lunes, 17 de junio de 2013

Hate Meditation – Scars (2013)

Una de las grandes sorpresas de este año, fue la declaración que hizo Blake Judd hace algunos meses, en la que decía que Nachtmystium entraba en receso por tiempo indefinido y que por el momento estaba trabajando en una nueva banda, la cual sería su prioridad.

Casi en ese mismo periodo, se hizo público que Sanford Parker estaba involucrado en un nuevo proyecto llamado Corrections House, formado por super estrellas como Scott Kelly (Neurosis), Bruce Lamont (Yakuza) y Mike IX (Eyehategod).

Algunos artículos y entrevistas de esos meses, sugerían que la banda que había participado en la grabación del Silencing Machine, se había quebrado durante la gira, atribuyendo esto a lo “volátil” de las personalidades y temperamentos de los miembros de Nachtmystium. Cosa que en lo personal, no me sorprendería en lo más mínimo.

Así pues, de manera sorpresiva nos enteramos del lanzamiento del disco debut de Hate Meditation, en el que además de Judd están involucrados Jeff Whitehead (Nachtmystium, Twilight, Lurker of Chalice, Leviathan) en el bajo y sintetizadores y Sam Shroyer en la batería. Como nota aparte, resulta que este proyecto es bastante antiguo, casi del 2003, así que parece que dada la ruptura en Nachtmystium, Judd decidió retomar este proyecto para mantenerse fresco y activo.

Este disco, resulta ser un retorno a las raíces blackeras más radicales. Yo creo que Judd intentó volver a ese sonido black estándar. Pero obviamente, Judd no es un músico estándar, así que este disco es el típico black estándar y algo más.

Scars, es un disco brutal. Es un black saturado, sucio, recontra duro y malvado. Musicalmente, me parece que trata de evocar ese sonido crudo de las bandas nórdicas de principios de la década de los noventa. Resulta ser algo así como un tributo a los primeros discos de Emperor, Immortal o Mayhem y obviamente un homenaje póstumo a una de las bandas mas reverenciadas por Judd: Beherit.

Ahora, ¿por que digo que este es un disco de black estándar y algo más?. Simplemente, por que Judd tiene un estilo propio, una “marca registrada”. Entonces, por más de que intente sonar lo más sucio y “puro” posible, su genio vanguardista siempre termina imponiéndose. Sigue sonando a Blake Judd!.

Otro de los puntos altos del disco y posiblemente en el que más ha innovado Judd, es la parte vocal. Las voces tienen un predominio bien marcado. Haciendo una comparación con Nachmystium, las voces son mucho más lentas y profundas. Además, que la distorsión que utiliza, hace que las voces sean mucho más ásperas y silbantes. Como referencia y para que se entienda, creo que Judd empezó a experimentar con este tipo de voces en la "Reduced to ashes" del Silencing.

Como bien decía, Blake Judd tiene su marca registrada y esta queda bien definida en la penúltima canción del disco, Scars, que paradójicamente da el nombre al disco. Esta es la única canción diferente del disco, es la más densa y además tiene esos típicos rasgueos limpios de Judd en una onda bien post-punk.

La verdad, no creo que este sea uno de los mejores discos de Blake Judd, pero sí creo que es un disco que hay que tener en cuenta; primero por la propuesta musical y segundo, por las circunstancias y por lo que representa el disco ahora en la carrera de Judd.

Para cerrar, una buena noticia, hace algunos días leía en MetalSucks una entrevista reciente a Blake Judd, en la que decía, que no había de que preocuparse, que simplemente Nachmystium tenía que darse un respiro (se referiría a Parker?), y que a finales de año nos presentarán nuevo material. Estaremos esperando!!!

viernes, 7 de junio de 2013

Altar of Plagues – Teethed glory and injury (2013)

Hay discos que marcan la diferencia dentro de la discografía de una banda, pero también hay otros que marcan rupturas o que dan las pautas para nuevas tendencias.

Es un hecho que este Teethed, marca la diferencia entre el antes y el después de la banda, pero de lo que también estoy seguro es que este disco, es que va a dar mucho de que hablar e indudablemente abrirá una nueva brecha en la música extrema.

Cuando escuché por primera vez el disco, me quede con una sensación rara. Este es un disco complicado. ¿Por que digo complicado? Por que al escucharlo, uno no termina de entender hacia donde va el disco o de que se trata. Es un disco totalmente caótico. Cuesta asimilarlo y entenderlo.

En cierta manera tiene mucho de post-black, pero en términos generales dista mucho del post-black al cual estamos acostumbrados, entiéndase esto a referencias obligatorias tipo Nachtmystium o Twilight. Altar of Plagues va por otro lado. En cierta manera es un enfoque nuevo. Tal vez hasta podría entenderse como una nueva corriente del black europeo (y ojo que esta banda también resulta ser, diametralmente opuesta a sus compatriotas Primordial).

No hay donde perderse, al escuchar este disco, resulta obvio que estos señores se decantan por un sonido más pesado y caótico, y que su influencia post o vanguardista viene de otro lado (presumiblemente, de las mismas islas), y en ello mucho tienen que ver bandas como Godflesh o JK Flesh y posiblemente hasta Blut Aus Nord.

Esta injuria sonora, resulta de la combinación de varios estilos, la mayoría de ellos extremos, que le dan a este disco una excentricidad muy singular. Creo que el disco estaría más cerca de lo que podríamos entender como black industrial. Sin embargo, al hablar de industrial, no solo hablo de la maquinación y cadencia de los riffs, sino también de las estructuras y las tramas que conforman este disco. Al hablar de industrial, también hablo de ese roce sutil con el drone, como elementos casi gemelos, que se doblan y desdoblan, el uno a partir del otro.

Posiblemente, este sea uno de los discos más caóticos que he escuchado últimamente. Aun así, me parece una propuesta muy interesante, precisamente porque esta banda toma muchos elementos que, terminan descolocándolos dentro de las actuales tendencias. Como decía anteriormente, un disco de black super excéntrico, caótico y bien zafado, pero que sin embargo alcanza momentos de lucidez realmente increíbles. Es uno de esos discos agresivos que te pega duro y en un dos por tres te deja colgado en un headbanger casi hipnótico.

Por extraño que parezca, este es un disco altamente disfrutable, que terminará sorprendiendo a más de uno. Firme candidato al top del Abismo de este año.



lunes, 27 de mayo de 2013

Kvelertak – Meir (2013)


Apenbaring – “Un hombre cubierto de plumas te rompe el cráneo / Él tiene interesantes lugares que mostrarte

El año 2010, la aparición del disco debut de esta banda noruega no solo llamaría mi atención a partir de la portada (dibujada por John Baizley de Baroness) sino que me encontraría sorpresivamente con una banda de black n’ roll que llegaría como una bocanada de aire fresco y que generaría que su fama se esparciera como fuego en todo el orbe. Un disco debut con riffs muy pesados, canciones crudas y sumamente inspiradas, fueron suficientes motivos para que Kvelertak se posicione firme en mi radar.

Este año, el sexteto, vuelve con su nuevo trabajo titulado “Meir” o ‘más’ en español; disco donde la banda nos propone una vez más su despreocupado estilo metalero; siguiendo la fórmula de su primer disco y afirmando su personalidad e identidad, la banda manifiesta claramente su poco interés en seguir un género metalero de manera convencional y confirma más bien sus ganas de romper todos estos límites, tanto musicales como estéticos; respondiendo a unas claras ganas de divertirse haciendo música.  Bruane Brenn - "Quema los puentes, mata al carcelero, vive tu vida al límite".

Al analizar el sonido de la banda, hay un elemento que no puede pasar por alto, y que ayuda mucho a la contundencia y espesor del mismo, y es que la banda cuenta con 3 guitarristas, este hecho hace que cada uno de los temas tenga un alcance distinto en cuanto a melodía, riff y acompañamiento, en un sonido de guitarra bastante sludge/punk.  Nekrokosmos - "Un meteoro verde de hierro cae sobre la tumba. El viajero intergaláctico no se irá hasta que todo alrededor suyo esté muerto". Desde el inicio del disco se nota la confluencia de las 3 guitarras que luego y a lo largo del disco, van fusionándose de gran manera afianzando el poder de la banda, y sumándose perfectamente con las voces black y ritmos trepidantes del bajo y la batería.

La mezcla perfecta entre el hard rock de bandas como AC/DC, Thin Lizzy, Baroness; el metal de Slayer, Dark Throne; y el hardcore de Converge o Nails, queda evidenciada en las 11 canciones que componen el disco y que demuestran el black rocanrolero que ya establecieron como su nicho, como su sonido. En definitiva un mejor disco que su debut, aunque le falta algo de sorpresa, esperemos que para su siguiente trabajo, estos noruegos continúen su ascenso.

Kvelertak - "Como en la ‘Asgardsreia’, tendremos a todos los mortales cabalgando junto a nosotros”.

lunes, 20 de mayo de 2013

Anciients – Heart of oak (2013)


Son pocas las bandas en la historia, las que han logrado consagrarse con su primer disco. Yo me pregunto si este será el caso de Anciients, con este deslumbrante debut.

Procedentes de Vancouver, este cuarteto irrumpió de manera inesperada, arrasando en blogs y recibiendo muy buenos comentarios de la crítica especializada. Era una obligación escucharlo. La verdad es que este disco está dando vueltas en mi cabeza hace ya un buen tiempo y con cada nueva escuchada voy encontrando nuevos detallitos, un riff por aquí, un acorde allá, un coro más allá. Un disco impresionante, realmente para sentarse y escucharlo con detenimiento.

Cuando el Machi lo encontró me dijo: “Tenemos que entrarle a este disco, no sabes como lo están alabando. ¡Dicen que es un sludge medio progresivo, bien tirado a lo Mastodon o Baroness!”. Y así fue, el disco es eso y mucho más!

Es cierto que al escucharlo por primera vez se te viene a la cabeza inmediatamente Mastodon, posiblemente esa es la influencia más tangible en el disco, pero a medida que va evolucionando el disco, uno puede percatarse de que estos señores, ya deben tener sus buenos años de circo y que sus influencias son tan variadas, como la misma música que nos plantean.

Esta es una de esas bandas eclécticas y bien contemporáneas. Y porque digo esto, por que se nota que estos señores no se quedan estancados en un estilo definido, cada uno de los nueve temas que componen el disco (más dos bonus tracks), son en sí un repaso por la escuela del metal. En una misma canción podemos encontrar un poco de thrash, algo de progresivo, algo de death metal, algo de sludge, pero el gran mérito de esta banda es haber podido mezclar todos estos estilos de una manera tan natural que el disco simplemente fluye como un todo bien compacto.

Una banda sorprendente técnicamente hablando, que rinde culto a la vieja escuela, pero que a la vez es capaz de demostrar que está a la vanguardia en cuanto a su sonido. Pareciera que su versatilidad y creatividad no tuviera fronteras. Anciients no tiene el menor reparo en pegarle una intro a lo Opeth y engancharla con un sludge progresivo a lo Mastadon y dispararse segundos después en un thrash influenciado por Vektor y quedarse colgados en un riff a lo Tool, para terminar sin ningún aviso, en un death thrash mas crudo, que nada tiene que envidiar a la agresividad de Skeleton Witch.

La creatividad y versatilidad de esta banda no se queda ahí. Son tan buenos músicos que son capaces de demostrar que la vena más clásica está presente, planteándonos un blues en For Elisa, el corte que cierra el disco o, un fragmento jazzero en Built to die.

Temas imperdibles: Rise to the sun, The longest river, Giants, Faith and oak o la Humanist (el otro bonus del disco).

No puedo dejar pasar por alto y no mencionar la gran calidad de los violeros, unos maestros. La parte vocal es también otro punto alto. Sinceramente, las partes vocales limpias del disco me alucinaron.

Un disco realmente excelente. Una dosis más que suficiente de buen metal. Un disco que sin ninguna sorpresa, figurará en las principales listas de lo mejor del año. Y ojo con Anciients, una banda que indudablemente dará mucho de que hablar en el futuro!!!.



martes, 14 de mayo de 2013

The Black Heart Rebellion – Har Nevo (2013)


Hacía un tiempo que no disfrutaba de una banda como The Black Heart Rebellion, su disco “Har Nevo” de este año, ya dio bastantes vueltas desde su salida en enero y se aseguró mi seguimiento. Acá algunos motivos de ello.

Previo a este trabajo, la banda ya había sacado un excelente primer álbum llamado “Monologue” en el 2008, despertando así el interés de algunos sectores que escucharon en ese debut, excelentes elementos a considerar en el futuro.  

La dinámica de cada uno de los 8 temas que componen este nuevo disco es sumamente variada, llena de cortes, detalles, quiebres, diferentes elementos que muestran un grupo con una asimilación ecléctica de música. Canciones con sonidos que hacen recuerdo a bandas que van desde Swans, Joy Division, New Model Army, hasta Neurosis o Incluso Tiamat; soportados por una base tribalista en la acción y sludge en lo musical, este “Har Nevo” tiene su contexto y desarrollo en los bosques.

Se abre el disco con Avraham a puro sonido de campanas, percusiones y vientos mientras se va estableciendo el denso ambiente; a medida que van entrando la batería y las percusiones, ya estás en plena travesía y con ganas de vivir toda esta experimentación, The Woods I run From, es el momento.

Como una brisa, una pequeña meditación previa, Circe nos conduce hasta Animalesque y todo su extraño estilo post-rockero. Para que luego, Crawling Low and Eating Dust se convierta en un buen ejemplo de cómo la banda marca las constantes transiciones por las que pasa a lo largo del disco, entre percusiones lentas, gritos y susurros que aportan mayor serenidad, y elementos casi etéreos como en Ein Avdat y Cold and Myrrh que parecen suceder alrededor de hechizos espirituales y cánticos fortalecedores.

Into the Land of Another cierra finalmente este paseo, ratificando que la expedición no iba a ser sencilla, aunque finalmente sí muy satisfactoria. Queda claro que fue la mejor manera de internarse a los bosques donde algunos prefieren no entrar y terminar la experiencia disfrutándola.  Un disco brillante, que con mucha esencia logra mezclar géneros sutilmente, y crear algo bastante pesado (aunque de una manera muy poco convencional).  



viernes, 3 de mayo de 2013

Q.E.P.D. Jeff Hanneman



Uno de los guitarristas más importantes y legendarios de una de las bandas más importantes del universo metalero. El Abismo se une a los sentidos pésames de este indiscutible icono, que tanto ha inspirado y aportado a todos nosotros. 

Levantamos nuestras copas a tu nombre!

sábado, 20 de abril de 2013

Jon Lord - Concerto for a Group and Orchestra (2012)





Después de una larga ausencia, injustificada sin duda, retomo mis meditaciones purpeldianas. Hace ya un par de meses concentré mi atención en la redición del Machine Head, ahora quisiera argüir en base a una obra menos conocida pero de una importancia crucial en el desarrollo de la música contemporánea. Deep Purple se forma en marzo del 68 y a simple vista no se diferencia de muchas de las bandas que surgieron en esa década. El primer disco, Shades of Deep Purple, tiene un sonido bastante convencional aunque con sus toques progresivos. Jon Lord tuvo una influencia decisiva en la composición y ejecución del mismo y es un elemento cardinal para comprender y valorar esa etapa de aprendizaje. Lord asume el control de la banda al ser el músico más experimentado y su anhelo es poder combinar la música clásica con el sonido pop de ese entonces. El Concerto for a group and orchestra es el réquiem para el Mk I.

Para julio del 69 Gillan y Glover ya estaban en la banda y dos temas fueron incorporados al repertorio, una versión prototípica de Speed King y Child in Time, en una versión bastante similar a su formato final; el sonido y la presencia escénica del grupo dieron un giro. Los aportes de Glover le dieron a Blackmore la posibilidad de componer canciones más frenéticas y elaboradas; Simper, el bajista original, estaba muy calado a la antigua y le era difícil adaptarse al estilo que Blackmore estaba desarrollando. Sin la ayuda de Glover el sonido púrpura se hubiera estancado; Blackmore encontró un aliado en el estudio y con su ayuda pudo imponer sus ideas. Él quería, desde un inicio, establecer un sonido más agresivo, enfocado en la guitarra, sin esa instrumentación compleja que a Lord tanto le gustaba. Surgieron tensiones creativas entre Blackmore y Lord, por el simple hecho que el guitarrista ansiaba tener un papel más protagónico. Cuando un grupo comienza, hay mucha presión de por medio porque hay dinero en juego; la exigencia de los empresarios es poder recuperar la inversión realizada y para ello necesitaban tener éxitos radiales. Hush, fue un golpe de suerte y todos los intentos para reproducir esa fórmula, fracasaron miserablemente. Las giras que hicieron por los Estados Unidos cimentaron la reputación de la banda y los empresarios estaban satisfechos con el resultado, pero la banda no estaba satisfecha con la imagen que estaban construyendo.

Un cambio de integrantes siempre es un trauma, genera incertidumbre sobre todo del lado de los inversionista, pero el Mk II funcionó muy bien desde un inicio; las canciones que iban surgiendo fueron un esfuerzo grupal, ninguno podía adjudicarse más crédito que el otro. Deep Purple era una entidad cohesiva aunque existían dudas sobre el camino que iban a tomar. Lord concibe la idea del Concerto a finales del 68; es la continuación lógica del trabajo musical que estaba desarrollando en el grupo. El primer gran antecedente es la versión de Hey Joe que graban para el primer disco, Lord incluye pasajes del Concierto de Aranjuez. Para el segundo, Lord compone una pieza muy en el estilo de la época, un pop single muy convencional, pero le agrega una sección instrumental ejecutado por un cuarteto de cuerdas, es la primera tentativa por fusionar ambos mundos. Para el disco epónimo, con la ayuda de Blackmore, el tecladista incluye una canción dividida en tres movimientos; dos secciones instrumentales, la primera ya tiene sus toques de música clásica aunque está ejecutada por la banda, un coro lírico la acompaña y la da paso a la orquesta que interpreta la segunda sección. En la tercera el grupo vuelve a su estilo habitual, Evans toma el micrófono y canta las virtudes del mes de abril; de ese el embrión surgirá el Concerto algunos meses después.

Gillan y Blackmore, no se mostraron particularmente entusiastas por la idea. Sin embargo, la gerencia vio en el proyecto un extraordinario golpe de marketing y le dio todo su respaldo, gestionando los servicios de la Royal Philharmonic Orchestra y de su conductor, el reputado Malcolm Arnold; y para albergar el evento la gerencia consiguió un espacio en el prestigioso Royal Albert Hall. Para julio del 69 Lord ya tenía una partitura más o menos terminada y la banda ensayó bajo su tutela;  la orquesta se incorporó al poco tiempo y surgieron los primeros enfrentamientos entre dos mundos prácticamente inconciliables. La orquesta tiene dos grandes restricciones, sigue al director, es quien marca los tiempos y los cambios entre las secciones pero también sigue a la partitura, reproduciendo hasta en los más mínimos detalles la música ahí transcrita. Un grupo de rock, tiene un formato más libre, no hay partituras de por medio, los músicos se guían por su intuición, nunca van a reproducir de la misma manera una canción y las diferencias que noche tras noche se van construyendo pueden ser sustanciales. Fue muy difícil sincronizar ambas partes y en ello el crédito lo tiene Arnold, su paciencia infinita y su apoyo incondicional y entusiasta al proyecto, lograron contener la frustración de los músicos clásicos que no podían seguir a la banda y estructuró todas las secciones interpretadas por el grupo.

La experiencia fue tortuosa para ambas partes y las quejas habituales provenían de la percusión. A Paice le era difícil controlarse y la banda se sentía perdida porque seguían al baterista. Ello, sin contar con el costo excesivo por alquilar los servicios de la orquesta; los ensayos se redujeron a cuatro encuentros fortuitos y desastrosos, con un Arnold perdiendo los estribos ante el esnobismo de los músicos clásicos. El evento despertó un gran interés en los medios y el 24 de septiembre de 1969 fue la premier; y si la crítica se mostró bastante tímida al evaluar el proyecto, la reacción del público rebasó todas las expectativas. En términos musicales, la obra de Lord todavía es precaria, es un intento por armonizar ambos mundos pero dada las dificultades de su ejecución el resultado es extraordinario. Cumplió con su cometido, Deep Purple dejó de ser una pop band y obtuvo respeto. Ahí termina una fase de la banda, Lord le cede el liderazgo a Blackmore al ser parte de un acuerdo tácito, el guitarrista ayudó en el proyecto pese a sentirse incómodo y ahora el tecladista estaba obligado de acatar las ideas de Blackmore. El resultado fue el In Rock, uno de los discos claves en la construcción y la emancipación del metal.

No obstante, el éxito del Concerto fue rotundo; a Lord le encargaron componer otra obra de la misma índole ante la más sincera consternación de Blackmore que esperaba enterrar la experiencia lo más pronto posible. The Gemini Suite fue compuesto en un periodo bastante corto, por ello la idea es más simple; Lord escribió cinco movimientos construidos sobre el talento y la personalidad de los cinco miembros de la banda. La estructura del Concerto era más compleja pretendía ser la metáfora de la lucha, el antagonismo, la simbiosis y finalmente la unión entre la orquesta y el grupo. El resultado difiere un poco de esa percepción pues el tercer movimiento es el único que captura la fuerza bruta de la banda y el poder que le otorga la orquesta. En la Suite, Lord ya tenía una idea más clara, le fue más fácil concebir la partitura; la perspectiva fue bastante modesta, no esperaba ni ansiaba superar al Concerto. En los hechos la Suite funciona mejor, el equilibrio entre el solista y la orquesta está muy bien logrado; el primer movimiento, diseñado para la guitarra, es uno de los momentos más extraordinarios en la historia de la música contemporánea. Es un quiebre que establece un nuevo paradigma sobre el cual se consolidará el rock progresivo.

La banda interpreta la Suite el 17 de septiembre de 1970 con la ayuda de The Orchestra of the Light Music Society dirigida nuevamente por Arnold. El evento no despertó el mismo interés mediático, fue diseñado como una one-off performance; Blackmore más que cualquier otro ansiaba desligarse de esa imagen y concentrarse plenamente en la gira del In Rock, aunque la crítica laudó el proyecto y frente a la demanda popular la banda se vio obligada a interpretar el Concerto en suelo norteamericano en agosto de ese mismo año. Después de esa presentación la partitura se perdió y Lord abandonó la idea de realizar una versión en estudio para concentrarse en la Suite, su primer trabajo como solista. Y lo fue porque Gillan y Blackmore abandonaron el barco; Glover y Paice reasumieron sus posiciones como solistas, el recientemente fallecido Alvin Lee sustituyó a Blackmore y Tony Ashton hizo el trabajo vocal. El disco no tuvo repercusión alguna, sin embargo es una de esas reliquias perdidas que yacen olvidadas en el fondo de una tienda y que es necesario desenterrar. No sería la última incursión de Lord en ese rubro, en 1974 alentado por el compositor Eberhard Schoener, el tecladista preparó dos obras; la primera se inspira vagamente en un trabajo inconcluso de Bach y la segunda es una pieza en tres movimientos pero muy diferente del Concerto.

En muchos aspectos Windows es un fracaso; es un collage demasiado bizarro y hermético. El 76 compone una suite, Sarabande, es una obra que disfruto cada vez que lo escucho aunque algo falla del lado de la producción. El 82, frustrado por la forma como era tratado en Whitesnake, Lord saca al mercado un disco bastante convencional, Before I Forget; son canciones muy al estilo del folk inglés, es interesante pero nada fuera de lo común. En los dieciséis años que siguen Lord reasume plenamente su función en Deep Purple; a finales de los 90 aires de libertad soplaban en la banda y Lord volvió al estudio y grabó un disco introspectivo, Pictures Within; es una de las obras más ambiciosas del tecladista, una atmosfera intimista impera aunque el resultado aun divide a la crítica y a los fans, es una obra cuya dimensión recién la podemos comprender ahora, evaluando el talento del compositor. Por ese entonces, el musicólogo alemán Marco de Goeij escribió un ensayo sobre el Concerto, el cual despertó un renovado interés por una obra olvidada en los avatares de la historia. No faltaron quienes buscaron reproducir la obra o quienes intentaron persuadir a la banda de interpretarlo nuevamente en miras al treintavo aniversario. Lord expresó públicamente que le era imposible ejecutar la obra al haberse perdido la partitura original.


De Goeij la reconstruyó escuchando la grabación original y obtuvo un primer borrador a principios del 99, Lord hizo algunas correcciones y la banda, esta vez no opuso ninguna  resistencia y en septiembre de ese año, Deep Purple –esta vez con Morse en la guitarra– junto con la London Symphony Orchestra –dirigida por Paul Mann– interpretaban el Concerto. El entusiasmo que generó el evento, una vez más rebasó todas las expectativas y la banda se llevó al Concerto de gira. El 2002, Lord tomó la decisión más inverosímil de su carrera y abandonó Deep Purple; al haber trabajado en esa partitura, recuperando una obra que él pensaba perdida, se tomó un tiempo para evaluar su legado. Su amor por la música clásica no había muerto pero estaba dormitando; él necesitaba un espacio para concluir su obra y para ello requería desligarse de la presión púrpura. Beyond the Notes, continua la línea trazada y es el último intento que integra ambos mundos. Boom of the Tingling Strings, el To Notice Such Things y el Durham Concerto son obras trillizas, son trabajos clásicos en las cuales Lord figura como compositor; la belleza de las tres composiciones no puede ser descrita con simples palabras, es una experiencia, el momento de comunión entre el compositor y su receptor. Escuchando esos discos, me vi presa de una ráfaga de recuerdos; mi amor por la música comienza con Beethoven. La 5ª sinfonía es la primera obra que he escuchado con detenimiento, tratando de analizar su estructura y no puedo desdeñar el impacto que tuvo en mi psique.

Por ello la muerte de Lord, no es solo un momento doloroso, es más que todo un desperdicio; Lord todavía podía dar mucho como compositor. El cáncer, la plaga de nuestros días, esa enfermedad inclemente y en su lecho de muerte Lord aprobó el mix del Concerto; esa era su última voluntad, grabar una versión en estudio. Fue el réquiem para el Mk I y también es el réquiem que le pone el punto final a la obra de Lord. Un círculo como en los textos de Ionesco. Escucharlo en esas condiciones entorpece cualquier valoración objetiva. Todas las versiones que he escuchado son presentaciones en vivo y extraño la presencia del público al final de cada movimiento. El trabajo de la orquesta es impecable y siempre voy a admirar ese rigor en la ejecución; desde luego, las secciones que interpreta la banda suenan diferente pero los instrumentistas fueron muy bien  seleccionados. Brett Morgan en la batería y el buen Guy Pratt en el bajo y en el primer movimiento Darin Vasilev asume la posición de guitarrista y en su ejecución reluce una clara formación clásica. Lo que sí resalta es el hecho que las secciones del grupo son más breves, el movimiento se reduce en casi cinco minutos. 

En el segundo movimiento, al cual siempre le he reprochado ser muy largo y muy lento, el omnipresente Joe Bonamassa –que ya es parte de la vasta familia purpeldiana– es el guitarrista. En cuanto al trabajo vocal, hubiera preferido que Dickinson cante todo el movimiento; su voz, operística por excelencia, se adapta muy bien al formato y es el único vocalista capaz de interpretar con justicia las armonías que Gillan compuso. Ya lo dije en su momento, Purple y Maiden comparten una misma esencia. En cuanto el tercer movimiento, que siempre ha sido mí preferido, es enérgico y salvaje, más aún con Morse en la guitarra. En suma, ya para cerrar este recapitulativo, las diferencias son sutiles pero el disco tiene un carga emocional muy fuerte y por ello es la versión definitiva del Concerto, la que quedará para la posteridad.  


lunes, 15 de abril de 2013

Video: Converge con John Baizley (Baroness) - Coral Blue en VIVO

Comparto este excelente video de los poderosos Converge tocando en vivo con John Baizley de los también poderosos Baroness 

Que lo disfruten!!!!!!

Descansa en PAZ Chi Cheng!




El Abismo se une a los mensajes de pésame por el fallecimiento de Chi Cheng, bajista de Deftones.  Cheng sufrió un accidente automovilístico en el 2008 y entró en un estado de coma de cual ya no pudo despertar.

Un sentido pésame para la familia y la banda de parte del Abismo.

lunes, 1 de abril de 2013

Tribulation – “The Formulas of Death” (2013)


Luego de haber sacado en el año 2009 tremendo disco debut llamado “The Horror”; este trio sueco reaparece desde las profundidades, para presentarnos su excelente nueva entrega: “The Formulas of Death”. Un disco que redirige completamente la línea establecida de su anterior trabajo y la orientación musical de la banda, sumando a la ecuación elementos progresivos que hicieron toda la diferencia entre uno y otro, incluido el diseño y el arte del disco.

Desde el inicio del disco se vuelve a evidenciar la raíz death metal de la banda, aunque con mayores melodías y mejor amalgamado de estilos con el black característico de su región de origen (escúchense Ophthalamia y Dissection), e incluso el tipo de metal que hacía Tiamat en la época de sus discos “Clouds” y “Astral Sleep”; Tribulation definitivamente ha ampliado su alcance musical.

La oscura ambientación del disco y la progresividad de la música son otros elementos que se han sumado al sonido de la banda. Los temas tienen una mayor duración, el manejo de tiempos parece determinado a partir de la progresión de las canciones y de la rapidez de las mismas, en estas fórmulas la calma prevalece. El nivel compositivo de este álbum es también diferente al “The Horror”, no solo por el manejo de los tiempos y los ambientes en cada una de las canciones, sino porque las mismas estructuras de los temas son distintas, estos se notan más elaborados, con mayor técnica y creatividad.

En algunas de las canciones (Suspiria, Apparitions, When the Sky is Black with Devils y Wanderer in the Outer Darkness) se notan toques psicodélicos en los efectos de las guitarras y en otros arreglos y detalles, que agregan al sonido de la banda un sentimiento cinemático de películas de terror de los años setentas y/u ochentas, y que enriquecen de la mejor manera este importante paso musical de la banda. De ahí que se ha dado mayor importancia a la instrumentalización que a las voces, no solo en muchos pasajes de las canciones, sino que incluso hay un par de ellas que son instrumentales totales (Vagina Dentata y לילה, que significa noche en hebreo). Mientras que los riffs en tremolo más inclinados hacia el black/death aparecen en las maravillosas Spectres, Spell y Rånda

En definitiva un disco monstruoso en todo sentido, un disco que marca un clara progresión musical en la banda y que establece un parámetro musical alto, tanto para ellos mismos, como para el metal en general; de lo mejor del año sin duda.