en Deep Purple; a finales de los 90 aires de libertad soplaban en la banda y Lord volvió al estudio y grabó un disco introspectivo, Pictures Within; es una de las obras más ambiciosas del tecladista, una atmosfera intimista impera aunque el resultado aun divide a la crítica y a los fans, es una obra cuya dimensión recién la podemos comprender ahora, evaluando el talento del compositor. Por ese entonces, el musicólogo alemán Marco de Goeij escribió un ensayo sobre el Concerto, el cual despertó un renovado interés por una obra olvidada en los avatares de la historia. No faltaron quienes buscaron reproducir la obra o quienes intentaron persuadir a la banda de interpretarlo nuevamente en miras al treintavo aniversario. Lord expresó públicamente que le era imposible ejecutar la obra al haberse perdido la partitura original.


De Goeij la reconstruyó escuchando la grabación original y obtuvo un primer borrador a principios del 99, Lord hizo algunas correcciones y la banda, esta vez no opuso ninguna  resistencia y en septiembre de ese año, Deep Purple –esta vez con Morse en la guitarra– junto con la London Symphony Orchestra –dirigida por Paul Mann– interpretaban el Concerto. El entusiasmo que generó el evento, una vez más rebasó todas las expectativas y la banda se llevó al Concerto de gira. El 2002, Lord tomó la decisión más inverosímil de su carrera y abandonó Deep Purple; al haber trabajado en esa partitura, recuperando una obra que él pensaba perdida, se tomó un tiempo para evaluar su legado. Su amor por la música clásica no había muerto pero estaba dormitando; él necesitaba un espacio para concluir su obra y para ello requería desligarse de la presión púrpura. Beyond the Notes, continua la línea trazada y es el último intento que integra ambos mundos. Boom of the Tingling Strings, el To Notice Such Things y el Durham Concerto son obras trillizas, son trabajos clásicos en las cuales Lord figura como compositor; la belleza de las tres composiciones no puede ser descrita con simples palabras, es una experiencia, el momento de comunión entre el compositor y su receptor. Escuchando esos discos, me vi presa de una ráfaga de recuerdos; mi amor por la música comienza con Beethoven. La 5ª sinfonía es la primera obra que he escuchado con detenimiento, tratando de analizar su estructura y no puedo desdeñar el impacto que tuvo en mi psique.

Por ello la muerte de Lord, no es solo un momento doloroso, es más que todo un desperdicio; Lord todavía podía dar mucho como compositor. El cáncer, la plaga de nuestros días, esa enfermedad inclemente y en su lecho de muerte Lord aprobó el mix del Concerto; esa era su última voluntad, grabar una versión en estudio. Fue el réquiem para el Mk I y también es el réquiem que le pone el punto final a la obra de Lord. Un círculo como en los textos de Ionesco. Escucharlo en esas condiciones entorpece cualquier valoración objetiva. Todas las versiones que he escuchado son presentaciones en vivo y extraño la presencia del público al final de cada movimiento. El trabajo de la orquesta es impecable y siempre voy a admirar ese rigor en la ejecución; desde luego, las secciones que interpreta la banda suenan diferente pero los instrumentistas fueron muy bien  seleccionados. Brett Morgan en la batería y el buen Guy Pratt en el bajo y en el primer movimiento Darin Vasilev asume la posición de guitarrista y en su ejecución reluce una clara formación clásica. Lo que sí resalta es el hecho que las secciones del grupo son más breves, el movimiento se reduce en casi cinco minutos. 

En el segundo movimiento, al cual siempre le he reprochado ser muy largo y muy lento, el omnipresente Joe Bonamassa –que ya es parte de la vasta familia purpeldiana– es el guitarrista. En cuanto al trabajo vocal, hubiera preferido que Dickinson cante todo el movimiento; su voz, operística por excelencia, se adapta muy bien al formato y es el único vocalista capaz de interpretar con justicia las armonías que Gillan compuso. Ya lo dije en su momento, Purple y Maiden comparten una misma esencia. En cuanto el tercer movimiento, que siempre ha sido mí preferido, es enérgico y salvaje, más aún con Morse en la guitarra. En suma, ya para cerrar este recapitulativo, las diferencias son sutiles pero el disco tiene un carga emocional muy fuerte y por ello es la versión definitiva del Concerto, la que quedará para la posteridad.  


lunes, 15 de abril de 2013

Video: Converge con John Baizley (Baroness) - Coral Blue en VIVO

Comparto este excelente video de los poderosos Converge tocando en vivo con John Baizley de los también poderosos Baroness 

Que lo disfruten!!!!!!

Descansa en PAZ Chi Cheng!




El Abismo se une a los mensajes de pésame por el fallecimiento de Chi Cheng, bajista de Deftones.  Cheng sufrió un accidente automovilístico en el 2008 y entró en un estado de coma de cual ya no pudo despertar.

Un sentido pésame para la familia y la banda de parte del Abismo.

lunes, 1 de abril de 2013

Tribulation – “The Formulas of Death” (2013)


Luego de haber sacado en el año 2009 tremendo disco debut llamado “The Horror”; este trio sueco reaparece desde las profundidades, para presentarnos su excelente nueva entrega: “The Formulas of Death”. Un disco que redirige completamente la línea establecida de su anterior trabajo y la orientación musical de la banda, sumando a la ecuación elementos progresivos que hicieron toda la diferencia entre uno y otro, incluido el diseño y el arte del disco.

Desde el inicio del disco se vuelve a evidenciar la raíz death metal de la banda, aunque con mayores melodías y mejor amalgamado de estilos con el black característico de su región de origen (escúchense Ophthalamia y Dissection), e incluso el tipo de metal que hacía Tiamat en la época de sus discos “Clouds” y “Astral Sleep”; Tribulation definitivamente ha ampliado su alcance musical.

La oscura ambientación del disco y la progresividad de la música son otros elementos que se han sumado al sonido de la banda. Los temas tienen una mayor duración, el manejo de tiempos parece determinado a partir de la progresión de las canciones y de la rapidez de las mismas, en estas fórmulas la calma prevalece. El nivel compositivo de este álbum es también diferente al “The Horror”, no solo por el manejo de los tiempos y los ambientes en cada una de las canciones, sino porque las mismas estructuras de los temas son distintas, estos se notan más elaborados, con mayor técnica y creatividad.

En algunas de las canciones (Suspiria, Apparitions, When the Sky is Black with Devils y Wanderer in the Outer Darkness) se notan toques psicodélicos en los efectos de las guitarras y en otros arreglos y detalles, que agregan al sonido de la banda un sentimiento cinemático de películas de terror de los años setentas y/u ochentas, y que enriquecen de la mejor manera este importante paso musical de la banda. De ahí que se ha dado mayor importancia a la instrumentalización que a las voces, no solo en muchos pasajes de las canciones, sino que incluso hay un par de ellas que son instrumentales totales (Vagina Dentata y לילה, que significa noche en hebreo). Mientras que los riffs en tremolo más inclinados hacia el black/death aparecen en las maravillosas Spectres, Spell y Rånda

En definitiva un disco monstruoso en todo sentido, un disco que marca un clara progresión musical en la banda y que establece un parámetro musical alto, tanto para ellos mismos, como para el metal en general; de lo mejor del año sin duda. 



viernes, 22 de marzo de 2013

Voivod – “Target Earth” (2013)


Los canadienses de Voivod tienen una historia particular, una banda, que con carácter y sonidos propios, ha ido escribiendo su exitosísima historia, llegando a influir masivamente y aportando maravillosos discos al universo del metal. Con una impresionante trayectoria de más de 30 años, 13 discos de estudio, 2 compilaciones, 2 EPs, un disco en vivo y un DVD, la historia y la música de esta banda  de thrash metal progresivo son únicas.

Para muchos de sus seguidores, el hecho de la importante ausencia del guitarrista, principal compositor y líder de la banda Denis ‘Piggy’ D’Amour, fallecido a raíz de un cáncer en el 2005, era suficiente motivo para dudar un poco a cerca de esta nueva entrega… pero nadie contaba con que el retorno del antiguo bajista ‘Blacky’ y la adición de un nuevo guitarrista, Dan ‘Chewy’ Mongrain (Martyr), les daría la fuerza necesaria a los 2 otros miembros fundadores, el vocalista ‘Snake’ y el baterista ‘Away’, para lanzar un gran disco, uno que seguro con el tiempo confirmará si realmente podrá ser comparable con sus grandes clásicos como los maravillosos “Nothingface” o “Dimension Hatross”, yo creo que sí



Con solo colocar ‘play’ al disco uno tranquilamente se da cuenta que esto estará más que interesante. Esa extraña progresividad thrashera que siempre los caracterizó e identificó está más que intacta, suena y se siente real. Cada uno de los temas contiene las guitarras disonantes y hasta abstractas, los riffs pesados y los ritmos que tanto han influido en miles de bandas alrededor del orbe siguen presentes en las nuevas composiciones de estos visionarios canadienses. Sigue estando muy claro que la banda se ha mantenido unos pasos adelante que el resto de las bandas, su sonido, estética y discurso, dan fe de ello.

Cada una de las 10 canciones del disco, emergen en varias dimensiones, con toques clásicos de su sonido ochentero y la perfecta mezcla del tipo de progresivo actual de la banda. Como siempre, la experimentación la tienen muy presente al momento de componer, poniendo mucho énfasis en los ritmos complejos de cada parte articulada y haciendo que cada tema nazca, mute y se transforme de manera natural.

En definitiva “Target Earth” es un disco donde se nota el rejuvenecimiento de la banda, la confirmación de su firmeza en cuanto a composición, el disfrute de los músicos en esta etapa de su carrera, y la revalidación de su estatus de banda grande. Desde ya, uno de los mejores discos que seguramente nos dejará este 2013, así de simple.



domingo, 17 de marzo de 2013

Wreck and Reference – Youth (2012)

Si hay un disco que debería haber entrado a mi lista de favoritos del 2012 y no entró por falta de atención, es este; la sensación creada, aunque oscura, es única y atrayente.

En los últimos años ha existido un hambre de experimentación en Estados Unidos, está claro que la escena black metal actual se destaca gracias a sus experimentos y fusiones más que por precisión demoledora u ortodoxia. Después de las bandas “fundadoras” del US Black Metal, nació una corriente que quiero señalar aquí, muy expuesta a nivel global pero al contrario, filosoficamente más concentrada en su aislamiento. Con bandas como Xasthur y Leviathan, los norteamericanos mostraron que estaban lo suficientemente tocados como para crear estos nichos, que posteriormente se transformaron en fuentes de inspiración.

Por otro lado, también dentro del ámbito de la experimentación, en los últimos años han ido surgiendo interesantes bandas drone, como Implodes por ejemplo, que tienen menos de rock y más de electrónica, dentro de la escena post-punk.

Menciono todo esto por lo siguiente: Wrech and Reference tiene mucho más de Implodes que de Xasthur aunque tiene de ambos. Es música ambiental, ecléctica, urbanamente frustrada. 

Quiero hacer énfasis en la sensación que te deja este disco; es algo así como lo que te deja un disco como Vertikal, la reciente obra de Cult of Luna que está frezca en mi cabeza, pero si comparamos con este disco el efecto aquí es menos expansivo, es más claustrofóbico, introspectivo, real y urbano en el sentido presente de la palabra, no futuro, ni pasado. Si, actualidad es lo que emana de "No Youth", juventud rendida y vencida.

Estos californianos están metidos en literatura y sobretodo filosofía. Influenciados en su demo "Black Cassette" por el escritor Cormac McCarthy, citan también a Albert Camus entre sus lecturas. Afirman que este disco tiene como principal mensaje el inconsciente castigo auto-infligido que sufrimos. El retroceso de cada día. En sus propias palabras concluyen: “A great deal of the conflict we deal with is reconciling the dispassionate truth we believe in with the passionate hungers that continue to hound us” (entrevista en Invisibleoranges.com).

En igual razón, encuentro en este álbum bastantes paralelos con el avant-garde de Frantic Bleep. Asimismo, proclaman seguir algo de la movida electrónica “under” (como Vatican Shadow).

Así, más que todo, "No Youth" es un ejemplo del desarrollo de la mezcla que viene sucediendo en los últimos años en esta época de explosión de las telecomunicaciones. En este sentido, a lo largo del disco, la presencia del “black” o “noise” es parte integral aunque relativamente esporádica y se presenta como una manera más de inyectar variaciones y picos al ambiente. No hay una nota de guitarra, todo es efectos, samples y batería, aunque no pareciera gracias a la textura implementada.

"Youth" o "No Youth" como quieran llamarlo, se sitúa en un mundo en el que estamos concientes pero perdidos y la única salida está paradójicamente en el encierro. No es un disco para escuchar al volante o en un “picnic” en el campo. Tal vez este es el nuevo Doom, no es el punto. En todo caso son tipos con muy buen gusto que tienen una retorcida animadversión por sí mismos y gracias a esto encontraron y nos muestran una oscura realidad, constituyéndose en una banda a la que hay que seguir muy de cerca.


jueves, 14 de marzo de 2013

Te recordaremos siempre Clive!!!

Nuestro homenaje a este gran baterista. Un batero que pasó a la historia no solo por haber sido el baterista de Iron Maiden, sino por haber sido parte de uno de los discos más representativos en la historia del rock, el The Number of the Beast

Antes de ayer, el mundo del rock se conmocionó con una triste noticia, la muerte de ex batero de Iron Maiden, Clive Burr (1957-2013)!!!.

La verdad que como fan de Maiden, esta noticia me pego duro, ya que siempre le tuve muy buena estima, además de aprecio por el gran trabajo que realizó en el periodo que estuvo junto a la Doncella.

Por todo lo que se puedo leer en el internet, uno puede hacerse una idea que Clive era un tipo muy querido, no solamente por la familia de Maiden, sino también dentro de toda la escena del metal, por lo que su partida realmente se dejó sentir.

La carrera musical de Clive Burr comenzó a mediados de los sententa, cuando ya empezaba a gestarse todo lo que fue la New Wave of British Heavy Metal. Su primera aparición fue en el single de Samson, Telephone del 78. Fue en este lapso en el que conoció fugazmente a Bruce Dickinson.

A finales del 79, gracias a un compañero suyo, Dennis Stratton, se unió a las filas de Maiden. El resto es ya historia, durante su permanencia, grabo tres discos clásicos: Iron Maiden (1980), Killers (1981) y el grandioso The Number of the Beast (1982).

Pese a que su aporte en las composiciones de Maiden fue escaso (Total eclipse y Gangland, ambas del The Number of the Beast), su aporte general a Maiden fue enorme, basta solo con mencionar la Prowler, The Phantom of the Opera o la misma Iron Maiden, o canciones tan épicas y brutales como la Ides of March, Murders in the Rue Morgue, Purgatory o la Genghis Khan en el Killers. En el The Number, la batería es prácticamente increíble, pero de lejos, los puntos altos de Clive fueron la Invaders, Children of the Damned, 22 Acacia Avenue, The Prisoner y por supuesto la The Number, la Hallowed be thy name y la Run to the Hills!.

En el documental The Early Days, Steve Harris comentaba, que después del Tour The Beast on the Road, la agenda de Maiden era muy exigente y que en ese tiempo Clive tenia algunos problemas personales, así que le dieron unos meses para que los solucionara: “Lastimosamente, no lo hizo”. A ello, Clive comentaba con cierta ironía y tristeza, “Yo no me quería ir… así prácticamente me echaron”. Harris finalizaba: “Fue una pena, con el tiempo los problemas de Clive se abrían solucionado y posiblemente, Clive aún estaría con nosotros, pero no podíamos esperar”.

Y así fue, Clive tuvo que dejar la banda y en su lugar entro Nicko McBrain, otro baterista fuera de serie. Según el mismo Nicko, para la grabación del siguiente disco, Piece of Mind (1983), se exigió al máximo, ya que “estaba reemplazando a Clive, un excelente baterista, y por tanto tenía que dar la talla y no podía defraudar ni a la banda, ni a los fans”. Eso ya dice mucho del concepto que tenía Nicko de Clive.

Otro detalle curioso, en los créditos finales del Piece of Mind, puede leerse: “A Very Special Thanks to Clive Burr – Good luck mate”. Un justo reconocimiento a Clive. Sin embargo, este es el único caso en el cual Maiden agradece a un miembro que deja la banda.

Tras su partida de Maiden, Clive se unió a la banda francesa de heavy Trust, con quienes grabaría dos discos: Idéal (1983) y Man´s trap (1984). Lo anecdótico de este periodo es que prácticamente hubo un enroque de bateristas. Trust y Maiden eran bandas muy amigas, así que cuando Clive dejó la banda, la primera opción fue Nicko, quien precisamente era el batero de Trust. Con la plaza vacante, la mejor opción fue Clive.

Luego de estos dos discos, Clive volvió a Inglaterra y se unió a Gogmagog, la nueva banda de Paul Di´Anno, en la que casualmente el guitarrista era nada más y nada menos que Janick Gers. Con esta banda grabó solamente un EP, I will be there (1985).

Después de esto, Clive toco en otras bandas como Elixir, Alcatraz o Praying Mantis, otra de las banda emblemáticas de la NWOBHM, en la que volvió a encontrarse con su ex compañero Dennis Stratton, y por la que años antes también había pasado Paul Di´Anno. Lastimosamente su trayectoria en estas bandas no llegó a tener ninguna repercusión.

A principios de los 2000, se comunicó mundialmente que Clive padecía de Esclerosis múltiple, una enfermedad degenerativa del sistema nervioso.

Maiden realizó algunos conciertos benéficos para recaudar fondos, con los cuales fundaron la Clive Burr MS Trust Fund. Otras bandas amigas, la mayoría de ellas tributos, se sumaron a estas actuaciones denominadas Clive Aid. Todos estos ingresos se destinaron a la Fundación y al estudio y apoyo de pacientes con casos de esclerosis múltiple.

Después de años de lucha contra esta enfermedad, se anunció públicamente que en la noche del 12 de marzo, y mientras dormía tranquilamente en su casa, Clive Burr había dejado este mundo.

Desde el Abismo y como fan de Maiden, rendir nuestro homenaje a este gran baterista. Un batero que pasó a la historia no solo por haber sido el baterista de Iron Maiden, sino por haber sido parte de uno de los discos más representativos en la historia del rock, el The Number of the Beast!

Clive… Now you are a free man!!!

jueves, 7 de marzo de 2013

Implodes – Recurring dream (2013)


“Este es el tipo de música que libera tu espíritu, que te deja volar y también soñar… Posiblemente, en sueños recurrentes”.

Procedentes de Chicago, esta banda nos presenta un disco realmente interesante. Según la banda, la línea del disco va entre lo experimental, el shoegaze y lo electrónico. Una combinación más que efectiva.


Nos encontramos ante un disco totalmente melódico, que prácticamente te abre el horizonte, te abre el espectro de emociones. Recurring dream, es el tipo de música que libera tu espíritu, que te deja volar y también soñar… Posiblemente, en sueños recurrentes.

Para que todo ello sea posible, los teclados y sintetizadores son la estructura y la textura. Son el alma del disco. Nos encontramos ante un disco electrónico, casi ambiental y muy nostálgico. Sin ninguna duda, en este disco se respira la influencia de los tecladistas experimentales clásicos: Rick Wright, Carlos Walter, e incluso J.M. Jarre, están ahí. Y de las influencias contemporáneas, la influencia de Sanford Parker es evidente (Ex mass… es este el sonido Chicago?).

Otra cosa que se me viene a la mente, ahora que escribo estas líneas. Después de todo, que habría sido de la música “electrónica”, de no haber sido por estos genios de los 70, que fueron los que en realidad abrieron las puertas a este estilo de música. Y ahí también esta la brecha que abrieron The Cure o Depech Mode y la New Wave en general... Y ni que decir de la gran influencia de Pink Floyd, tan latente en estos tiempos! 

Pero bueno, volviendo a lo nuestro. Nos encontramos ante un disco totalmente abierto, con diferentes matices y diferentes momentos. Dentro de todo y pese a que mantiene una línea en cuanto al sonido, las canciones son bien variadas, explorando en cada una de ellas sonidos y vertientes muy diferentes. No cabe duda que a esta banda les encanta experimentar y probar diferentes sonidos. Y creo que en este disco lo logran de sobre manera.

La parte vocal es la otra parte importante del disco. La manera de cantar le da un gusto muy especial al disco, con ese dejo bien triste y melancólico, casi susurrante.

El disco presenta algunos temas realmente excelentes, la ya mencionada Ex mass, Melted candle, Prism and the nature of light o la Bottom of a Well.

Y después de todo, el disco es una mezcla de todo. Y creo, que en general este disco es también eso, un reflejo de lo que pasa actualmente, la música se ha vuelto cada vez más ecléctica, absorbiendo, asimilando muchas influencias diferentes, para producir híbridos como este, cada vez mas difíciles de catalogar o definir. Al final de todo, siempre estamos hablando de lo mismo, al final es simplemente música.

Un disco bárbaro, alucinante. Como decía al principio un disco electrónico, pero nostálgico y hasta cierto punto también muy oscuro. Pero pese a todo en toda esa oscuridad, hay una cierta luz ahí dentro que brilla y resplandece.

Y creo que eso es lo que precisamente trata de mostrar la portada del disco… Ya se imaginaran que puede estar sucediendo dentro de esa casa!!!